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Joaquín Samayoa, analista político: “El candidato tiene que ser una persona con ideas frescas y persuasivas en los temas más sensibles que coinciden con los temas que peor ha manejado este gobierno. El caso de seguridad es evidente”

Entrevista con Joaquín Samayoa, analista político y director de la unidad de apoyo a la reforma educativa FEPADE

“Un gane de ARENA es perfectamente posible, pero…”

Joaquín Samayoa, académico y analista político, habla sobre las condiciones que podrían dar a ARENA un quinto período presidencial. Pero también señala los puntos estratégicos que podría aprovechar el FMLN para acceder al poder, ante el desgaste del partido en el gobierno. Además se refiere al papel que podrían jugar los otros partidos políticos en una coyuntura particularmente intensa.

Lunes 7 de mayo de 2007
Alejandro José Labrador Aragón
labrador@centroamerica21.com

¿Es posible el triunfo de ARENA para un quinto periodo presidencial?

-Un gane de ARENA lo veo perfectamente posible. No significa que haya satisfacciónde la mayoría del electorado con la gestión que ha venido haciendo ARENA. No. El descontento se mantiene.

Significa, por un lado, que otros partidos no tienen probabilidades de ganar y la gente no quiere desperdiciar su voto. Y, por otro, el temor al FMLN, que siempre ha ocurrido. Un temor que siempre es exacerbado por campañas publicitarias de ARENA, en las que trabajan mucho el aspecto subjetivo de las valoraciones. Pero también tiene que ver con el discurso que mantiene constantemente el FMLN y con el tipo de candidatos que presentan, como el caso, extremadamente desventajoso de la elección pasada. Ahí, mantuvieron un discurso que no daba confianza a la población.

Generalmente, aunque las personas tengan valoraciones no muy buenas o positivamente negativas de un gobierno, también tiene mucho reparo y aprehensión a cambios demasiado bruscos. El FMLN, creo yo, no ha sabido entender ese componente de la psicología social. Al menos de una parte importante del electorado.

A pesar de que empiezan a haber señales de que el FMLN podría tener planteamientos un poco más flexibles, si no atinan con un candidato que genere confianza y, por otra parte, si ARENA vuelve a salir con candidato acorde a las necesidades de ese momento concreto, las cosas se van a complicar.

-¿Qué otras condiciones propiciarían un gane de ARENA?

Aquí toman relevancia factores que no estaban presentes en la elección anterior y que pueden tener una doble lectura. Tiene que ver con lo que ha ocurrido en otros países de América Latina.

Sucede que la izquierda lo está interpretando, creo yo, que muy alegremente. Como una gran marea incontenible de los pueblos a favorecer gobiernos de izquierda. Ese es un juicio demasiado grueso que no contempla la parte negativa que pueda existir también. Faltan dos años para nuestras elecciones y en estos dos años puede haber muchísimo desgaste para el gobierno de Daniel Ortega en Nicaragua. Es un país con muchos menos recursos y muchos más problemas.

En Bolivia, comienza a verse que una parte importante de las bases o sectores de la población que llevaron al poder a Evo Morales, han estado, últimamente, en conflicto con él.Lo mismo podría ocurrir en Ecuador donde parece que Correa tiene mucha popularidad.

Además, el compromiso real que percibe la población por parte de estos gobiernos con la democracia, es muy discutible. La gente puede querer un partido en el gobierno, pueden votar por ellos, siempre y cuando haya garantía de que lo puedan cambiar si no hace las cosas bien. Pero con lo que está ocurriendo, de que tanto Chávez, como Ortega, Morales y el mismo Correa, están avanzando en cambios constitucionales que les permitan perpetuarse en el poder, eso es una señal de alarma muy fuerte que puede condicionar el voto a favor del FMLN.

-¿Se parece eso al discurso del FMLN?

-El problema es que el FMLN no tiene una posición clara de distanciamiento de ese aspecto de la política. No hay tampoco un distanciamiento hacia esos gobiernos. Fuera distinto si el FMLN dijera: “nosotros no favorecemos que ningún partido quiera perpetuarse en el poder”. El efecto negativo de esos gobiernos no le alcanzaría, solo lo haría el positivo. Pero como no tiene un planteamiento claro en ese sentido y no quiere enturbiar sus relaciones con esos nuevos gobiernos o con sus propias bases, criticándolos, queda una gran interrogante en el electorado salvadoreño ¿a quién estamos eligiendo? ¿Para cuánto tiempo?

