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Facundo Guardado:
“La solución es la tercera fuerza”

 

Facundo Guardado, el ex comandante guerrillero que fue expulsado del FMLN luego de haber sido coordinador general y candidato presidencial de ese partido, intentó fundar otros movimientos con acento socialdemócrata, pero sus esfuerzos fueron fallidos. Retirado ahora de la escena política, comparte con Centroamérica 21 sus reflexiones sobre la actual coyuntura nacional.

Como otros ex dirigentes efemelenistas, Guardado está convencido de que ARENA no gana por méritos propios, sino por los errores estratégicos en que el FMLN incurre reiteradamente. Desde su perspectiva, ninguno de esos dos partidos está en capacidad de solucionar las grandes necesidades del país. La única solución, a su juicio, reside en la posibilidad del surgimiento de una tercera fuerza. Pero tampoco en ese sentido se muestra demasiado optimista.


Lunes 23 de julio de 2007
Alejandro José Labrador Aragón
labrador@centroamerica21.com

 

Facundo Guardado.

-¿Cómo percibe el escenario político actual?

-El problema es que las dos fuerzas que dominan el espectro político son esencialmente conservadoras. Tanto ARENA como el FMLN están movidos por intereses de grupos muy pequeños que tienen muy poco que ver con los intereses reales de la sociedad: seguridad, empleo, calidad de la educación, salud, etcétera.

Ambos partidos están inmersos en una espiral de confrontación artificial. Se retroalimentan de esa disputa y consideran que ese clima de confrontación es bueno porque les agencia las adhesiones de los votantes ingenuos. Unos apelan al castigo y los otros al temor. Ese es el juego.

-¿Votantes ingenuos? Algunos analistas señalan que hay madurez en el electorado…

-Sí, una buena parte del electorado sabe discernir. Eso se ve en las elecciones municipales, en las que la gente cruza su voto. Lo que sucede con las elecciones para diputados es que la gente no vota por una persona, sino por una bandera. Ahí el votante no tiene opción, está obligado a marcar un color. Y en el escenario que tenemos yo veo muy improbable una modernización dentro del FMLN o ARENA, que son los colores dominantes.

Entonces, puede haber madurez, pero también tiene que ver con opciones. Si no irrumpe una tercera propuesta, vamos a tener otros cinco años iguales. Además, ambas fuerzas tienen un voto cautivo que aplaude el tipo de comportamiento político de su partido cualquiera que este sea. Hay votantes que consideran que para poder construir su país o su negocio, debe ser sobre las cenizas del otro. Esa es una concepción esencialmente fascista del comportamiento político. Independientemente del signo ideológico que sea, y es lo que ahora domina en el país. Claro, no podemos decir que es el mismo fascismo de Hitler, pero la esencia del fascismo es esa.

-¿A que se refiere usted cuando habla de los errores estratégicos del FMLN?

-Hay muchas evidencias claras de que la dirección del FMLN ha perdido la perspectiva. Les faltan algunos dedos de frente, como se dice. Es impresionante que no se hayan enterado de que, con el tema de la Red Solidaria por ejemplo, a ARENA le convenía más que el FMLN no diera sus votos para el préstamo. También es impresionante que durante más de una década no se dieran cuenta del juego que hacía Mario Belloso, y lo mantuvieran ahí entre sus filas.

La dirigencia del FMLN está anclada en la indefinición de en un conjunto de temas muy importantes: ¿cuál va a ser su posicionamiento en las relaciones con el mundo de hoy, con América Latina, con Estados Unidos, con la inversión privada?. Yo no sé quién va a ser el candidato del FMLN, pero el que sea no puede decir “ya voy a ver, estoy pensando en eso todavía”. Otro tema es sobre cuánta libertad va a tener ese candidato, si ganara la presidencia, de llevar a cabo un programa, o para seleccionar su equipo de trabajo.

"Ambos partidos están inmersos en una espiral de confrontación artificial. Se retroalimentan de esa disputa y consideran que ese clima de confrontación es bueno porque les agencia las adhesiones de los votantes ingenuos. Unos apelan al castigo y los otros al temor. Ese es el juego."

-¿Entonces en qué está pensando el FMLN?

