Se colgó a diez metros de altura en una céntrica calle de Ciudad
Guatemala a recitar sus poemas. Subió a un ring de lucha
libre y se enfrentó a una luchadora profesional. Vivió
tres días en un hospital psiquiátrico con una camisa
de fuerza puesta. Se metió en una bolsa de plástico
transparente y fue colocada en un basurero. Se sometió
a una himenoplastia (reconstrucción del himen) que fue
filmada. Encerrada en un cubículo, se dio un golpe por
cada mujer asesinada en Guatemala entre enero y junio del 2005,
amplificando el sonido de los golpes para ser escuchados desde
fuera. Se dejó maquillar en una funeraria por una maquilladora
de cadáveres. Permaneció encadenada y con grilletes
durante cuatro días realizando sus actividades cotidianas.
Lunes 25 de junio de 2007
Jacinta Escudos, escritora salvadoreña
jescudos@gmail.com
Regina José Galindo de Guatemala, es sin duda
una de las artistas que en años recientes ha presentado una
propuesta pocas veces vista en Centro América, donde el material
artístico son su cuerpo y sus propias emociones dentro de
situaciones límite que implican puntos de reflexión
intensos para los espectadores.
Su estilo personal remite sin duda al Body Art, así
como también al Accionismo vienés y al Arte Autodestructivo
de los años 60 y 70. Y aunque parecieran ya acciones “fuera
de uso”, la verdad es que nunca es tarde para confrontar al
espectador centroamericano con este tipo de trabajo, luego de la
dura pausa de las guerras que detuvieron el desarrollo normal de
prácticamente todas las disciplinas artísticas y literarias
de la región.
Su trabajo ha merecido reconocimientos importantes como el León
de Oro de la Bienal de Venecia en el 2005. También recibió
el Premio Único de Poesía en Guatemala de la Fundación
Myrna Mack en 1998.
-¿Cómo te auto-definirías: como artista
visual, artista de performance, otro término o preferís
no hacerlo?
Pues creo que está bien decir que somos artistas o artistas
visuales, como más gusten. A veces he dicho que soy “performera”
por pura joda, en realidad no es lo único que hago, pero
suena divertido. Es muy divertido cuando digo por allí “soy
artista, trabajo con el cuerpo”.
-Por lo general, tus performances involucran
a tu cuerpo como medio artístico. En algunas ocasiones implican
para vos dolor y hasta riesgo físico como en “Himenoplastia”
o “Lucha”. ¿Por qué has usado tu cuerpo
como el medio mismo para ejecutar la acción?
Lo primero que yo hice fue escribir y de allí vino el uso
del cuerpo, ser yo misma el objeto y sujeto de mis ideas. Entre
el acto de sentarme a escribir o pararme a accionar… me quedé
con lo segundo, con la adrenalina que conlleva realizar una acción.
Utilizo el cuerpo para que éste sea reflejo de otros cuerpos.
Me parecía que podía tener con esto un discurso más
incisivo; con el tiempo me di cuenta que no era por el uso del cuerpo
sino la potencia del discurso. Igualmente me he quedado en la investigación
de mí misma, mi propia resistencia y tratando de aprovechar
los canales de expresión que tiene mi cuerpo. Hay que ser
honesto y decir también que yo no sé pintar, no sé
dibujar, no pasé por una escuela tradicional de arte, llegué
allí de pronto y me topé con las manifestaciones contemporáneas.
-¿Cómo es tu proceso creativo? ¿Cómo
se te ocurren las acciones y luego cómo las organizás
ya a nivel concreto?
De muchas formas. A veces surge una idea de una noticia en el periódico,
un clasificado como el caso de “Himenoplastia” (vi un
pequeño aviso que decía “Le devolvemos la virginidad”).
Muchas otras son procesos más racionales, sentarme a pensar
hasta llegar a un punto y de allí dejarlo descansar e investigar
más sobre el tema; en fin hay formas de formas de llegar
a una idea. El proceso de pulir una idea es parecido al de pulir
un texto, quitar lo innecesario, rapar…
-¿Te preparás de algún modo, sobre
todo psicológicamente, antes del performance? Y después,
¿cómo te sentís, qué hacés? ¿Te
afectan estas acciones a largo plazo a nivel personal?
Creo que lo mejor es no pensar en la acción misma, cuando
tenga que realizarse se realiza y listo… respirar, cámaras
y acción… Cuando pasa la obra es un alivio, pero ese
mismo alivio se siente después de presentar una obra nueva
hecha en video por ejemplo. Siempre existe tensión antes
de mostrar tu trabajo.
-¿Alguna vez has sentido miedo durante alguna acción?
Muchas.
-¿Alguna vez alguien de los presentes ha hecho algo
que te ha sacado de onda o que ha roto un poco el “programa”
que te habías planteado?
Pues en muchas acciones no se puede planear qué va a pasar.
Puedo tener una idea de las reacciones de mi cuerpo pero nada lo
tengo por escrito. Yo misma podría reaccionar de manera no
planeada y modificar el ritmo de los planes. Ahora bien, hablando
de la gente, no, nunca un espectador ha hecho algo radical. Luego
vienen las opiniones, la crítica, pero es luego.
-Precisamente sobre las reacciones a tu trabajo, vivimos
en sociedades muy moralistas y conservadoras, particularmente en
Centro América. ¿Cómo han reaccionado los espectadores?
¿Te han insultado alguna vez o te han agredido?
No, es como te decía. Las reacciones son posteriores y pasivas.
El desacreditar, el calificar de manera negativa. El chisme, el
comentario hablado o en algún periódico, alguna burla
por allí, un “ay dios mío” por allá…
-También escribís. ¿Cuál es
tu relación con la escritura o la poesía? ¿Cultivás
alguna otra disciplina creativa?
Ahora practico la maternidad… todo un reto creativo.
-¿Tenés planeada otra acción pronto?
Sí, tengo varias cosas por hacer pronto. El próximo
martes 26 de Junio participo en una colectiva llamada “Libertad”,
organizada por Belia de Vico. Luego fuera de Guate tengo dos performances
y muestro el documento de una especie de intervención que
hice en el Cementerio La Verbena.
Para más información, pueden consultar:
-Página
personal de Regina José Galindo (incluye videos)
-Video
de “¿Quién puede olvidar las huellas?”: