El mes de septiembre será
clave en el PCN. De lo que ocurra con la nueva elección
de sus principales autoridades, se definirá una posible
candidatura presidencial de Wilfredo Salgado, el alcalde de
San Miguel. También se establecería un nuevo marco
en sus relaciones con el gobierno y hasta la adquisición
de un seguro de vida para esa agrupación política.
.
Lunes 7 de mayo de 2007
Redacción
redaccion@centroamerica21.com
Con la entereza de impedir que los problemas no
trasciendan públicamente, el Partido Conciliación
Nacional se mueve, casi a diario, en medio de crecientes luchas
intestinas en las que se miden las lealtades y hasta se producen
novedosas riñas por el poder.
Quien crea que el PCN es un partido monolítico
que obedece a una sola autoridad, se equivoca. El secreto que
posee esa agrupación es que, en buena parte, las disputas
nunca llegan a las primeras páginas de los periódicos.
Aunque la cara pública más repetida
y casi emblemática del PCN es la de Ciro Cruz, sobran quienes,
en el interior de ese partido, desean y pretenden arrancarle la
cabeza al viejo político, curtido en el manejo de asuntos
públicos en varios gobiernos de ARENA.
En el PCN ocurren hechos políticos nuevos.
También disputas nuevas en las que muchos se juegan su
futuro político. Si se abre el saco de las disputas, se
encuentra la designación de un posible candidato presidencial,
la adquisición de un seguro que valide la permanencia de
esa agrupación y las relaciones con el gobierno del Presidente
Elías Antonio Saca.
Lo que ahora sucede dentro del PCN obliga a cambiar
las históricas mediciones que se hacían para establecer
lo que separa a los principales dirigentes de ese partido.
Hasta hace poco tiempo, los analistas políticos
distinguían tres grupos claramente definidos, al menos
dentro de los diputados del PCN:
1) los ciristas o legisladores leales al parlamentario
centroamericano Ciro Cruz, quien tres semanas al mes permanece
en su oficina dentro de la Asamblea Legislativa
2) los militares o con carrera militar dentro de
la organización castrense salvadoreña
3) los cercanos a propietarios de autobuses o quienes
son ellos mismos dueños de buses, como el diputado Elizardo
González Lovo.
Aunque todavía se mantienen esas divisiones,
con el paso del tiempo las cosas han cambiado dentro de ese partido:
ahora se dividen en función de la distancia o lejanía
que tengan de Ciro Cruz, de la cercanía a las posturas
del gobierno de Elías Antonio Saca y de la posible candidatura
del alcalde de San Miguel, Will Salgado.
Esos tres factores plantean la nueva dinámica
interna dentro del PCN y todos coinciden en que septiembre será
un mes clave para que estas nuevas divisiones entre los pecenistas
se arreglen o se descompongan.
Será en septiembre cuando el PCN elegirá
a sus nuevas autoridades. Y en la fecha que escojan se decidirá,
entre otras cosas, si Ciro Cruz sigue al mando del partido, si
Will Salgado tiene, o no, alguna posibilidad de ser candidato
presidencial de los pecenistas y si, al fin y al cabo, se alejan,
en alguna medida, de los puntos de encuentro con el Presidente
Tony Saca.
El Factor Salgado
El PCN es un partido político creado bajo
la sombra de algunos de los militares que más han influido
la reciente historia de El Salvador.
Durante los últimos períodos electorales,
se han mostrado notablemente eficaces en la obtención de
un número de legisladores que lo convierten en la fuerza
decisoria entre los dos partidos más grandes: ARENA y el
FMLN.
A pesar de esa inteligencia observada en el PCN
para ganar curules y transformarse, como lo dicen, en la fuerza
que equilibra el sistema democrático cuando los dos partidos
grandes chocan, algunos temen que el avance de la polarización,
del voto joven y el tiempo desvanezcan su marca política
en las próximas elecciones.
El temor del PCN de que, en los futuros comicios,
ARENA y FMLN los trituren de tal manera que puedan desaparecer,
legalmente, es que ha llevado a los líderes del PCN a negociar
con el gobierno la separación de las elecciones para diputados
y presidente.
