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El FDR, ¿un pacto con el diablo?

 

Julio Hernández: “Las ideas solo tienen fuerza real en la medida en que se tiene un espacio de poder…. Hay quien tiene o cree tener la razón, pero no ha conseguido nunca sumar fuerza, y ahí seguirá con la razón que tiene o cree tener, pero solo. Nosotros queremos ponerle poder a la razón, Eso explica nuestro actuar”.

Lunes 2 de julio de 2007
Geovani Galeas y Teresa Andrade
redaccion@centroamerica21.com

 

Julio Hernández: “Este es un partido que va a estrenarse en las elecciones del 2009, pero tenemos una gran decisión: que no haya un quinto gobierno de ARENA. Esa es nuestra misión: que haya una alternancia en el 2009”.

En las últimas semanas el Frente Democrático Revolucionario, FDR, se ha visto sometido a una lluvia de acusaciones, críticas y diagnósticos apocalípticos sobre su futuro. El origen de ese escozor es el evidente coqueteo político de ese partido con el polémico alcalde de San Miguel, Will Salgado.

La desconcertante figura del edil migueleño, que ha ganado tres elecciones consecutivas con tres partidos distintos, y de los cuales ha sido excluido en medio de zafarranchos declarativos bastante folclóricos por decir lo menos, hace coincidir en su rechazo a sectores de izquierda y derecha: “animal”, lo llamó un dirigente de ARENA; “Rufián” lo ha calificado un reconocido columnista ex guerrillero.

En todo caso, la maniobra de acercamiento del FDR a Will Salgado es visto como un desesperado y oportunista pacto con el diablo, en cuya consumación el FDR perdería su alma política a cambio de un caudal de votos, mismo que le aseguraría la subsistencia como partido.

Las circunstancias en las que se ha desplegado este debate, así como las metáforas y las terminologías empleadas en el mismo, hacen pensar más en una picante ficción novelesca que en una maniobra por lo demás bastante usual en las lides políticas: el aprovechamiento pragmático de las crisis ajenas para sumar aliados, acumular fuerza y potenciar el propio crecimiento.

O lo que es lo mismo: pescar en río revuelto.

En Centroamérica 21 decidimos buscar la opinión directa del arquitecto y principal estratega del FDR, Julio Hernández, coordinador general de ese partido.

Julio es un veterano de incontables batallas militares y políticas, en tanto ex guerrillero y ex miembro de la cúpula dirigente del FMLN. Una escaramuza al nivel de las elucubraciones interpretativas no parece inquietarlo en lo absoluto, y más bien parece divertir un poco a este dirigente cuya mayor virtud parece ser la serenidad en el juicio y en el cálculo.

Izquierda “democrática” más derecha “popular”

-¿Cuál es la situación actual del FDR?

-Este es un partido que va a estrenarse en las elecciones del 2009, pero tenemos una gran decisión: que no haya un quinto gobierno de ARENA. Esa es nuestra misión: que haya una alternancia en el 2009. No solo estamos buscando la supervivencia, queremos jugar un papel preponderante en la cultura política del país. Además, una de las apuestas importantes, paralela a una construcción de organización partidaria, es nuestra política de alianzas.

-El Presidente Saca ha llamado a conformar un bloque de derecha, ¿el FDR podría estar en un bloque de izquierda junto al FMLN?

-En nuestro primer congreso nuestras bases nos dieron el siguiente mandato: podemos hacer alianzas con cualquier partido menos con ARENA. Ese es el espacio de maniobra que tenemos. Pero pareciera que el FMLN no quiere gobernar, porque no se puede gobernar solo y tampoco se puede hacer desde un punto de vista ideológico. Por otro lado, el Presidente Saca dice: “Aquí vamos a polarizar entre los que creemos en la libertad y la democracia y los comunistas”. Lo más probable es que el FMLN si le agarre esa lógica y acepten ese juego de polarizar, les conviene; pero nosotros en ese juego no entramos.

