
Balance de poder en la democracia:
El poder unilateral de los presidentes
William Howell
La concentración de poder en la presidencia, la parálisis legislativa y la creciente polarización entre los partidos políticos, son factores clave en el balance de poder actual. Un signo esencial de las democracias modernas ha sido la utilización de los poderes unilaterales de los presidentes para cambiar las políticas públicas. Estos elementos fueron el centro de la ponencia del profesor William Howell, catedrático de la universidad de Chicago, en el Foro Presidencial: Seguridad, democracia y comercio, auspiciado por FUSADES.
Lunes 5 de noviembre de 2007
Redacción con reportes de Teresa Andrade y Georgina Vanegas
redaccion@centroamerica21.com
Con los presidentes Manuel Zelaya, de Honduras, Daniel Ortega de Nicaragua y Antonio Saca de El Salvador como audiencia, William Howell planteó la pregunta: ¿significa la mayor dependencia en la acción unilateral, y la menor dependencia en la persuasión, necesariamente una tendencia hacia la concentración del poder ejecutivo y una subversión de los principios básicos de la democracia? A partir de allí el académico realizó una revisión del ejercicio del poder en las democracias modernas.
La primera instancia de control de los poderes presidenciales es el congreso, pues la mayoría de decisiones unilaterales son tomadas justamente para evadir el veto de esa instancia del Estado. Sin embargo hablar de la capacidad de control del congreso no es sencillo pues depende de múltiples factores vinculados no solo a los intereses que están juego, sino también a la naturaleza misma de esa institución: un grupo de personas que no tiene una única voluntad, ni un objetivo bien definido y claro, ni tampoco un sentido unificado de cómo se deberían ejercer las prerrogativas institucionales. Además, cada uno de estos miembros está aliado o en oposición, en diferentes grados, con el presidente.
La puesta en práctica de los controles del congreso, formales e informales, dependerá obviamente de las divisiones partidarias y de la cantidad de opositores que residan en él. Sin embargo no siempre es claro que ese control, a pesar de que exista la capacidad de hacerlo, sea ejercido. Y más aún, a pesar de contar con un congreso adverso el presidente no siempre considerará ese factor como un freno a su poder.
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William Howell, es profesor asociado en la escuela Harris. Ha escrito extensamente sobre temas de separación de poderes y sobres las instituciones públicas americanas, especialmente sobre la Presidencia. Su investigación más reciente examina cómo las instituciones políticas domésticas restringen la capacidad de la Presidencia para utilizar la fuerza militar en el exterior.
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A pesar de esta tendencia moderna, no se puede afirmar, dice Howell, que los principios básicos de la democracia hayan sido minados, sino más bien son la expresión de una lucha eterna, que nunca se resuelve totalmente entre los poderes unilaterales, la voluntad del pueblo y la opinión de sus funcionarios electos.
Lo que sí es fundamental para que un sistema democrático de poderes separados prospere en una era de acción unilateral, es que las asambleas legislativas tengan fuentes independientes de poder para investigar y controlar las acciones unilaterales tomadas por los presidentes, que tengan los recursos e incentivos para recurrir a estas fuentes de poder, que esté disponible un sistema transparente de documentación de estas acciones unilaterales, que existan elecciones sólidas y periódicas, y que los ciudadanos tengan sus propias oportunidades de participar en debates políticos acerca de las políticas públicas instituidas unilateralmente.
Los ejemplos en que Howell basó su ponencia se centraron en las decisiones del presidente Bush en torno a la guerra de Irak. Los periodistas nacionales, durante una entrevista colectiva posterior a la reunión con los presidentes se encargaron de poner el énfasis en las dinámicas nacionales.
Las tropas salvadoreñas en Irak
En países como el nuestro ¿qué podemos esperar si las instituciones no están muy fuertes como para controlarse entre sí? La pregunta del reportero hacía alusión al envío de tropas salvadoreñas a la guerra de Irak, una decisión que cuenta con el rechazo de buena parte de la población y de la oposición política.
"Lo mismo se piensa en Estados Unidos del congreso en Norteamérica", fue la respuesta inicial de Howell, a lo que añadió: "como es sumamente difícil poder controlar esta decisión presidencial, lo que hacen los países es básicamente elegir al partido que se oponía a la guerra".
Cambiar la composición política es precisamente lo que sucedió en el congreso norteamericano y con eso se logró mayor control sobre el tema de la guerra. "No hay una medida que se pueda tomar, sino una mezcla de todos los actores que tienen en ver con esos balances de las decisión presidencial, y ahí tienen mucho que ver, además de la composición del congreso, los tribunales de justicia, el rol de los medios de comunicación, y la sociedad civil".
