Suscríbete al Newsletter

Boletín semanal gratis

Google
 
 
 

Dr. Arnold Harberger
Comentarios finales:
¿Qué otro sendero?

 
 
"Pensando en costo y beneficio, se tiene que reconocer que el producir dos puntos de productividad o de crecimiento por 10 años tiene un valor presente en los miles de millones de dólares y es un enorme rendimiento sobre cualquier esfuerzo que se hizo para hacerlo y si fuera fácil, gente inteligente lo hubiera hecho ya hace mucho tiempo"

Otro sendero de muy buena política económica es poco probable, es mucho más probable encontrarse con un sendero como parece estar comenzando Venezuela y otras partes que van a conducir probablemente a bajas en el Producto Bruto en lugar de alza. Entonces hay que reconocer lo difícil de seguir subiendo la tasa de crecimiento. Es loable todo intento de hacer lo que sea sensato y sano y lo necesario, y dedicar mucho esfuerzo a la búsqueda de esto.

Lunes 23 de julio de 2007
Redacción Centroamérica 21
editor@centroamerica21.com

 

Consenso político

La importancia del consenso político sobre el marco general de la política económica de un país es enorme, y no es una exageración.

Yo creo que ha sido uno de los grandes milagros de nuestra época, el hecho de que en muchos países alrededor del mundo los partidos de izquierda han abrazado la buena ciencia económica. Creo que en el caso chileno, que ha sido notado por todos los observadores que yo conozco como un gran éxito, ese éxito se debió aun buen marco de economía de mercado, con énfasis en la focalización de la ayuda gubernamental hacia los estratos más bajos de la población y la lucha contra la extrema pobreza.

En determinado sentido, este marco ha sido abrazado por todos los partidos. En la última elección uno tenía como cuatro partidos importantes disputando para ganar bancas, y cada partido tuvo un equipo de economistas de primera calidad, de excelencia mundial.

Y eso no es solo Chile, a partir de Felipe González en España, uno tiene izquierda, derecha, izquierda. Una continuidad en Australia; uno tiene continuidad en Corea; uno tiene continuidad; en muchas partes; tenemos en Inglaterra, en Estados Unidos.

Eso es urgente, porque como se ha notado por Manuel Enrique Hinds y por otros observadores aquí, el inversionista al mirar un panorama en que el próximo gobierno puede hacer cualquier cosa diferente, el inversionista va a pensar en inversiones que le permitan reponer la plata muy rápido, inversiones con un rendimiento muy alto y corta vida. La idea de poner plata para 20, 25 años no se le ocurre a una persona si hay esa incertidumbre, entonces no hay cosa más importante, yo creo, que tratar de lograr un grado de consenso en este lado.

 
 
DR. ARNOLD HARBERGER”


El consenso de Washington ¿fracaso?

En cuanto al crecimiento, el estudio que yo hice sobre el crecimiento fue publicado por AID, pero la motivación inicial de esto fue que en Estados Unidos, en Washington, había gente que estaba diciendo en paneles como este que el llamado Consenso de Washington había sido un fracaso, que las reformas estructurales motivadas por el Banco Mundial, Fondo Monetario, AID, de Estados Unidos, y otros donantes, que todo eso ha sido un fraude.

Yo comencé mi trabajo diciendo, cómo diablos pueden decir una cosa así. Yo tengo datos, y creo que están 100% seguros, que el mejor cuarto de siglo en la historia del mundo para crecimiento económico, para mejora de la vida del promedio, para la mejora de vida de los más pobres, para todo eso ha sido el último cuarto de siglo.

Entonces frente al éxito más grande de política económica, de crecimiento económico en la historia mundial, tenemos gente diciendo que los elementos que han sido claves en producir esto han sido un fracaso. No tengo la menor duda de que la razón principal para eso ha sido la idea de la gente esperaba mucho más de lo posible.

Al decir ha sido un fracaso se compara el crecimiento reciente contra el crecimiento en años, cuartos de siglos, medio siglo, el siglo pasado. No, comparan con promesas de los políticos, que vamos a crear 20, seis, siete por ciento de crecimiento o 10% de crecimiento. Y eso yo creo, está en la sangre del político que siempre va a tratar de prometer algo, y obviamente siete por ciento de crecimiento suena muy bien.

