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Antonio  Cuevas, director de fotografía español

“Este país, audiovisualmente, es un desierto”: Antonio Cuevas

 

Antonio Cuevas es director de fotografía cinematográfica. Se tituló en la Escuela Oficial de Cinematografía de Madrid. En su acento hay un énfasis en la letra “z”, propio de todo español.

Este hombre de cabello rizado, que ya deja ver las canas luego de 59 años en el mundo, tiene una larga experiencia en cine publicitario, video-clip, documentales, trabajos para la televisión, y largometrajes. Esta acumulación de conocimiento le permite hablar con soltura del vacío audiovisual de El Salvador y de los retos que se le proyectan en materia de cine. Además, es fiel creyente de que el cine digital es el futuro de la cinematografía.


Faltaba una hora y media para que comenzara la primera de las tres clases que dio a los jóvenes que cursan el Taller Profesional de Cine y T.V. en la Escuela de Comunicación Mónica Herrera, la semana pasada. Se acomodó bien en el asiento, dejó su fólder verde sobre la mesa, encendió un cigarrillo, no sin antes preguntar “¿No te importa?”, hizo un par de veces “el golpe”, y luego dijo: “A ver, pregúntame”

Lunes 2 de julio de 2007
Georgina Vanegas
gvanegas@gmail.com

¿Qué significa la fotografía dentro del cine? ¿Qué papel cumple?
La fotografía tiene la misión de traducir en imágenes eficientes lo que la historia cuenta. Hay que apoyar con la cámara, con la distancia focal, la altura de cámara, el color, la luz y el contraste todas estas historias. Hay que contar la historia con las imágenes. El trabajo mío sería traducir textos en imágenes, que es técnico, y también creativo.

Antonio Cuevas, en la cámara, durante el rodaje de la película El Diputado del año 1975

El Salvador y el cine: un hueco en el alma

¿Ha visto algún material de cine salvadoreño?

He visto un documental. Nada más que eso, la verdad. Me han explicado que en la guerra hubo una generación de documentales. Eso está bien, pero eso es una consecuencia de la propia guerra. Pero una creación de mundos que no existen, lo que se llama ficción, no hay.

Si revisas Chaplin, pues te vas a dar cuenta de cómo era aquel país en la gran depresión, los problemas sociales. De manera que en todas las películas, detrás de todo lo que se cuenta, hay un trasfondo utilísimo.

¿En qué tendríamos que trabajar para tener una industria propia de cine?

Creo que es una labor conjunta. El gobierno desconoce si existe área audiovisual, desconoce que hay que tener un registro de imágenes con los avatares del país.

Hay un país que es la excepción (en Centroamérica): Costa Rica. Ingresó en un sistema de financiación que se llama Ibermedia. Este programa hizo que el cine boliviano, que nunca existió, ahora exista. Es un cine modesto.

Antonio Cuevas, director de fotografía de más de 50 largometrajes en 35mm.
Algunos de sus trabajos más recientes:

El Columpio: Cortometraje en 35mm, con Coque Malla y Ariadna Gil. Dirección: Álvaro Fernández Armero. Premio Goya al Mejor Cortometraje, 1993.
Todo Es Mentira: Largometraje en 35mm, con Penélope Cruz y Coque Malla – Director: Álvaro Fernández Armero, 1995
Brujas: Largometraje en 35mm (Panavisión esférico) con Penélope Cruz, Ana Álvarez y Beatriz Carvajal. Director: Álvaro Fernández Armero, 1996
La Camisa De La Serpiente Largometraje en 35mm – Director: Antoni P. Canet, 1998
Cuentos De La Guerra Saharaui: Largometraje rodado íntegramente en el Sáhara Occidental en alta definición, transferido a 35mm. Director: Pedro Rosado, 2002.

Premios profesionales:
1979: Premios cinematográficos Homenaje al Nuevo Cine Español. Premio al Mejor Nuevo Director de Fotografía.
1984: Círculo de Escritores Cinematográficos de España. Premio anual a la Mejor Fotografía.

