La oposición nicaragüense ha iniciado una campaña internacional para denunciar el fraude en las elecciones municipales de noviembre de 2008. El candidato a la Alcaldía de Managua por el Partido Liberal Constitucionalista, Eduardo Montealegre y Enrique Sáenz del Movimiento Renovador Sandinista (MRS) estuvieron la semana pasada en San Salvador como parte de esta campaña de denuncia. Según los datos oficiales, 105 de las 146 municipalidades (incluída la alcaldía de Managua) en disputa fueron ganadas por el Frente Sandinista; sin embargo las actas de las Juntas Receptoras de Votos en poder de los partidos de oposición no coinciden con este resultado. A estas irregularidades hay que sumar la falta de observación internacional, vetada por el Presidente nicaragüense Daniel Ortega con el aval del Consejo Supremo Electoral (CSE).
Desde el momento en que se dieron a conocer los primeros resultados por el CSE, la oposición encabezada por Eduardo Montealegre empezó a denunciar las irregularidades que a las pocas horas se convirtieron en acusaciones de fraude. En las calles la tensión política estalló en enfrentamientos entre activistas sandinistas y opositores.
En su visita a El Salvador Eduardo Montealegre sostuvo que "Yo en el pasado reconocí con actas de votación en mano, y me dolió, el gane de Daniel Ortega en las elecciones presidenciales en donde yo también era candidato a la presidencia, pero ahora nuevamente con actas en mis manos no puedo ni debo aceptar los resultados que han sido robados".
Además dijo que esperan lograr que las elecciones sean anuladas por las irregularidades cometidas por el CSE antes, durante y después de las elecciones. La anulación es un proceso constitucional que debe ser aprobado por el Congreso, el cual se encuentra paralizado desde las elecciones por las pugnas entre los partidos políticos que esperan afianzar la mayoría para impulsar sus agendas en relación a las elecciones. Esta semana se espera que el congreso logre sesionar, aunque sea en la calle, porque el edificio se encuentra cerrado.
Enrique Sáenz del MRS señaló que su apoyo a los liberales, a pesar de no coincidir en sus planteamientos políticos, responde a la necesidad de hacer frente a "una voluntad dictatorial", y calificó el fraude en las elecciones de noviembre como uno de los instrumentos para consolidar este proyecto de implantación de una dictadura.
Eduardo Montealegre denunció que el fraude fue extremadamente burdo, al punto que en algunas juntas receptoras de votos, simplemente se anuló el conteo realizado por los representantes de los partidos y se rellenaron las actas con resultados tan irreales que todos los votos fueron adjudicados al Frente Sandinista. La presión de sectores como la iglesia y la comunidad internacional representada en Nicaragua sobre el CSE obligaron a un recuento de votos en la municipalidad de Managua, sin embargo este procedimiento también se realizó de manera irregular. Sin presencia de observadores de los partidos políticos ni de representantes internacionales, como era de esperarse solo se confirmó los resultados que ya habían sido oficializados.
Montealegre sostuvo que les quedan tres caminos "aceptar que lo robado, robado está", que la frustración de la población desemboque en un nuevo enfrentamiento fratricida o, a partir "de la poca institucionalidad que aún queda en Nicaragua tratar de construir un consenso nacional". En este punto, Enrique Sáenz señaló que el MRS se une a este esfuerzo en su calidad de partido de izquierda, con pensamiento sandinista pero con vocación democrática. Saenz recordó que la personería jurídica de su partido fue cancelada por "designio del dictador", lo cual les impidió competir en estas elecciones, y que tuvieron que llamar a sus bases a votar en contra de los candidatos del Frente Sandinista.
Montealegre enfatizó que no va a descansar hasta que las elecciones sean anuladas. "Yo no voy a aceptar el resultado de las elecciones, y por lo tanto no voy a descansar hasta que esas elecciones sean anuladas, fue un robo, fue un descarado fraude el que se cometió".
En Honduras
A propósito de la reunión de Presidentes y Ministros del Sistema de Integración Centroamericana celebrada en San Pedro Sula, Honduras la semana pasada, Eduardo Montealegre, acompañado de los ex candidatos de León, Ariel Terán; de Jinotega, Germán Zeledón, y de Masaya, Francisco Valdivia, pretendía entregar una carta a los presidentes centroamericanos en la "que exponen los pormenores de las irregularidades que cometió el CSE antes, durante y después de las elecciones municipales para revertir los resultados electorales a favor del FSLN". Sin embargo la seguridad en el recinto que se realizaba la cumbre impidió el acceso a los nicaragüenses.
Los opositores nicaragüense compartieron aceras con manifestantes de los movimientos feministas hondureños, que también esperaban al presidente Ortega para protestar, como ya es tradición, por su presencia en Honduras.