División en la diáspora:
Salvadoreños en el Mundo, la historia de una organización
Testimonio de Walter Monge- Cruz
Entrega final
En Mayo del 2004 todo marchaba viento en popa. El segundo evento estaba listo, había sido un esfuerzo extraordinario de parte de los que formábamos el comité organizador, con el objetivo de dar continuación al proceso de fortalecimiento de las comunidades salvadoreñas en el exterior. Sin embargo, también fue el tiempo oportuno para conspirar en un movimiento que prometía la incidencia de ciudadanos altruistas de la diáspora en políticas públicas y de desarrollo en El Salvador.
Habíamos definido desde el inicio del proceso planificador del movimiento, que el rol de organizaciones como El Rescate y Carecen sería en calidad de asesores. Estas son organizaciones que, según sus reportes financieros públicos, administran presupuestos anuales que se aproximan o exceden el millón de dólares a través de donaciones gubernamentales y privadas, y que permiten a sus representantes tener salarios que oscilan entre los treinta mil y cincuenta mil dólares al año.
Con estas estructuras legales en USA, estas organizaciones contribuyen enormemente a facilitar el desarrollo local de las comunidades de emigrantes, ofreciendo variados servicios, que en el caso particular de las convenciones, permiten la recolección de donaciones sin tener que pagar impuestos al gobierno, debido a la naturaleza sin fines de lucro como son utilizados; además, que ofrecen apoyo gratuito de contaduría y administración a las nuevas organizaciones de voluntarios, mientras estas forman sus estructuras legales y se independizan.
El motivo principal de realizar estas convenciones era para fortalecer las actividades humanitarias, culturales, educacionales, de desarrollo socio económico y político, de asociaciones altruistas fundadas por voluntarios en todo el mundo, pero primordialmente en los Estados Unidos.
El éxito del proceso hasta este momento era invaluable y debido a ello, la organización El Rescate era identificada por prestigiosos organismos internacionales, institutos políticos, corporaciones comerciales, representantes del gobierno estadounidense y los medios de comunicación masivos, como la organización referente y fundadora de la nueva comunidad salvadoreña organizada en el mundo.
Este atributo atrajo innumerables propuestas de financiamiento para proyectos comunitarios que el entonces director de desarrollo transnacional de la organización, Salvador Sanabria, haría propios de El Rescate, tomando decisiones sin consultar a los miembros de SEEM, haciendo así a un lado a las asociaciones que conformaban la dirección de SEEM entonces, de la oportunidad de participar e incidir en el proceso de propuestas para el financiamiento y desarrollo de esos proyectos.
Salvador Sanabria, junto al entonces director ejecutivo de El Rescate, Juan Carlos Cristales, y con el apoyo del actual miembro de la junta de directores Francisco Rivera, iniciaron así un plan estratégico que los llevaría eventualmente a darle exclusividad a una ONG fundada por Salvador Sanabria en El Salvador, llamada Fundación Centroamericana para el Desarrollo Humano Sostenible, FUCAD; con ello todo futuro financiamiento de proyectos de desarrollo en El Salvador por parte de SEEM, sería controlado por Salvador Sanabria desde El Rescate y FUCAD. De esta manera moría el futuro de otras ONS's que tradicionalmente habían apoyado organizaciones en Estados Unidos, de trabajar en SEEM.
Esta acción fue el inicio de futuros debates en los cuales participé, y que en un determinado momento crearon la ruptura de la dirección de SEEM. La arbitrariedad con la que ellos manipulaban el proceso, junto con la falta de claridad en los reportes financieros de la primera convención y el uso del nombre de SEEM para promover los proyectos propios de El Rescate, provocaron la iniciativa por los representantes del comité ejecutivo de la zona este y un miembro de Los Ángeles, de solicitar a El Rescate la transferencia de los fondos y la administración de la II Convención Internacional de Salvadoreños en el mundo, a una organización sin fines de lucro y administrada por una iglesia católica en Washington DC.