-Ya cuando uno conjuga todos estos factores yo sí veo perfectamente posible que ARENA gane un quinto período. No creo que va a ser de la misma manera que la vez anterior, con una diferencia muy grande de votos. Porque por lo menos esa lección sí la ha entendido el FMLN. Su candidato no debe generar tanto rechazo como lo hacía Shafik Handal.

ARENA

-¿Deposita usted más importancia en el candidato que en la confluencia de los otros factores?

-Deposito mucho peso en el candidato. El candidato es siempre el mediador entre el partido y sus planteamientos y el pueblo. El candidato genera buenas vibras o malas vibras, simpatías o rechazos, confianza o no confianza. Y en elección presidencial esto es muy importante. Esta dinámica no es la misma para la elección de diputados. En las presidenciales, más que el partido en si mismo, pesa más el rostro del candidato.

-En el caso del candidato arenero ¿Puede pensarse, tal y como lo fue Antonio Saca en su momento, en otro telecandidato?

-No. Porque aunque el presidente Saca es todavía bien evaluado por parte importante de la población, ese, precisamente, es uno de los aspectos que no le gusta aún a la gente que lo respalda. La excesiva importancia que el gobierno de Saca le da a la imagen, algunas veces en detrimento o en contraposición de la realidad, es un punto en contra. Existe una percepción más firme y más compartida de que el actual gobierno se interesa más en generar imagen. El próximo candidato de ARENA debe distanciarse de ese perfil.

-¿Basta con decir que el nuevo candidato de ARENA tiene que ser diferente al candidato anterior?

-ARENA ha tenido mucha flexibilidad para salir con el candidato apropiado en el momento apropiado. Cada candidato ha sido muy diferente uno del otro.

El nuevo candidato debe tomar distancia de los gobiernos anteriores y poder señalar “esto no se ha hecho bien y esta es mi propuesta para hacerlo mejor”. Debe estar dispuesto a reconocer errores. El tema de la seguridad es un ejemplo. No se ven resultados convincentes a tres años de gobierno de ARENA y el riesgo está en prometer más de lo mismo.

-¿Qué otro tema está en la mira a parte de la seguridad?

El tema de corrupción es otro tema muy sensible. Con mayor o menor fundamento en la realidad, hay una percepción generalizada de que en este gobierno ha habido funcionarios corruptos. No es como para decir que todo el gobierno ha sido inmensamente corrupto. Pero existe ese sentimiento. Si el próximo candidato no es capaz de plasmar ideas firmes y voluntad para censurar inequívocamente lo que se ha hecho mal y lo que se ha dejado de hacer, son puntos en contra.

El FMLN

-¿Ha aprendido el FMLN la lección?

-El FMLN está aprendiendo la lección. No la ha aprendido del todo. Este partido tiene una contradicción muy difícil de superar. Y es que por años ha tenido un discurso tendiente a radicalizar a sus bases, en el rechazo al gobierno de ARENA y a las políticas del gobierno de ARENA. Eso le resta libertad a cualquier intento que hiciera el FMLN de presentarse como un partido más flexible, más dispuesto a entender que las cosas no se pueden lograr de la noche a la mañana y que hay que ir transitando un camino.

La política requiere esa flexibilidad y la democracia tiene su esencia en armonizar los intereses contrapuestos. Si el FMLN ha dicho por mucho tiempo que lo único aceptlable es “esto” y ha estigmatizado una gran cantidad de cosas, ahora resulta difícil venir con un planteamiento más moderado. Porque hay un sector importante en sus bases que sencillamente no acepta esa postura.

El FMLN, en lugar de dedicarse a que sus bases entiendan la complejidad de la realidad y sus problemas, se ha dedicado a un discurso fácil y simplista de rechazo viceral y de condena. Ahora, pues, resulta difícil jalar a sus votantes hacia un planteamiento diferente.

En cuanto al candidato, la misma historia, con todo lo que ha pasado en años anteriores. Diputados del FMLN que fueron persuadidos para votar con el resto de partidos y no con el suyo, el FMLN, ha ido teniendo en los últimos años, una política de expulsión de toda persona que no le de garantías absolutas de no salirse del huacal. Desconfían hasta de su sombra. Cualquier candidato de su militancia, como es el caso de Oscar Ortíz, o de fuera, que tenga unos planteamientos independientes y propios, genera desconfianza. Sin embargo, es el tipo de candidato que sí podría tender puentes hacia otros sectores votantes.