-¿Entonces no es viable una alianza con el FMLN?

-Pues debería de ser viable. Nosotros no tenemos una posición de principio de no hacer alianzas con el FMLN, pero lo que vemos en la realidad es que ese partido, de cierta manera, está siguiendo el juego de polarizar que ya decidió ARENA. Si ellos están en ese juego, pues nosotros preferimos construir una tercera vía porque, precisamente, el problema que tenemos que resolver como país es ese exacerbado nivel de polarización.

Julio Hernández: “Lo que me preocupa del FMLN es que parece más comprometido con una estrategia geopolítica que tiene como punto de referencia Venezuela”.

-Las terceras vías parecen no funcionar en nuestro país, todos esos intentos centristas han sido fallidos hasta ahora.

- Pero nosotros si vemos una posibilidad muy viable si logramos construir alianzas entre la izquierda democrática y la derecha popular.

-¿Quiénes constituyen esa derecha popular?

-Hay muchas personas en esa posición, gente que incluso jugó un papel importante en la fundación del ARENA y muchos empresarios. Ellos consideran que lo más sano en el país es que haya alternancia, y además están en desacuerdo con la manera en que se está dirigiendo la política y la economía. Están dispuestos a construir una alternativa que despolarice la política. Están a favor de fortalecer la institucionalidad democrática, de democratizar más la economía, de distribuir mejor la riqueza, y son personas de derecha. De esta manera, nosotros que somos de izquierda podemos considerar una alianza con estas personas de derecha.

-Hay quien se asusta con ese tipo de alianzas, y que rechazan su acercamiento a Will Salgado por ejemplo.

- No veo el problema. Yo encuentro absoluta legitimidad en plantearnos una alianza con un sector de derecha popular, ese sector al que precisamente ARENA le ha cerrado cualquier modo de expresarse en la contienda electoral.

-Pero Will Salgado…

- Él es un referente mediático importante, y nosotros no vemos una razón de por qué no se pueda construir alianzas con él y otras personas que tienen peso y relevancia.

-Considerando la trayectoria y el talante de Will Salgado, ¿la relación con él no implica para ustedes un sacrificio de principios?

-Lo importante es tener la fuerza suficiente para que tus ideas caminen, y las ideas solo tienen fuerza real en la medida en que tienes determinado espacio de poder…. Hay quien tiene o cree tener la razón, pero no ha conseguido nunca sumar fuerza, y ahí seguirá con la razón que tiene o cree tener, pero solo. Eso no nos interesa. Nosotros queremos ponerle poder a la razón. En eso estamos enfocados y eso explica nuestra actuación.

La crítica es siempre positiva, pero no creemos que construir una alianza izquierda democrática-derecha popular es viable y podría hacer la diferencia en este proceso.

-Un sector de la izquierda sostiene que la misión del FDR es restarle votos al FMLN para permitir que siga gobernando la derecha, ¿qué responde a esto?

-Del FMLN nunca hemos recibido un aplauso, solo intolerancia. Pero eso lo vemos lógico hasta cierto punto. Estuvimos 25 años en ese partido y los divorcios siempre son dolorosos y dejan traumas. A nosotros nos ha costado menos pasar la página. Ahora el FDR tiene que buscar la viabilidad de su planteamiento por sí mismo. Tenemos que diferenciarnos, porque siendo diferentes podemos construir cosas que el FMLN ha sido incapaz de construir, como estas alianzas de las que estoy hablando.

-¿Usted habla de sacar a ARENA del poder… pero cree realmente que el FMLN está preparado para ser gobierno, no le preocupa esa posibilidad?

-Lo que me preocupa del FMLN es que parece más comprometido con una estrategia geopolítica que tiene como punto de referencia Venezuela. Eso lo que hace es legitimar a la derecha y legitimar la manera en que la derecha trata de asustar para evitar cambios.

