|

ESTRELLA TRISTE DE OTOÑO
Serenidad, silencio, sorpresa. Las miradas se pierden en la oscuridad de la estrellada noche aun sin luna, buscando la imagen de su sonrisa, reviviendo las emociones de sus recuerdos, escuchando los ecos de sus palabras todavía resonantes en sus almas.
Incontenibles, los ojos cristalinos y escarlatas lagrimean abundantemente hasta hacer brotar manantiales de sentimientos incomprensibles que intentan en vano justificar la decisión que llevo a Edward a quitarse la vida.
Ninguna carta que explique el motivo de su decisión fue escrita, ningún adiós fue dicho, su vida se desvaneció fugaz como relámpago en la tempestuosidad que el tormento de un pleito de amor le hizo vivir a los veintiún años.
Lunes 26 de noviembre de 2007
Por Walter Monge-Cruz
waltermonge@comisioncivicademocratica.org
www.comisioncivicademocratica.org
Trágicamente, el desconsuelo de su novia no ha sido entendido por todos, muchos la culpan de esta tragedia mas en su angustia ella ha escrito: ¿Quién soy? ¿A dónde estoy? Esto no es real. D ejaste un vacío enorme en mi y aunque entiendo que la GENTE juzga cegados por el dolor que les causa no tenerte aquí, pero no se dan cuenta el dolor y el daño que me están causando al acusarme de algo que es totalmente ilógico y cruel, no se si es para así poder ellos aliviar culpas propias o solamente por querer culpar a alguien de lo sucedido, pero me basta con que tu sabes que las cosas no fueron así, que tu sabes que estuvimos juntos hasta el último día y que yo sufro igual o mas que ellos, me duele hasta lo mas profundo no haberme podido despedir de ti, pero yo se, que tu sabes, por qué no lo hice, ellos no me lo permitieron y no me queda mas que estar aquí con mi dolor y recordarte y recordar todas tus palabras y momentos que vivimos juntos. Pronto estaré contigo.
Impetuosamente, este acontecimiento tan triste para los protagonistas hace eco en mis reflexiones sobre la vida y su fragilidad; esta muerte es un mensaje claro y cruel de lo que significa sentirse herido de una manera sublime e inentendible.
Ningún ser humano esta preparado para enfrentar un acontecimiento como este y casi siempre desconocemos la profundidad de la tristeza que las heridas de la vida ejercen en los espíritus de seres a quienes queremos o amamos.
Anoche al conocer esta noticia, ofrecí a la hermana de Edward el dedicar la columna del día de hoy a la memoria de su hermano, quien en vida fue un magnífico ser humano y que ella junto a su familia viven tan duramente su pérdida.
Diariamente enfrentamos retos y experimentamos las consecuencias de nuestro propio existir lo cual en oportunidades no nos permite identificar las debilidades de nuestros cónyuges, familiares y amigos, por lo que este suceso debería motivarnos a hacer un esfuerzo por acercarnos aun más a quienes consideramos valiosos y queremos a nuestro lado por mucho tiempo.
Asumir esa responsabilidad nos hará mucho mejores y mientras suframos como Edward lo hizo, tengamos el valor de acercarnos a quienes nos aman para decírselo, para encontrar la ayuda que necesitamos, ser feliz vale la pena y esta experiencia de muerte utilicémosla para salvar vidas.
En mi vida a temprana edad - diecisiete años - experimenté el suicidio de una novia, su nombre era Ana Ruth, aun recuerdo los sentimientos que me acompañaron durante esos días, y no fueron nada fáciles de superar, sin embargo, el tiempo como el afecto romántico de otras personas que llegaron a mi vida hicieron que superara totalmente esa pérdida.
Sin embargo, la pérdida de una amistad, de un romance, de un modo de vida, han sido causas de emociones similares a la muerte en el transcurso de mi vida y cada ser humano debe enfrentarlas; más con el apoyo de quienes nos consideran importantes, es mucho más fácil.
Pensemos un poco en que tanto sabemos de las preocupaciones o conflictos de las personas que son importantes para nosotros y ¿qué hacemos para facilitar una salida a esos problemas.
¿Estamos seguros que nuestra esposa/o, novia/o, amiga/o, pariente esta completamente libre de los pensamientos de suicidio?
Reiterémosles hoy que los amamos, que significan todo para nosotros, que en la vida no todo es perfecto pero que todo es posible con amor y esfuerzo.
Formulemos nuevos propósitos que nos acerquen y nos permitan vivir sin temores, porque podemos confiar uno en el otro y conquistar cualquier cima por más elevada, emprender cualquier camino por más largo y satisfacer cualquier deseo por más improbable que sea.
Edward vivirá por siempre en los corazones de quienes le conocieron y quienes no le conocieron recuerden su nombre en cada oportunidad que identifiquen heridas y dolor en su ser querido, no lo dejen solo, acudan en su ayuda y bríndenle todo lo mejor de su ser.
Con esos actos salvaremos y cambiaremos vidas, con esos actos haremos que el mundo sea menos doloroso, con esos actos agradaremos a Dios y Él sabrá que fue debido a la tragedia de Edward que nosotros hemos crecido, así Él perdonara a Edward y le dará paz eterna.
Todos tenemos a quien amar y por quien vivir, pero muchas veces no lo expresamos o nos conformamos con haber perdido o dejar ir a esa persona, aunque esto signifique el sacrificar nuestra propia felicidad.
Oigamos nuestro corazón o reflexionemos en nuestros sentimientos y démonos una oportunidad para evitar el no tener que ver al cielo con lágrimas, arrepentidos de no haber dicho o hecho lo suficiente en el momento que pudimos haber hecho una diferencia.
Transmito con estas palabras mis más sinceras condolencias a la familia de Edward, especialmente a su hermana quien sufre mucho por esta invaluable pérdida.
En el oscuro cielo, cada noche brillará una nueva estrella, la cual nació a finales del otoño, el día en que murió Edward, en esa triste estrella de otoño recordaré que tengo un compromiso por las personas que amo.
Ahora oramos porque descanses Edward, oramos porque la brillantez, generosidad y carisma de tu personalidad se mantengan vivos en quienes te conocieron y a quienes transformastes con tu alegría y amor.
Miles de personas hoy hemos aprendido a valorar mejor la fragilidad de la vida y confiamos en que podremos hacer lo necesario para curar nuestras propias heridas y las de las personas que queremos. A la persona más especial en mi vida le deseo decir que:
"Ocupas un lugar inmortal en los recuerdos de antaño, tu ser llena el vacío de la soledad, motivas mi presente, por ti proyecto nuestro futuro y en el conquistamos nuestra inmortalidad".
|