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René Figueroa con más posibilidades en ARENA


No se necesita bola de cristal para descubrir que el ministro René Figueroa tiene un altísimo margen de probabilidad de ser el próximo candidato presidencial de ARENA. Si bien es cierto que algunas importantes personalidades dentro de ese partido han manifestado, abierta o veladamente, su oposición a ello, también lo es que la fórmula presentada por el FMLN facilita y casi obliga esa candidatura en la derecha.

Lunes 8 de octubre de 2007
Geovani Galeas
ggaleas@centroamerica21.com

 

Rene Figueroa, durante convención 2007 de ARENA

Si el FMLN hubiese sido capaz de pactar una amplia alianza que fuera más allá de la izquierda tradicional, y atraído hacía sí algún segmento de sectores moderados del centro y la derecha del espectro político, y de la sociedad civil, ARENA hubiera tenido que presentar un candidato, o una candidata, de bajo perfil ideológico.

Asimismo, ese partido se habría visto prácticamente obligado a renunciar a un discurso que históricamente lo ha cohesionado en lo interno, al tiempo que le ha agenciado una considerable ventaja en relación al voto indeciso: el temor al comunismo.

El anticomunismo ha sido un factor decisivo en las cuatro competencias presidenciales ganadas por ARENA. Para desactivar ese factor, la única posibilidad de la izquierda es moverse hacia el centro, y demostrar que ese movimiento no es meramente retórico por medio de una amplia alianza marcada efectivamente por la moderación, tanto en su programa como en sus candidaturas.

El FMLN marcó el tono de la campaña: el anticomunismo

Al cerrarle la puerta a esa posibilidad, el FMLN vuelve a colocarse en la misma situación desfavorable que ya lo hizo perder en las últimas tres elecciones presidenciales. Frente a la figura del ex comandante guerrillero Salvador Sánchez Cerén, ARENA no necesita medias tintas ideológicas, y más bien reclama una candidatura a tono con su anticomunismo originario.

Entre el actual liderazgo arenero no hay ciertamente nadie con mejores credenciales que René Figueroa en ese sentido: ha sido justamente él quien, durante la gestión del presidente Antonio Saca, ha dirigido el enfrentamiento ideológico.

Por ello no es casual que, fuera de los dos o tres areneros ilustres que se han pronunciado en su contra, la mayoría del rechazo expresado hacia su candidatura provenga más bien de quienes, desde el centro político, esperaban opciones de claro perfil despolarizante tanto en la derecha como en la izquierda.

El FMLN marcó con sus candidaturas el tono de la campaña; el presidente Saca lo confirmó en la última Asamblea general arenera: el anticomunismo, eso que hace vibrar y multiplica las energías proselitistas de la derecha.

René Figueroa tiene un altísimo margen de probabilidad de ser el próximo candidato presidencial de ARENA.

Las estructuras están a favor

En ARENA, han dicho una y otra vez sus líderes, no es candidato quien más quiere serlo sino quien tiene el apoyo mayoritario de las estructuras partidarias, y quien más posibilidades tiene de ganar según las mediciones objetivas.

La primera condición ni siquiera merece consideración, pues las actuales estructuras areneras están dirigidas, prácticamente sin excepción, por cuadros afines al ministro Figueroa, como quedó plenamente demostrado en la Asamblea General en cuestión. Ningún otro posible precandidato arenero cuanta con esa enorme ventaja de salida.

La segunda condición es una variable que se resolverá en el tiempo mediante una estrategia de progresiva y sistemática exposición pública, potenciada por un intenso trabajo político territorial, intensamente desplegado por el partido a lo largo de todo el periodo del presidente Saca.

No hay analista o líder político que, desde el centro, niegue que la fórmula presentada por el FMLN es perdedora. Ese análisis no parte del perfil de la candidatura de ARENA, sino del hecho de que, otra vez, el FMLN volvió a equivocar la estrategia y a convertirse, de nuevo, en el mejor aliado del partido que, con el anticomunismo como bandera, ha ganado ya cuatro elecciones presidenciales consecutivas.

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