Sea como sea que se haya tomado la decisión en El Salvador o en los países de Europa del este de enviar tropas a Irak, ha sido muy beneficiosa para la administración Bush, pues le permite justificar la guerra como producto de una coalición. "El sacrificio que ha hecho El Salvador, así como otros países de Europa del este va a ser reconocido, no solo por esta administración, si no por futuras administraciones, a pesar de que el presidente Bush no tenga todo el apoyo, porque se va a poder ver una alianza de estos países con Estados Unidos", finalizó el académico.
Las rutas alternas del presidente Saca
¿Erosionan a la democracia las rutas alternas?, la pregunta alude a los fideicomisos con los que la administración Saca logró superar el veto de la Asamblea Legislativa a los préstamos para educación, seguridad y pensiones.
"El poder para aprobar, en este caso un préstamo, solo le corresponde a la Asamblea Legislativa, pero en la práctica lo que sucede es que comparten poder el órgano ejecutivo, legislativo y judicial". La respuesta fue acompañada de una serie de ejemplos de cómo los presidentes de Estados Unidos han obviado la oposición del congreso mediante el uso de medidas creativas.
Sobresale por su ingenio la decisión del presidente Roosevelt, a principios del siglo XX, cuando se propuso enviar a la Fuerza Naval a todo el mundo para demostrar el poderío norteamericano. El proyecto fue rechazado por el congreso, pero el testarudo presidente continuó con su idea, utilizó fondos propios del ejecutivo para enviar a las tropas a la mitad del mundo; y dejó en manos del congreso la decisión de mandarlos a traer de regreso.
Las democracias latinoamericanas
¿Qué se puede esperar en países donde las instituciones son sus titulares? Y éstos además son elegidos en base a criterios de cercanía ideológica, más que de competencia.
Para Howell, los presidentes tratarán siempre de escoger personas que tienen su misma línea de pensamiento, porque así ellos pueden manejarse más fácil y rápidamente. Siempre va a haber una tensión entre la lealtad y la capacidad. Los presidentes tienen que encontrar el balance que les permita nombrar personas que les ayuden a avanzar con su plan de gobierno.
¿Qué tanto afecta que el presidente del país sea también el presidente del partido político que lo postuló?, ¿cuál es el impacto de esta combinación de roles en la democracia?
"En principio el presidente de la república representa a todos los ciudadanos pero en la práctica el presidente tiene más incentivos de representar a determinados grupos. Hay una gran variación en la calidad de representación que tienen los diferentes ciudadanos".
Al hablar de incentivos no siempre es en referencia a lo económico, sino también a la conducta humana, "por ejemplo si el presidente se quiere reelegir, ese es un incentivo para apoyar a aquéllos que puedan garantizar la continuidad en el puesto".
La posibilidad de ejercer control sobre este tipo de acciones se encuentra en las elecciones, y es por eso que deben ser libres, de acuerdo a los períodos estipulados por la ley, y sobre todo deben gozar de suficiente credibilidad, para que el electorado sepa que sus decisiones influyen en el balance de poder.
Y tanto en la percepción como en los resultados electorales influyen muchos factores, la cercanía con el lugar de votación, el documento con el que se vota. En la medida en que es difícil o caro ir a votar, que haya que desplazarse trechos largos, todo esto influye en el resultado y debe ser considerado. Es muy importante el diseño de las elecciones porque eso va a tener implicaciones en el tipo de liderazgo y presidencia.
El candidato del FMLN
"Nadie puede saber cómo va a ser un candidato en un futuro, pero yo lo que hago es que analizo lo que esta persona ha hecho en los últimos 6 años y esa es la mejor manera de predecir el futuro, saber lo que ha hecho antes, para saber cómo va a actuar en el futuro. Si él ha hecho cosas que le han favorecido a ese partido, seguramente va a hacer cosas con esa misma sintonía a futuro".
Esta fue la respuesta del académico, a la pregunta de una reportera sobre las posibilidades de Mauricio Funes de ejercer realmente el poder presidencial: externo al partido que lo postula, y crítico del gobierno, y del mismo partido que postula. Para ahondar en la respuesta el académico recurrió nuevamente a ejemplos de la política norteamericana, en este caso a las elecciones de 2004, cuando los demócratas, en su afán por sacar a Bush de la Casa Blanca, postularon a John Kerry como candidato presidencial, que a pesar de que los representaba menos, era más elegible que Howard Deen su contendiente dentro del partido, y con una postura más a la izquierda de las preferencias del electorado.
"Este partido (FMLN) ha escogido a alguien que si bien no es del partido, hay gente que tiene preferencias sobre él y cree con esa cara puede ganar las elecciones. Entonces siempre va a haber una tensión en los votantes, sobre cuál es el candidato que mejor los representa, pero a la vez hay que saber si hay suficiente apoyo para que se pueda elegir a esa persona, porque al final los partidos lo que buscan es ganar la elección".
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