Cuba es aparte, es otra historia. Es un cine de otro tipo, con una visión política principalmente.
Con las televisoras es igual. Es una lástima que no haya un solo programa de ficción. La gente de televisión es terrible, la domina el afán de lucro.

Este es un país desierto en cuanto a cine y televisión. Aquí hay un desierto, se mire por donde se mire, en televisión y en cine. No hay nada más que lo que generó un poco obligadamente la guerra.

¿Qué consecuencias trae esta aridez en cuanto a cine y televisión?
La gente no se va a morir, va a seguir comiendo, van a poder respirar, van a seguir creciendo las plantas. Es un problema intelectual. Es una estrategia intelectual tener un registro de lo que ocurre en el país. Todos los países lo tienen normalmente. No va a pasar nada, pero ahí queda un hueco, que a mí me parece que es un hueco del alma.

Cine o video: empate técnico

¿El celuloide va a desaparecer?
Sí. El celuloide, el cine en soporte fotofìlmico, lleva un tiempo anclado en los viejos estándares. No hay ninguna renovación técnica importante, solo algunas mejoras. Pero no hay ninguna implementación seria.

Mientras que el video, cada día que pasa avanza más en dos direcciones importantes: cada día tenemos mejores prestaciones y hay un empate técnico entre cine y video.

En este momento, no hay ninguna razón para rodar en cine una película si lo puedes rodar en digital. Colateral, Miami Vice o Súperman Vuelve son películas hechas en digital y son magníficas.

Entonces ¿No hay ninguna diferencia a nivel estético entre el celuloide y el cine digital?
No. Hace dos añitos sí, pero ahora para nada. Sus detractores dicen que la tecnología de alta definición no tiene profundidad ni textura, ni la misma saturación de color que el celuloide.
Eso era antes. Ahora no existen diferencias fundamentales. El cine podría morir mañana, por así decirlo y tendríamos un recambio exactamente al mismo nivel con el video.

IBERMEDIA es un programa de estímulo a la coproducción de películas para cine y televisión en Iberoamérica. Fue creado en 1997 en la Cumbre Iberoamericana de Jefes de Estado, en la isla de Margarita, en Venezuela. Los recursos económicos del programa provienen de las contribuciones de los Estados miembros y del reembolso de los préstamos concedidos. El Salvador, actualmente no es miembro de Ibermedia y no puede acceder a financiamiento de proyectos.

¿Cuáles son las principales ventajas de este recambio?
No hay ninguna ventaja tampoco. Son soportes equivalentes. Hace varios años había una gran discusión, un debate universal, pero el soporte digital tiene hoy las mismas prestaciones. Además, cualquier cosa que se pueda hacer en fotofílmico ya se puede hacer en digital. Otra cosa es que sea más caro. Pero técnicamente tiene las mismas posibilidades, sin ninguna diferencia.

Si no hay ninguna diferencia, ¿por qué ha tenido tanto auge entonces lo digital?
Porque ha ido creciendo todos los días. Hay un formato nuevo que ha salido que se llama HDV. Es un formato francamente eficiente y barato. Hoy podrías comprar una cámara de alta definición, comprimida, eso sí. La podrías comprar por un poco más de mil dólares, hace 20 años costaba más de 100 mil. Ahora la podrías comprar por mil quinientos. Eso es progreso. Eso democratiza el acceso a la imagen.

Hablando de eso, la revolución digital se ve desde dos ópticas: por un lado, hay quien afirma que abre las posibilidades para que más gente haga cine; otros piensan que es un arma para que el mercado se sature con productos poco elaborados y de baja calidad. ¿Qué opina?
Eso es perverso. Es como decir: “si todo el mundo fuera rico, entonces ya no habría ricos”. ¡Pues que se jodan los ricos! Para que haya ricos, tienen que haber pobres. Si tú eliminas a los pobres, los ricos se pueden quejar. No me parece a mí. Que en este mundo se puedan hacer cosas no tiene por qué perjudicar a nadie.

¿Cuál sería el principal obstáculo que tiene hoy el cine digital?
Es el precio. Si quieres hacer la película Súperman 3, en cine digital, te cuesta un poco más y un poco más de tiempo que hacerla en cine.