-¿Se explica, desde este punto de vista, la actitud que tuvieron simpatizantes del FMLN contra representantes del FDR durante la marcha del primero de mayo?

-Claro. Al FMLN le hace falta bastante psicología social para conducir la política. Hay un montón de cosas que generan aplausos y gritos entusiastas de sus simpatizantes, pero no se dan cuenta que hay otra gente observando y que, para estas, eso tiene un impacto negativo. Este es el caso de como han tratado de traidores, de vendidos, a cualquiera que no se ha acomodado a sus planeamientos.

Yo admito que cuestionen a algunas de las personas que se separaron del FMLN, pero ahí tienen el caso de Ileana Rogel, Celina Monterrosa, que son mujeres de gran peso moral y de gran trayectoria, y aún a ellas les ha caído la maldición. Entonces la simple y valedera reflexión que hace el resto de gente: “Si así tratan a sus amigos, como no van a tratar a los que van en contra”.

Todo eso genera mucha desconfianza. El frente ha comenzado a entender que hay cosas que le perjudican pero están limitados por la camisa de fuerza que ellos mismos se han ido poniendo. Entonces ahora sus opciones son complicadas.

Los candidatos

Si Mauricio Funes es el candidato del FMLN ¿Se tensiona más la dinámica política en cuanto a la elección del candidato dentro de ARENA?

-Los obliga a “ponerse las pilas”. Sea Funes o no, es un mensaje para ARENA de que el FMLN está haciendo esfuerzos, esta vez, por seleccionar a un candidato que pueda ganar.

Obviamente, dependerá de las valoraciones que hagan de Mauricio Funes el que se sientan más o menos tensionados. Porque hay gente, dentro de ARENA, que piensa que sería un muy mal candidato. Pero hay otros que piensan que sí es un candidato de peso.

El candidato de ARENA, por tanto, tiene que ser una persona con ideas frescas y persuasivas en los temas más sensibles y que coinciden con los temas que peor ha manejado este gobierno. No debe ser una persona identificada con el gran capital. Si se le percibe así, estarían mandando un mensaje negativo, como fue el remplazo del ministro de Hacienda. Independientemente de quién es el señor William Handal, lo cierto es que viene de una de las empresas más grandes y más poderosas de la región a ser un ministro de Hacienda. El mensaje es claro: aquí no habrá más reforma fiscal.

Obviamente hay un desgaste acumulado ya con cuatro periodos presidenciales sobre el mismo partido. Si no hay capacidad de reinventarse, las probabilidades de triunfo van siendo menores.

ARENA, dependiendo del tema que quiera acentuar, tiene personas que podrían ser muy buenos candidatos. El asunto es que siempre en la selección del candidato de ARENA, los grupos de poder juegan un papel preponderante. Se echa a andar todo un proceso formal de consulta a la base y todo, pero cuando se consulta a las bases, ya está cocinado el tamal.

Entonces, en los próximos meses ARENA tiene una lucha interna fuerte por quién será el candidato y dependerá de cómo lo maneje y cómo lo resuelva para asegurar un gane.

-¿Tomando en cuenta el tipo de candidatos que se han presentado en los últimos años con gran fuerza, puede pensarse en una época de tele-candidatos?

-Creo que hay un poco de ilusionismo, porque la televisión no es el principal vehículo de comunicación en El Salvador. Los programas políticos de entrevistas tienen una élite relativamente reducida que los mira. Probablemente, solo sirven para reforzar las percepciones y posiciones de cada quien. Las llamadas de los programas que tienen micrófono abierto, dejan claro que, aunque la discusión haya sido interesante, la posición de los televidentes no cambia ni un ápice.

La televisión influye, claro, pero aquí no sucede como en países desarrollados. En esos países, hay una cultura mediática muy fuerte. Es raro el lugar que no tiene uno o dos televisores y, además, son de mucha importancia los estudios de audiencia. Importa hacer una encuesta lo más rápido posible para ver cuánta gente vio algún debate y cuál fue su impacto.

Aquí tiene quizás más peso la radio que la televisión, igual que el contacto “personal” de los candidatos. Un partido que por tener un aparato territorial, maquinaria electoral, recursos bien organizados, pone al candidato en contacto cercano con la gente, tiene ventaja.

-¿Las campañas políticas, entonces, han estado desligadas de la realidad salvadoreña?

