
Cierran fábrica Record en el Sitio del Niño
El lunes pasado, el Ministerio de Salud, procedió
al cierre de la empresa, amparándose en que “su funcionamiento
constituye un grave peligro para la salud” de los pobladores
de la zona, según señala el artículo 109
del Código de Salud. La medida tomó de sorpresa
a los diputados de la Comisión de Salud y Medio Ambiente
de la Asamblea Legislativa y al ministro de Medio Ambiente, quienes
horas antes habían evaluado el tema.
Lunes 1 de octubre de 2007
Teresa Andrade
teresa.andrade@centroamerica21.com
El mencionado artículo reza así: "Autorizar
la instalación y funcionamiento de las fábricas y
demás establecimientos industriales, en tal forma que no
constituya un peligro para la salud de los trabajadores y de la
población en general...".
En el literal ch de esa misma normativa, establece la cancelación
de las autorizaciones correspondientes y el ordenamiento de la clausura
de los establecimientos industriales cuando su funcionamiento constituya
grave peligro para la salud y no se hubiere cumplido con las exigencias
de las autoridades de Salud.
De esta manera el Gobierno de El Salvador, a través del Ministerio
de Salud, tomó la dedición del cierre definitivo de
la planta, una decisión sin precedentes en la historia reciente
del país.
El ministro de salud, Guillermo Maza fue enfático al decir
que no cerraba la planta por contaminación ambiental. Aseguró
que el cierre es porque desde el año 2005 la fábrica
Record no contaba con el permiso de operación y como resultado
de un estudio que duró varios meses.
Maza también explicó que una cosa es la orden de cierre
de las operaciones de la planta en Sitio del Niño, La Libertad,
por la falta del permiso y otra es afirmar que sea la fuente de
contaminación en pobladores de la zona.
Además, el procurador de derechos humanos, Óscar Luna,
expresó que el cierre de la empresa fue de carácter
técnico y operativo, a partir de la resolución que
se ejecutó cuando el Ministerio de Salud se hizo presente
al lugar para proceder a la clausura de las bodegas y plantas de
almacenamiento.
El cierre se efectuó de manera escalonada, desde la tarde
del lunes pasado. El primer paso fue clausurar el área de
almacenamiento de ceniza, de escoria, bodega de productos químicos,
planta de tratamiento y el departamento de producto terminado, entre
otros. Además de la clínica empresarial, la planta
residual y la de ensamblaje. Posteriormente, se procedió
al cierre de los hornos, la planta de fundición y la recicladora.
La decisión sorprendió a muchos sectores, ya que la
empresa aún contaba con el plazo hasta el 7 de diciembre
para cumplir todas las recomendaciones de parte de la cartera de
Medio Ambiente.
La sanción del MARN: 101 salarios mínimos
de multa
Mientras en el Ministerio de Salud se tomaba la decisión
de clausurar la planta, en la comisión de Salud y Medio Ambiente
de la Asamblea Legislativa, de discutían otros puntos sobre
la planta.
El Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales (MARN) sostenía
que no se podía clausurar la empresa, mientras no finalizara
el plazo fijado hasta el 7 de diciembre, para que la firma cumpliera
con las observaciones hechas por el comité interinstitucional.
Posteriormente, hizo público en dicha reunión, la
cantidad con la que sancionó a la empresa Baterías
de El Salvador por incumplir la Ley de Medio Ambiente.
Según esta cartera, de las auditorias realizadas a Record
entre 2004 y 2006, el análisis concluye que ha habido "incumplimiento
del permiso ambiental" en lo que respecta al programa de adecuación,
así como en las mediciones para evaluar el nivel de contaminación
dentro de la fábrica.
Entre los puntos que la empresa aún no ha realizado destaca
Ambiente, la falta de techado del área de confinamiento de
cenizas y de un estudio de selección de una alternativa óptima
para la disposición final de las escorias.
El MARN resolvió sancionar a la empresa con 101 salarios
mínimos, lo que equivale a $17 mil 600. Esta representa la
multa más baja de todas las que estipula la legislación.
La sanción fue notificada a la empresa el 31 de agosto del
presente año y fue cancelada en el Ministerio de Hacienda
en los siguientes ocho días.
La empresa que produce Récord se exponía a una sanción
de hasta 5 mil salarios mínimos, pero se optó por
101 porque la empresa aceptó que estaba cometiendo una infracción,
según lo explicó el ministro de Medio Ambiente, Carlos
Guerrero, a los diputados de la Comisión de Salud. Asimismo,
agregó que por el momento la cantidad era suficiente.
Además de la sanción, se le exigió a la empresa
el cumplimiento de todas las obras de mitigación que se han
recomendado, además de restaurar el daño hecho a la
zona donde se encuentran, así como a los pobladores afectados.