El cine es una cámara que tiene un cable que va a una batería y un visor por el que se mira, un monitor de televisión chiquitito, y eso es todo. Si vas al rodaje de una película en formato digital, vas a ver un despliegue de parafernalia muy potente.

El equipo de cine digital es más pesado, complejo, requiere más gente. Así que cuando esta gente hizo Súperman 3 en cine digital no fue para ahorrarse algo, fue porque esta película tiene una cantidad importante de imágenes generadas por computadora, entre otras cosas.

¿Cuándo comenzó a trabajar con tecnología digital?
Fue muy pronto. Mi trabajo en digital sería en el 96, hace ya once años.

¿Qué retos ha implicado la revolución digital para un director de fotografía cinematográfica?
Ha habido un cambio a nivel sustantivo, ahora menos porque tenemos aparatos con más prestaciones.
El problema estuvo cuando había que sacar del video lo que no podía dar. El video comenzó siendo una tecnología que dejaba mucho que desear, pero como era muy barata e inmediata para productores de cine (de cine menos, más bien de estudios comerciales y este tipo de cosas) nos parecía el soporte perfecto. Aunque en realidad no lo era para ellos y mucho menos para nosotros.

El video ha sido una travesía en el desierto. Ahora estamos estupendamente pero ha habido que trabajar mucho, toparnos con problemones del carajo; unos 7 mil problemas de todo tipo: menos resolución, mucho menos contraste, latitud, sensibilidad. Se corrigieron problemas que la propia tecnología trató de corregir a base de trucos. Hubo un momento en que el cine y el video producían imágenes muy dispares. De eso ya hace mucho, desde que se inventó la alta definición la cosa ha cambiado mucho.

¿Cuál fue su trabajo más difícil?
Fue una película que rodamos enteramente en el desierto del Sahara. Se llama “Sahara, cuentos de una guerra”. Fue en una parte que está justo debajo de Argelia, que los árabes denominan la Hamada y que significa “Donde no hay nada”. Y en efecto, no hay nada de nada. Hubo que llevar todo desde España y calcular qué se iba a desgastar, qué se iba a romper y estábamos en un lugar lejos de cualquier parte. Se rodó en el 2003.

Cuevas: el cine y la enseñanza

¿Cómo fue que vino a dar clases al país?

Como la mitad de las cosas de la vida son casuales, en España hice muchas películas con Luis Gómez Valdivieso (director del taller). Hemos compartido momentos de todo tipo, muchos en términos muy malos. Esos producen una cierta unión. Nos hemos reencontrado al cabo de dos años. El me lo propuso y yo encantado de venir a explicar un poco de lo mío, que es pura técnica.

¿Qué proyectos tiene?

Mi oficio tiene varios trucos que he aprendido por el procedimiento de acierto-error, por el tanteo; ya me conozco los caminos, en muchos sentidos. La gente que ya tiene canas, como yo, tiene un poco la obligación moral de contar a las generaciones que siguen esas trampas que tiene la vida, esos trucos que tiene cada oficio, para que no pierdan tiempo, que lo ocupen en otras cosas. Y luego, hay otras cosas desde el punto de vista personal, como que es requetegratificante.

Este es un país desierto en cuanto a cine y televisión

¿Planea dedicarse a la docencia de aquí en adelante?
De hecho di clases en una escuela de cine (Escuela de Cine de la Universidad Veritas). Lo que más me gusta después del cine, es la docencia. Me gusta más que el fútbol, imagínate.

Al término de la entrevista, Antonio Cuevas quiso dejar un mensaje claro para El Salvador: “Este país necesita un cambio de aire, una renovación, esto es un desierto terrible. Sé que les espera una labor muy difícil porque tienen que convencer a la gente, a los políticos. Una vez convencidos, (los jóvenes) tienen que mostrar lo que han hecho, sus propias obras. Van a empezar totalmente desde cero, no hay ningún precedente. Así que lo que deseo añadir, y si es posible escríbelo con letras grandes, subrayado y en negritas, es: Buena suerte.”

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