-En colocarse en cargos públicos. La dirigencia está absolutamente cómoda ahí. Si en 15 años has encontrado como mantener la rueda de caballitos en los cargos públicos, lo único que hay que hacer es imaginarse otros 15 años haciendo lo mismo. Todo el asunto es cómo colocar a unas 300 personas en cargos públicos y ya.

-Mientras tanto seguirá gobernando ARENA…


-Si, gracias al FMLN, por supuesto. ARENA no tienen ningún mérito sustancial por el cual tendría que seguir en el poder. Yo sigo esperando una derecha más moderna, que piense en la inclusión, en un verdadero Estado de Derecho. Sueño con que El Salvador llegue a ver un día una derecha al estilo europeo, la francesa, la alemana, la de los países nórdicos.

Pero eso solo va a suceder si se ven obligados a esa evolución. Hay que tener en cuenta que la modernización de las derechas en aquellos países europeos se dio por la presión que existió en la Europa del Este. Mira el temor que se generó en Europa en los últimos años con Silvio Berlusconi, por ejemplo. Él representaba a una modalidad de derecha que ya no era acorde con la historia de esos países.

-¿Pero es posible creer que un partido gana solo por los errores del otro?


-Mira, ARENA ha logrado, con un diseño mediático fantástico, culpar al FMLN de todos los males habidos y por haber en el país. Si hay que reconocerle algo a ARENA es que ha podido convencer a la población de que el culpable es el FMLN. “No hay empleo, no hay seguridad, el responsable es el FMLN”. Pero en realidad ARENA tiene la responsabilidad de esos males; es el partido que ha gobernado el país y es el que ha tenido en sus manos todo el poder del Estado durante todos estos años. Los otros solo cobran el fin de mes, leen un discurso y enseñan un cartelito, eso todo lo que hacen.

-¿Y cuál es la alternativa ante esa polarización?

-Creo que el espacio para el surgimiento de una tercera fuerza existe. Pero el que exista un liderazgo capaz de hacerla surgir ya es otra historia. Hay una parte de los electores de ARENA que no quisieran votar más por ese partido. Hay otros del FMLN que les pasa lo mismo. Creo por lo menos hay un 20% de los votantes que puede dar entrada a una nueva propuesta.

-A los partidos más fuertes hace falta modernización, a la nueva iniciativa un liderazgo real ¿la salida?

-Una propuesta nueva requiere de un liderazgo. Si no hay un grupo de personas con la suficiente decisión, carácter, influencia, compromiso, un grupo decidido a emprender ese desafío, no tiene probabilidades de existir, de acuerdo.

-¿Estamos a tiempo de que pueda surgir esa tercera fuerza?

Todavía es tiempo. Hay mucho votante ávido de una propuesta distinta, y eso no tiene que ver con cuestiones ideológicas, no tiene que ver si es empresario, clase media, humilde. En cada uno de los sectores de la sociedad hay personas que quisieran algo que pueda hacer la diferencia.

-¿Hará usted un nuevo esfuerzo en ese sentido?


-Obviamente a mí me interesa la política. Trato de estar informado de todo lo que pasa en el país y lo que pasa alrededor. Pero mi participación en cuanto a política activa depende de si hay algo que valga la pena y eso pasa porque sea algo nuevo, algo distinto, porque haya más personas decididas a comprometerse con una idea. Participar en la política estrictamente para estar en un cargo público no me atrae.

A estas alturas de mi vida me interesa participar en la política y tener un papel destacado. No voy a venir con falsas modestias a decir que me interesaría aunque sea ser militante de un partido político. Si va a haber algo nuevo y duradero tiene que haber un grupo que asuma ese compromiso.

No es una afición mía de decir “yo quiero estar al frente”, pero sé también que el papel que yo desempeñe será destacado. Para qué voy a contar historias que no son. Soy parte de una generación de mi propio país que estamos comprometidos con cada cosa que hacemos. Eso implica, acostarse más tarde y levantarse más temprano, poner muchísimo más tiempo y recursos a la orden.

-¿Usted está esperando el llamado y no tanto dispuesto a hacer el llamado?


-No necesariamente. Yo no estoy inactivo. Me mantengo constantemente informando de todo lo que puedo. En ese sentido, vivo explorando qué cosas están en marcha, qué otras están pasando. Vivo explorando qué hay en el escenario. No hay semana que no monitoree qué hay o que no hay en el escenario. Lo demás ya lo veremos en su momento.

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