En Junio de 2004, los dirigentes de El Rescate convocaron a una tele conferencia, en la cual invitaron de manera secreta solo a sus amigos, excluyendo a la mayoría del comité ejecutivo y propusieron la expulsión de quienes habíamos sugerido el cambio administrativo. El mismo día publicaron un comunicado de prensa lleno de acusaciones que jamás pudieron probar ante la solicitud de quienes fuimos difamados y que si hubiéramos llevado a una corte de justicia, se hubiese probado que eran acusaciones sin fundamento.
Nos detuvo continuar en ese curso el hecho de que los agredidos somos patriotas, quienes tenemos el propósito de contribuir a una buena causa, nada más y no buscar lastimar y pelear con nadie. Expusimos públicamente nuestra posición, la cual ha resultado correcta desde ese momento y que ha sido descubierta nuevamente ahora cuando es del dominio público, los motivos de la actual crisis en el liderazgo de SEEM durante la V Convención de Salvadoreños en el Mundo.
Hace dos semanas medios de comunicación de El Salvador y Estados Unidos informaron de la renuncia de la presidenta de Salvadoreños en el Mundo, la altruista líder comunitaria de la ciudad de Boston, Merlín Peña. Los motivos de su renuncia no son diferentes a los que ocasionaron la ruptura en 2004.
Según sus declaraciones públicas que dicen textualmente: "últimamente evidencié una situación adversa a la neutralidad y al ver que no se estaba dando, entonces decidí poner un alto a mi gestión y renunciar"; "Eso era ingobernable. Ese grupo de Los Ángeles bloqueó mi gestión, mis iniciativas. Son las mismas personas que siempre toman las decisiones y si yo hacía algo se cuestionaba"; "Esto se traduce en minimizar los esfuerzos que como mujer y líder me esforcé para concretar"; " incluso se dieron situaciones en las que se me faltó al respeto de forma verbal, se me llamó por varios nombres, lo cual demuestra su falta de respeto a la mujer en general".
A la señora Merlín Peña la conocí en el proceso de organización de la primera convención, mientras formaba parte del comité organizador. Desde el inicio su participación en el proceso generó mucha energía positiva y fortaleció la composición del liderazgo de género en el grupo. Estas declaraciones sin duda son muestras fuertes de la forma arbitraria y hasta discriminativa de parte de Francisco Rivera, hacia el liderazgo de género -quien fue la persona que utilizo nombres de irrespeto para referirse a la Sra. Peña, según declaración de José Gutiérrez a mi persona, quien participó de esas conversaciones y que también renunció a SEEM-.
Para el día de la inauguración de la convención este pasado viernes, dos vicepresidentes de SEEM habían renunciado por displicencia contra la actitud tomada a la renuncia de la presidenta; la amplia mayoría de grupos comunitarios de SEEM en Canadá, Rhode Island, Connetticut, Arizona, New Jersey, Boston, Las Vegas, Virginia, Washington DC, Los Ángeles, Florida, Texas, Minnesota, San Francisco, Delaware y Maryland, desistieron de participar en este evento, lo cual deja a SEEM reducido a la representación de los intereses de pequeñas asociaciones de izquierda, en Los Ángeles y Suecia, lo cual los deja moralmente excluidos de continuar representando a la diáspora salvadoreña.
El mayor éxito que estas convenciones han producido en los últimos cinco años y que los informes financieros de SEEM confirman, es la recaudación de fondos provenientes de corporaciones estadounidenses y salvadoreñas. Sin incluir las donaciones recibidas este año, SEEM ha recaudado $297,326.94 dólares en cuatro años. De esa cantidad de dinero sería importante conocer en detalle cuánto ha sido utilizado para el desarrollo de las resoluciones que son para el bienestar de la diáspora.