-Los partidos políticos han estado tirando con escopeta y eso se caracteriza porque van un montón de perdigones y alguno le da a la codorniz que está queriendo cazar. Entonces, ese ha sido el enfoque. Inundar de publicidad y propaganda, sabiendo que de todo eso, algo va a pegar. No estoy seguro que sepan bien qué es lo que están pagando. Pero definitivamente podrían ahorrarse, y podrían ahorrarnos a todos los ciudadanos, un montón de esa basura, si tuvieran un esfuerzo publicitario más focalizado y científico.

-¿Tiene Mauricio Funes ventaja sobre otros candidatos por su presencia en los medios de comunicación?

-Sucede que los que están apoyando su candidatura, están sobredimensionando la cuestión. Obviamente que casi 20 años apareciendo todos los días en la televisión, es una gran ventaja. Porque aunque no todos ven televisión, la probabilidad de que lo hayan visto, alguna vez, es muy grande.

Su rostro es conocido, su nombre también. Pero tambiénentran otros factores. Qué tanto puede conectar él con la gente, por ejemplo. Porque no es lo mismo estar él en el control, haciendo las preguntas, a pasarse a la otra silla, a ser el interrogado. Eso está por verse. Cómo se va a desenvolver en ese nuevo rol, cuando esté al alcance de la gente, cuando sea él el interpelado. Porque una candidatura es, justamente eso. Es, prácticamente, desnudarse ante la población.

-¿Desde el punto de vista que usted plantea, puede explicarse la aparición de Funes en el funeral de Shafik Handal, en los auditorios de la Universidad Nacional, en la marcha del 1 de mayo?

-Claro. Los que están interesados en considerarlo como un candidato son conscientes de que no lo conocen de forma cercana. Lo quieren poner a prueba, necesita ser puesto a prueba. Porque de lo contrario, en lugar de aumentarle la buena imagen que tiene, los meses de campaña podrían servir para perjudicarlo.

De todas formas, la campaña electoral está muy temprana y cualquier candidatura tiene todavía muchos aspectos que tomar en cuenta. Las diferentes ambiciones dentro del mismo FMLN, por ejemplo.

-Figuras como Oscar Ortiz, también están en el abanico de posibilidades para candidato presidencial...

-Ortiz sabe que es hoy o nunca, que ya lo batearon una vez. La gente de adentro sabe que Shafik fue un candidato impuesto y él por bien de paz, tuvo que ceder. Ortiz sabe que si vuelve a fracasar, ahí queda liquidada toda su oportunidad. Claro, es más sagaz e inteligente. Jamás va a hacer algo burdo en contra de la candidatura de Mauricio Funes. Hay gente, dentro del FMLN, que definitivamente no quieren como candidato a Mauricio Funes. El frente ahorita está quemando esta etapa. Todavía están sondeando.

Las otras opciones

-¿Cómo se perfilan los otros partidos en la contienda electoral?

-Hablamos de elecciones presidenciales, que se diferencian de las municipales porque no se ganan pedazos. Es un todo o nada. En las municipales dependerá mucho de la habilidad de desplazamiento y cobertura territorial que pueda poner cada partido para ganar un poco de votos. Pero en las presidenciales, para todo efecto, yo creo que esto sigue siendo una contienda entre dos.

La única incógnita seria es Will Salgado. Porque tiene en sus manos la llave para arruinarle completamente la fiesta a ARENA. Con Salgado, tienen un problema sumamente difícil y unas opciones seriamente limitadas. Salgado fue expulsado de ARENA y Tony Saca, se involucró personalmente más que cualquier otro.

Desde entonces, quedaron de enemigos. No se puede esperar, entonces, que ARENA va a cambiar su posición (con respecto a Will Salgado), o va a ofrecerle un regreso digno, con alguna posición atractiva. Eso está fuera de todas las posibilidades, porque además Salgado sabe que tiene la “sartén por el mango” y no se va a contentar con poco.

La encuesta de La Prensa Gráfica no lo ha querido poner de esa manera en los grandes titulares, pero Will Salgado es el alcalde mejor evaluado en todo el país. Will Salgado tiene un capital político fuerte y el PCN lo sabe. Es la oportunidad que no han tenido en todos estos años. Para que el PCN quite del camino a Will Salgado, ARENA deberá pagar un precio muy alto. La contienda, si no lo quitan, sería perfectamente entre tres partidos y ya no solo dos.