Entonces cuando no se produce, es un fracaso. Pero siete por ciento de crecimiento no es una cosa que la política económica puede producir, simplemente no lo creo. Salvo quizás en salir de un pantano terrible como Perú saliendo de Alan García; o Chile, saliendo de Allende; en esos casos sí se puede tener eso seis, siete por ciento como predecible, como resultado de eliminar muchas políticas malas, pero en situación normal no es una cosa que se puede prometer.

La clave del milagro oriental: ahorro e inversión

Se habla de China, de Malasia, de Corea, Singapur, pero no es tan milagroso el crecimiento de estos países. Es totalmente explicable que en China la tasa de ahorro o de inversión han oscilado entre 45 y 50% del producto.

Si uno dice, la inversión bruta influye en el PIB, si uno toma la inversión neta debe estar entre el 35 y 40% del Producto Bruto asignando. Yo encuentro razonable, para China hoy en día una tasa bruta de depreciación del 20% sobre esas tasas de inversión netas; 20% de rendimiento por 40% de inversión te da ocho por ciento de crecimiento, no es misterioso el crecimiento chino, es totalmente dentro de nuestra ciencia económica.

Entonces si uno puede crear una razón o una manera, un cambio plausible de política económica que en este país diría que vamos a reducir nuestro consumo en 10% del Producto, para que sea invertido, pues, hay crecimiento ahí para ganar. Si el 10% a la tasa de 20 da dos puntos más de crecimiento, pero yo no creo que eso sea una cosa razonable para predicar.

El ahorro y el crédito

Yo creo que es bueno que se aumente la tasa de ahorro, pero yo no creo que el gobierno deba de subsidiar el ahorro. Yo creo que uno tiene instrumentos limitados de política, que vayan a convencer a las familias y a las personas que pueden ahorrar uno por ciento, dos por ciento, tres por ciento de su renta más que antes, pero son bastante limitados.

Yo estoy totalmente de acuerdo en crear un marco de política sano en que la gente puede reaccionar racionalmente a estas cosas.

En cuanto al crédito empresas pequeñas y medianas, otra vez, yo creo que es muy saludable aumentar el crédito a pequeñas y medianas empresas, pero hay que reconocer que ese crédito tiene costos relativamente altos de administrarlo.

Uno de los patrocinadores de los grandes éxitos en Indonesia y Tailandia es un profesor de Harvard que estaba hablando en Tailandia y dijo que se habla en este país de dar créditos subsidiados a pequeñas y medianas empresas, no soy partidario de eso. Hay que reconocer que los costos de administrar son altos y que las pequeñas y medianas empresas no necesitan subsidios sobre créditos, ellos tienen inversiones bien productivas, lo que necesitan es el crédito, no tiene que ser barato, tiene que ser un crédito que merece su costo.

Es muy importante reconocer que pequeñas y medianas empresas sufren de una verdadera escasez de crédito y tienen inversiones como remplazar la rueda o el carburador de un auto, ellos necesitan el crédito y no es necesario ni aconsejable que sea subsidiado.

Pero otra cosa que mucha gente no toma en cuenta es que cuando se aumente el crédito a la pequeña y mediana empresa uno debe tomar como un dato que la gran mayoría de ese crédito va a ser desviado de otra entidad que está obteniendo ese crédito ahora, no es que van a ser totalmente nuevos fondos importados de afuera.

Hay dos posibilidades, o el crédito está desviado de otro uso o el crédito viene con nuevos fondos de afuera; yo creo que algo de ambas fuentes va a ser cierto, pero poco probable que la gran mayoría venga de afuera y es de notar también que viniendo de afuera agrega a la afluencia de dólares en el país que es otro elemento.

Pobreza

En primer lugar, tenemos los hechos delante nuestro realmente que en este país y durante el período reciente ha habido un importante escape de la pobreza seria, la extrema pobreza; el número de pobres ha bajado, mientras que la población ha aumentando, la tasa es positiva.

Desde hace mucho tiempo yo he sido firme abogado de emprender estudios sobre el fenómeno de escape de la pobreza, de saber cuáles son los senderos que han conducido al escape de la pobreza por cuanta gente haya hallado.