Quienes creen en ese camino, estiman que el mejor
negocio para el PCN es esa separación de elecciones. Dicen
que los colocaría en la posibilidad de luchar, en mejor
posición, por mantener un número importante de diputados,
como históricamente lo han logrado.
También los alejaría de los plazos
y números fatales que se establecen en la legislación
electoral.
Pero, a cambio de llegar a ese acuerdo con ARENA,
que le otorgue al PCN una suerte de seguro de vida, los dirigentes
de ese partido, según se explicó a Centroamérica
21, deberán entregar algo a cambio: renunciar a la candidatura
presidencial de Will Salgado.
Esto último es lo que pediría ARENA,
cuyos líderes pretenden evitar que, en las próximas
elecciones presidenciales, Salgado compita con el candidato del
partido en el poder.
Esto se promovería por el temor de que Salgado,
quien podría tener una fuerza del 5 por ciento del electorado
nacional, quiebre el voto de la derecha y le reste votos al candidato
de ARENA.
Aunque Salgado está convencido de que él
le quita votos a los dos principales partidos y que eso lo demostró
en las elecciones que lo llevaron, de nuevo, a la silla edilicia
de San Miguel, ARENA tendría temor que se produzca, en
el país, una división de los votos como sucedió
en Nicaragua. Ese quiebre de los votos llevó al poder a
Daniel Ortega en Nicaragua.
Ciro Cruz
Todos los nuevos hechos que rodean al PCN están
atados casi por una relación de causalidad.
De acuerdo con una serie de versiones recogidas
por Centroamérica 21, Ciro Cruz es el hombre que más
apoya la posibilidad de cederle la cabeza de Salgado a ARENA,
a cambio de dividir las próximas elecciones de diputados
y presidente.
Por eso es que, si en septiembre próximo,
Ciro Cruz es reelecto como el hombre fuerte del PCN, la suerte
de Salgado estaría echada.
De acuerdo con lo que ha trascendido, Salgado tiene
claro ese panorama. Por eso es que, según las primeras
mediciones de fuerzas dentro del PCN, el alcalde migueleño
no ha puesto a crecer sus ilusiones de ser el candidato presidencial
de ese partido.
Salgado no ha puesto los huevos en una sola canasta.
Sabe que tiene la candidatura cuesta arriba porque no la quiere
Ciro Cruz ni el Presidente Saca, dijo un amigo cercano al alcalde
de San Miguel.
A pesar de esto, Salgado no está solo dentro
del PCN. Un número importante de legisladores apoyan su
candidatura presidencial. Con ello, se colocan lejos de Ciro Cruz
y quieren que cambie el mando de los pecenistas. A la vez, se
alejan de algunas posturas planteadas por el presidente Saca.
La duda que persiste es que si los apoyos con que
cuenta Salgado, serán suficientes para impedir que le arrebaten
la postulación presidencial.
Por eso es que el propio Salgado mantiene conversaciones
con otros partidos políticos para analizar la posibilidad
de colocar su nombre en otra marca política si, al final,
no se le allana el camino dentro del PCN.
Otra postura
Pero, la figura de Will Salgado se mueve
de un lado a otro, como parte de los posibles escenarios que se
puedan dar dentro del PCN.
Hay, dentro de ese partido, quienes están
dispuestos a partirse el pecho por la candidatura presidencial
de Salgado, en el caso de que ARENA y el PCN no logran un acuerdo
para separar las elecciones presidenciales y de diputados que
ocurrirán en el 2009.
Quienes se ubican en esa postura sostienen que
Salgado posee una fuerza política propia que, en unas elecciones
unificadas, pueden darle al menos cinco diputados en la zona oriental
del país y un porcentaje no menor al 5 por ciento de los
votos para presidente.
Incluso, creen que esos números pueden crecer
si logran dinero para mercadear el nombre de Salgado, si elaboran
una buena estrategia de mercadeo político, se asesoran
bien y consiguen una mayor apertura en los medios de comunicación
colectiva.
De acuerdo con todo esto, el futuro del PCN está
guindando de las elecciones de septiembre. De aquí en adelante,
como advierten algunos, muchas cosas pueden pasar.