De las más de 50 resoluciones emanadas de la primera convención, ninguna ha sido hecha una realidad. El Comité Ejecutivo de SEEM desde hace cuatro años tomó como prioridad la resolución sobre el derecho al voto como punto de lucha por la diáspora. Sus esfuerzos durante todo este periodo, han estado concentrados nada mas en crear una imagen como paladines de ese derecho tan importante para los ciudadanos salvadoreños en el exterior, pero lo han mantenido únicamente con el propósito de sostener una imagen que les permita representar a la diáspora y cada año, antes de cada convención hacer pública su determinación por convertirlo en realidad para luego olvidarlo hasta que inicie la próxima convención.
La asistencia de salvadoreños a cada convención ha disminuido considerablemente desde la primera, cuando se recaudaron $ 10.669,35 en inscripciones para participar en el evento, hasta los pírricos $935 dólares de la última en San Salvador, la cual fue la más exitosa en recaudación de donaciones por patrocinadores. En estas últimas convenciones quienes participan mayormente son invitados, prensa y organizadores, muy pocos de los ciudadanos de la diáspora. Lo que es triste, porque muy poco trasciende en fortalecer el movimiento. Aquellos pocos que casualmente son incluidos por razones de imagen, terminan renunciando al darse cuenta de la falsedad que significa en términos de inclusión y beneficio para la diáspora ser parte de Salvadoreños en el Mundo.
El vocero oficial de SEEM, Francisco Rivera, declaró a los medios de prensa la semana posterior a la renuncia de los dirigentes del Comité Ejecutivo que todo marchaba de acuerdo a lo planeado y que contarían con la participación de mil miembros de la diáspora. Al acto inaugural acudieron alrededor de 150 personas siendo en su mayoría invitados especiales, patrocinadores, panelistas, colaboradores, miembros de SEEM y familiares de los organizadores.
En los paneles de discusiones el número de asistentes no sobrepasaba la docena. Otros paneles se cancelaron por falta de asistencia y el que mayor participación tuvo fue el del candidato presidencial del FMLN con alrededor de 100 personas quienes llegaron a verlo y luego se retiraron del lugar.
El liderazgo de la diáspora se encuentra en crisis, no únicamente por las actitudes exclusivas, jerárquicas y político partidarias de los representantes de El Rescate, Salvador Sanabria y Francisco Rivera, quienes son los máximos líderes de SEEM; sino porque el propósito de unidad es aun una ilusión, la cual será casi imposible de alcanzar por nuestra generación en este momento de evolución del liderazgo, si no cambiamos nuestra actitud de querer ser siempre generales.
Y mientras esos impulsos de protagonismo continúen, los esfuerzos individuales de los altruistas, no podrán nunca transformarse en formas de poder e incidencia política hacia nuestro país. Continuaremos siendo únicamente un canal de ayuda sin voz y nuestras iniciativas no trascenderán en hacer efectivo nuestro verdadero liderazgo como un solo círculo social importante en el desarrollo de nuestras comunidades en USA y en el Plan de Nación en El Salvador. Personajes como Salvador Sanabria, Francisco Rivera y el resto de los aun miembros de SEEM, utilizarán nuestra división, como herramienta para continuar representándonos bajo el nombre de los salvadoreños en el mundo.
El deseo de unidad de la diáspora es real y alcanzable, pero necesita el sacrificio de todos. Las convenciones de salvadoreños en su concepto han sido importantes y deben continuar. El reto histórico recae en los miembros de El Rescate, quienes deben tomar una actitud reconciliadora, pedir perdón por lo que también considero junto a otros líderes comunitarios que es una humillación a la que someten el nombre de la diáspora y renunciar a su protagonismo, cediendo la dirección y administración de la VI Convención Internacional de Salvadoreños.
Para ello debe convocarse a una reunión de liderazgo nacional, por una organización independiente sin conexión alguna a El Rescate o Carecen o SANA, quienes son parcializadas políticamente por influencias de El Salvador. Así, en esta reunión se determinen los procedimientos a seguir para salvar esta causa. ¿Aceptará esta propuesta el actual Presidente de SEEM Salvador Sanabria? Su respuesta fue "esa no es mi decisión. Existe un organismo colegiado que decide."