Pero como yo no puedo controlar lo que el frente haga o deje de hacer, pues lo que me toca es proponer. Y lo que proponemos es trascender las ideologías y buscar una alternancia pero con gobernabilidad. Es lógico que las personas tengan en cuenta, en este momento, solo dos ofertas, pero nosotros no vemos ningún problema en que podamos construir esa tercera vía. Pero para eso se necesita muchísimo dinero, hay que decirlo de manera bien franca.

¿Pero esa construcción es realmente posible, ese dinero se puede conseguir de aquí al 2009?

-Es posible si se tiene, no de manera discursiva sino de manera real, a un sector empresarial que quiere alternancia y que está dispuesto a poner su dinero. En eso, y en el fortalecimiento de nuestra estructura partidaria, estamos trabajando y vemos buenas posibilidades en ambos campos.

-¿Cuál es el estado de su estructura partidaria?

- Estamos avanzando de manera bastante acelerada. Actualmente tenemos una organización en 145 municipios. Andamos por los 60 mil afiliados al partido, y nos hemos propuesto cerrar este año con la presencia en 200 municipios.

En este punto hemos encontrado una clave: nos vinculamos a los municipios no en función ideológica sino a partir de los problemas concretos de la comunidad, a partir de los liderazgos locales, y eso nos ha dado resultados extraordinarios.

La visión organizativa del FDR es que el partido no es un fin en sí mismo, el partido es un medio para poder canalizar demandas ciudadanas y eso nos ha permitido tener mucha mayor flexibilidad en algunos lugares.

El FDR está vinculado a problemas muy diversos, estamos tratando de que la gente vea en el FDR un solucionador de problemas, pero sin inhibiciones; estamos tratando de romper esquemas, no guiarnos sólo por lo que dice el código municipal.

En Nejapa, por ejemplo, estamos tratando de tener un municipio globalizado, porque nosotros aceptamos que la globalización es el hecho dominante de esta época de la historia, entonces hemos dicho: globalicémonos a nuestra propia conveniencia. Y cualquiera puede verificar el éxito que Noé Canjura, de nuestro partido, ha tenido en ese municipio. Y otro tanto podría decirse de Orlando Mena en Santa Ana.

Claro, no nos hacemos ilusiones. Sabemos que construir un partido es una tarea de años y nuestro plan de desarrollo y crecimiento es para ocho años, pero siempre tenemos que tomar en cuenta el plan de alianzas que estamos trabajando.

El cálculo real

Hasta aquí la conversación con Julio Hernández. Eso es todo cuanto el político, atendiendo a la prudencia, puede decir frente a una grabadora, pero fuera de grabación hay más, por supuesto.

De sus palabras off the record uno puede inferir que el acercamiento a Will Salgado, por ejemplo, es una jugada a varias bandas en las que algunos puntos sensibles se suprimen a la vista del público... ¿falta de transparencia? Si, evidentemente, pero siendo realistas: ¿hay otra manera de hacer política?

Julio Hernández sabe perfectamente, pero no puede decirlo, que el FDR no está compitiendo realmente por alcanzar la presidencia, sino por sustituir al PCN en el rol de tercera fuerza política del país.

Si su trabajo territorial tiene éxito, y si la crisis interna del PCN se resuelve en la salida de 12 o 15 ediles de ese partido, y los mismos se suman junto a Will Salgado al FDR, en ese caso el cálculo de Hernández no resultaría en absoluto descabellado.

La suma de los votos propios y los de los disidentes de la derecha podría muy bien darle al FDR, por la vía de los residuos, una cuota parlamentaria suficiente como para convertirse en la llave legislativa. Y eso sería un éxito inusitado, sobre todo para un partido que fue considerado por el FMLN como “las hojas muertas que se caen del árbol”

Pero también es cierto que, como queda dicho, ello no depende de la fuerza propia del FDR en término de cantidad, sino de la calidad de la estrategia que fundamenta su maniobra en curso: pescar en el río revuelto no del FMLN sino concretamente del PCN.

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