Por su parte, Guerrero se mostró firme en que no podía
saltarse la ley, dado que Baterías Record tenía hasta
el 7 de diciembre para solventar los incumplimientos al permiso
ambiental otorgado en 2003, para operar.
Luego de conocer la decisión que había tomado Salud,
el MARN aseguró que el proceso sancionatorio en contra de
Baterías Record seguirá su curso hasta culminar con
la fecha establecida, pese al cierre administrativo que Salud Pública
realizó.
Por otro lado, el MARN también refuerza la opinión
de que debe continuar el proceso sancionatorio que abrió
la comisión interinstitucional que determinará si
hubo o no contaminación.
Record: “Un cierre arbitrario”
La planta recicladota de baterías Record, durante los últimos
meses ha enfrentado un largo proceso de estira y encoge, hasta culminar
en el cierre de la fábrica. Esta compañía ha
sido considerada como la principal fuente de contaminación
en el Sitio del Niño, en La Libertad, debido a que utiliza
el plomo como materia prima para la fabricación de los acumuladores
de energía.
Para Samuel Martino, gerente de mercadeo y vocero de la empresa,
el cierre de la planta ha implicado un serio revés para la
compañía y un nefasto precedente para los sectores
industriales y privados del país. Asimismo, manifestó
que “Es un cierre abrupto ejecutado por autoridades no competentes”.
Además, aseguró que “carece de bases legales”,
puesto que la empresa contaba hasta el 7 de diciembre para cumplir
las recomendaciones que le había dado el MARN.
Además, resintió que a raíz del cierre se pierda
una gran cantidad de empleos directos e indirectos, y afecta a una
empresa que vende insumos al extranjero por $27 millones.
Expresó que este cierre se ha realizado de forma arbitraria,
ya que no ha sido comprobado con estudios serios y con base científica
de que BAES sea la causante de la contaminación en el lugar.
“El mismo Ministerio de Salud aseguró que los equipos
con los que se tomaron los exámenes estaban arruinados”,
comentó Martino.
Las pruebas de sangre realizadas en la población, iban a
ser nuevamente efectuadas en los próximos días por
parte de la empresa y Salud, para comprobar si en un perímetro
de más de 150 metros de la fábrica había contaminación
directa en las personas. Martino asegura que, al menos, las familias
que están siendo atendidas por la empresa, se contaminaron
a raíz del descuido de los mismos empleados.
A pesar del cierre, Record no se quedará con las manos cruzadas.
Asegura que apelarán ante otras instancias, que aún
no definen, para revertir el cierre, que afecta ya a unos 400 empleados
de forma directa. Sobre el destino de estos trabajadores la empresa
todavía no ha definido una política, sin embargo el
Procurador para la defensa de los derechos humanos adelantó
que la institución que dirige garantizará el cumplimiento
de los derechos laborales de los trabajadores de Record.
Esta empresa que tiene unos 46 años de funcionamiento, ha
comenzado a realizar algunas diligencias para revertir la clausura
de la empresa. Martino explica que hasta el momento “han puesto
un recurso de rectificación en el que piden que se nos restauren
todos los procesos, a excepción de los cinco hornos que poseen”.
Pero, para volver a funcionar dependerá de que obtengan los
permisos correspondientes.
Para paliar un poco la situación, Martino confesó
que pagaran a sus empleados el salario de este mes y quedarán
a la espera de que Salud revierta la resolución para devolverles
sus puestos correspondientes.
Mientras se cumple el plazo de quince días en los que Salud
puede revertir el proceso, Record tendrá que cumplir con
todas las recomendaciones que le especificó Ambiente. Entre
ellas la limpieza y descontaminación de la zona.
La comunidad
Mientras los funcionarios y ejecutivos de la empresa debaten el
cierre y la legalidad del mismo, la comunidad, y las organizaciones
civiles de la zona celebraban la medida; sin embargo adelantaron
que este es sólo un paso; la empresa debe asumir también
la responsabilidad de descontaminar la zona y cubrir los gastos
médicos de las personas afectadas. No descartan tampoco establecer
una demanda contra el Estado salvadoreño por supuesta negligencia,
y contra la empresa por daños y perjuicios a la salud.
Como primer paso para este procedimiento se debe establecer que
Baterías de El Salvador es la causante de la contaminación
en la zona. Las pruebas en sangre a la población aledaña
a la fábrica, y las mediciones en aire, agua y suelo pueden
ser las pruebas necesarias para demostrar esta situación.
Según informes del Movimiento sin Plomo el 70% de la población
infantil de la zona presenta síntomas de envenenamiento,
y de estos, hay por lo menos 25 menores, con niveles y síntomas
agudos de intoxicación.
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