La V Convención Internacional de Salvadoreños en el Mundo ha concluido, la dirección de SEEM fue fortalecida por militantes del FMLN y aliados de El Rescate. Patrocinadores importantes como CESSA, El Diario de Hoy, Río Grande Foods y otros han abandonado a SEEM. La participación de la diáspora fue considerablemente inferior al optimismo de los organizadores, y el resultado final es un retroceso gigante al proceso de unificación de un sector vital para el desarrollo de El Salvador.
¿Quiénes han perdido? Todos los salvadoreños en el mundo.
Sostuve un intercambio de correos con Salvador Sanabria, en el cual le pregunta sobre las diversas acusaciones de ser el responsable de la desintegración de Salvadoreños en el Mundo:
WM: ¿ Crees que eres responsable por la desintegración de la unidad de la diáspora, como se te acusa? SS: Primero hay que saber quiénes acusan, ¿nos podrías informar?
WM: ¿Qué opinas sobre el hecho de que esta crisis de SEEM humilla el nombre e imagen de los salvadoreños en el exterior y que se te señala como la causa principal de tal humillación? SS: No logro comprender el término humillación. De lo que si somos orgullosos los voluntarios que pertecenecen a la organización es de las influencias a las políticas públicas que nuestras iniciativas tienen. Salvadoreños en el Mundo no es un negocio de egos. Los que vienen con esa actitud rápido se dan cuenta que no hay espacio para ello y tienen que crear su propio esfuerzo para intentar brillar en el firmamento de la diáspora.
WM: ¿Podrías demostrar a la opinión pública el listado de organizaciones comunitarias de voluntarios de la diáspora que forman parte de SEEM, de manera que sea legitimizada tu representación por ellos? SS: Son varias. Las que organizan la V Convención.
WM: Aceptarías que una organización sin fines de lucro, diferente a El Rescate fuera la responsable administrativa de la VI Convención de Salvadoreños? SS: Esta no es mi decisión. Existe un organismo colegiado que decide.
Opiniones de algunos miembros de la diáspora
Desde Québec, Canadá, Cecilia Ivonne Escamilla, de la Asociación de Mujeres Salvadoreñas de Québec y que actualmente se encuentra organizando el Primer Foro Presidencial de los Salvadoreños en Canadá:
" Difícilmente saludamos con nuestra bandera Azul y Blanco; estamos fuera y continuamos separados por ideas políticas diferentes, ¿hasta cuando? No lo sé. Esperemos que algún día terminen esas rivalidades y que al contrario, aprendamos a vivir y trabajar unidos en este universo de etnias que nos marginan debido a nuestra propia incapacidad de establecer vínculos verdaderos que como salvadoreños fuera de nuestra tierra, deberíamos intentar realizar".
Julio Palacios, economista y líder comunitario quien residió en Washington DC por muchos años y actualmente en El Salvador se desempeña como asesor de la comisión política del sector estudiantil de la Universidad Nacional, escribe:
" Con Salvadoreños en el mundo te podría decir que prima una lectura del fenómeno psicosocial de la inmigración muy elemental de quienes dicen que están al frente de ese importante movimiento...pero como que no tienen claro como abordarla...están resultando ser la cola de la mediocre política del Gobierno de El Salvador, en la figura de la viceministra para los Salvadoreños en el exterior. Como muestra reuní a toda la directiva actual del movimiento y no sacás nada bueno, da vergüenza la piñata que han hecho de ese movimiento que tuvo sus mejores momentos.
El empresario y líder comunitario de Washington DC, Oscar Amaya, miembro de SEEM, que no asistió a la V Convención: "Por ese motivo en El Salvador nos llaman ignorantes y no se nos respeta, no somos capaces de unirnos. Voy a hablar con El Rescate y voy a pedirles que se pongan de acuerdo y que nos unamos, que dejemos esas diferencias".