En el 88, 89 en FUSADES emprendimos un estudio, que es mi favorito, y se llama pregúntale a las abuelas. La idea es hablar con abuelas que tienen su origen en la parte pobre de la población y tener historia oral con ellas, preguntarles sobre dos, tres horas, ¿dónde nacieron? ¿Quiénes fueron sus padres? ¿Qué ocupación tenían sus padres? ¿Cómo fueron los abuelos? ¿Qué ocupación tenían los abuelos? ¿A qué edad se murieron los abuelos y los padres?; la casa, ¿de qué tamaño? ¿Qué tipo de suelo? ¿Tenía ventanas de vidrio? ¿Qué tipo de techo? ¿Tenía agua? ¿Alcantarillado?, ¿cuántos hermanos y hermanas tenían? ¿Cuántos de ellos murieron durante su niñez?, etcétera, etcétera, toda la historia de la familia. Y después, ¿y los niños suyos en qué situación nacieron, se crecieron, se educaron?, etcétera, ¿qué estado de salud?, ¿qué educación?, ¿qué ocupación?, etcétera, etcétera; y ahora los nietos, ¿cómo anda con ellos? Uno puede aprender mucho acerca de la realidad de una sociedad haciendo tal tipo de encuesta.

En ese tiempo hicimos como 80 ó 100 entrevistas con abuelas y aprendimos bastante acerca de los caminos de salida de la pobreza, educación era importante, emigración era importante y comienzo de negocios propios fue importante. Eso obviamente se complementaba con un estudio serio.

Meritocracia y retorno de inversión en educación

Se ha mencionado acá meritocracia muchas veces y yo por lo menos siendo académico, especialmente soy súper partidario de la meritocracia, yo creo que la meritocracia es melliza de la economía de mercado.

La economía de mercado no puede ser economía de castas, es economía de meritocracia y uno debe hacer lo posible para fomentar eso, no es fácil y es algo que debe ser cultivado y no forzada, pero se requiere mucho esfuerzo en cultivar una situación, una institucionalidad de meritocracia.

Obviamente, la educación juega un papel súper importante en crear mayor igualdad entre los diferentes sectores de la población y en fomentar la meritocracia.

Fue interesante la mención de los sueldos que reciben los que ahora están egresando de estudios universitarios. En cualquier inversión yo hago planes, yo construyo una fábrica, yo compro maquinaria, instalo la maquinaria, ¿qué es eso? Son flujos de costo, entonces yo tengo flujos negativos durante un período de inversión y después si la inversión es exitosa tenemos flujos netos positivos en retribución que son la renta proveniente realmente de aquella inversión.

Pues, hacemos lo mismo con la educación, tomamos los gastos directos de la educación, los costos de las escuelas, sueldos de las profesoras, de los barrenderos, de la administración, de todos, esos costos son costos por alumno y además en determinadas escalas de educación los alumnos dejan de percibir ingresos porque podrían estar trabajando en la fuerza laboral, pero en lugar de eso están como alumnos, entonces esos ingresos dejados de percibir forman parte de los costos.

Yo creo que una sociedad debe de estar totalmente contenta con un rendimiento puramente económico del 10% porque además de los beneficios económicos hay beneficios culturales, beneficios de mejor comportamiento como ciudadano, de mejor operación de democracia. Es decir, súper importantes beneficios extras además de los medidos en este tipo de cálculo, así es que uno debe de pensar en eso.

Distribución de renta

Sobre distribución de renta unos comentarios, en primer lugar, tienen aquí un esfuerzo llamado la Red Solidaria que yo creo que es un buen ejemplo de lo que llamamos la focalización del gasto en los más pobres.

Focalización ayuda a rectificar o mejorar la distribución de rentas en una sociedad y por eso es bueno. En Chile han tenido focalización por más de 30 años y es muy útil, pero, otra vez, yo, llevo mensajes que no es siempre todo bueno, estoy tratando de hacerles pensar en las realidades que se tienen que enfrentar.

En cuanto a la distribución de renta, tenemos mucha experiencia por el lado positivo y realmente la influencia de la parte impositiva en la distribución de renta es relativamente pequeña.

En Estados Unidos y en Inglaterra el coeficiente Gini (instrumento estadístico utilizado para la medición de las desigualdades) casi no cambia, aún tenemos sistemas impositivos que llegan a ser muy positivos en cuanto al impuesto de la renta, aún cuando tuvimos tasas máximas de 50 y 70% no había mucha diferencia en el coeficiente Gini antes y después del impuesto.

Yo creo que la mejor manera de mirar impuestos, de pensar en ellos es que el Estado toma determinadas responsabilidades del gasto y necesita plata y cómo vamos a distribuir esa carga de la plata necesaria para sufragar los gastos, esa es la manera de pensar en impuestos, no como un mecanismo para cambiar fundamentalmente la distribución de renta.

Entonces, ¿de dónde el Estado puede influir más la distribución? Por el lado de gastos, ¿mecanismo? Focalización, hemos hablado de Red Solidaria, eso es Focalización.

Pero ahora pensemos más allá de Red Solidaria, pensemos en la educación pública y mi ejemplo es, yo voy al pueblo norteamericano y yo digo, nosotros vamos a tener focalización aquí, entonces cada familia tiene que pagar la matrícula de sus niños en la escuela, de primaria, secundaria, todo, también cada familia tiene que pagar todos sus gastos del salud, el gobierno no entra con ningún programa a ellos salvo al 20% más pobre, a ellos el gobierno les va a pagar y ustedes contribuyentes tiene que poner la plata y nosotros vamos a dar estos beneficios a los más pobres.

Uno no debe, teniendo claro lo que uno tiene por delante uno debe de aceptar los desafíos, hacer lo necesario y disfrutar de los beneficios que esto produce, beneficios no exagerados, pero de todas maneras buenos.

Crecimiento económico

Entonces lo que quisiera terminar con reiterar de mi mensaje es que el crecimiento es una cosa que a todos nos gusta, pero la idea de que es fácil aumentar la tasa de crecimiento en medio punto, un punto, dos puntos es falso, salvo en una situación en la que se parte de una política terriblemente mala al comienzo.

Últimamente, en conversaciones con gente de Estados Unidos, he usado un ejemplo que dice algo acerca de la relación entre el esfuerzo y el crecimiento. En mi ejemplo, el gobierno de Estados Unidos contrata a todos sus economistas en el país. Cien mil economistas para trabajar dos o tres años para encontrar una manera de aumentar el crecimiento, y supongamos que el crecimiento está andando en tres por ciento. Después que estos 100 mil economistas trabajan tres años terminan con una sugerencia que produce en lugar de tres, 3.1 sostenido en cinco años y después baja nuevamente a tres. Todo mundo reacciona a eso, qué terrible, qué torpes esos economistas para producir un crecimiento tan pequeño. Ahora, hagamos el costo y beneficio de eso. El PIB de Estado Unidos es 13 trillones de dólares, entonces estos economistas habrían producido un beneficio para el pueblo o para el país igual a 1.3 trillones de dólares, suficiente para pagar los sueldos no solamente para los tres años que trabajaron, sino para toda la vida y dejar una dotación suficiente para pagar a todos los economistas, en todo el futuro hasta el infinito, de Estados Unidos.

Pensando en costo y beneficio, se tiene que reconocer que el producir dos puntos de productividad o de crecimiento por 10 años tiene un valor presente en los miles de millones de dólares y es un enorme rendimiento sobre cualquier esfuerzo que se hizo para hacerlo y si fuera fácil, gente inteligente lo hubiera hecho ya hace mucho tiempo.

Estos esfuerzos para crecer no son fáciles, toman lugar en las empresas, las empresas buscan maneras de reducir sus costos, maneras de aumentar sus utilidades y no es que uno puede hacer así y ‘pum’ el país va a crecer dos o tres puntos más.

No soy pesimista, soy optimista, reconozco que la décima parte de un punto es una gran hazaña y si uno puede hacer esta hazaña cinco, seis, siete veces es mucho más, pero va a requerir de mucho esfuerzo en muchas diferentes direcciones para obtener eso. Mientras tanto, no escucho a aquellos que dicen, estamos fracasando porque no estamos creciendo a siete por ciento.

El escucharles a ellos es sembrar semillas de descontento en todo el pueblo que van a decir, esto es un fracaso, vamos por otro sendero. ¿Qué otro sendero? Otro sendero de muy buena política económica es poco probable, es mucho más probable encontrarse con un sendero como parece estar comenzando Venezuela y otras partes que van a conducir probablemente a bajas en el Producto Bruto en lugar de alza.

Entonces hay que reconocer lo difícil de seguir subiendo la tasa de crecimiento. Es loable todo intento de hacer lo que sea sensato y sano y lo necesario, y dedicar mucho esfuerzo a la búsqueda de esto.

SUBIR
 
 

  


 

 

© Derechos Reservados 2007