Al FDR no le veo camino. Sucede que un partido que está queriendo nacer y que no es capaz de sentar posiciones claras y de comunicarlas para diferenciarse de otros, no es atractivo. La gente no sabe ni qué son, ni quiénes son, ni qué quieren y deciden no desperdiciar el voto en ellos. Porque, aún teniendo gente de muchísimo potencial, la forma en que están llevando el partido, les impide crecer. En suma, yo creo que los partidos pequeños, exceptuando al PCN, no tienen mayor papel en las presidenciales.

En cuanto a municipales el PDC se está posicionando bien. Están tocando temas que son bien vistos por una buena cantidad de gente. En alcaldías y diputaciones, puede ser que el PDC dispute un poco más.

-El perfil populista de Will Salgado es similar al de los presidentes de izquierda que han llegado al poder en América Latina ¿Eso le da algún plus?

-Tiene un perfil populista definitivamente, con un discurso muy accesible, que la gente entiende y con la que fácilmente se identifica. Cuando yo lo oigo hablar me recuerda mucho a d’Aubuisson, un poco tosco pero se daba a entender.

Joaquín Samayoa se ha desempeñado en la asesoría, investigación, docencia y dirección de diferentes áreas de educación media y superior.

Obviamente, la gente un poco más sensata, le tiene miedo a varias cosas. No tanto a su perfil si no a que Will Salgado es un hombre absolutamente inescrupuloso y hace lo que quiere sin que le tiemble el pulso. Un hombre así es peligroso. A parte de que es absolutamente desconocedor en cuanto a los grandes temas que implica conducir un país. Entonces el sector más ilustrado de la sociedad puede tener temor y resistencia (hacia Salgado). Pero si se lanza, jalaría bastante gente del lado de ARENA.

Si el PCN, con Will Salgado, posiciona el tema seguridad como el eje central de la campaña, la única opción que tendría ARENA es presentar a otro gallo igual, que, creo yo, es Mario Acosta. Tienen un perfil muy parecido y tampoco a él le tiembla el pulso para actuar.

-¿Quedaría débil El FMLN en este escenario?

-Francamente no alcanzo a ver qué opciones tendría. Objetivamente viendo las cosas, ARENA tiene mucha gente, cosa que no pasa con el FMLN. Si no es Mauricio Funes o Arturo Zablah, está también, un poco callado Mauricio Loucel, el rector de la Universidad Tecnológica. Loucel no tiene las limitaciones de personalidad que pueda tener Funes. Un hombre afable, sociable y además, goza de un aura de legitimidad por venir del mundo académico. Alguien como Loucel les podría resolver la papeleta. La pregunta es si Loucel le da suficiente confianza a la dirigencia del partido.

Los intelectuales y la tercera vía

-Se piensa que los partidos políticos están faltos de ideas frescas y propositivas ¿Piensa usted que eso se debe a la ausencia de cuadros intelectuales en los partidos políticos?

-Hay una falta de intelectuales adentro de los partidos definitivamente. Eso no es lo grave. Lo grave es que habiendo intelectuales fuera de los partidos, los partidos no entienden que ahí tienen un buen recurso para crecer. Los partidos siguen siendo muy cerrados. No buscan apoyo para entender y analizar mejor los problemas. Y en esto son iguales todos los partidos.

-¿Cómo se explica esta ausencia de intelectuales?

-Son condiciones diferentes para cada partido. El gobierno de Cristiani, por ejemplo, toda su política económica la hizo un tanque de pensamiento como FUSADES, y ese presidente fue bien abierto a ese tipo de apoyos externos al gobierno. En el caso del FMLN, sí tuvo en sus tiempos previos a la guerra y durante la guerra, lo mejor de la intelectualidad salvadoreña. Y ahí sí, uno por uno se fueron retirando o los retiraron. En parte, porque los mismos intelectuales entendieron que la política no era su vocación. Su vocación era otra. Y, en parte, también porque no se les brindó el espacio para aportar ideas.

-¿Es viable la tercera vía en el país?

-De momento no lo veo viable. Para empezar, no veo dónde están los liderazgos con suficiente fuerza, magnetismo y capacidad de propuesta y entendimiento. Por otra parte, hace falta mucho dinero para hacer de la nada un nuevo partido.

Estos dos factores son los más decisivos para que yo no vea esa posibilidad. Creo que el único trabajo que ahorita vale la pena es el de contarle las costillas a los dos grandes y llevarlos cortos, estimularlos a que promuevan las cosas buenas que hacen, a que desistan de las malas. Hay que ayudarles a que sean más decentes, esto por la vía de reconocerles sus virtudes pero también sus defectos. Creo que, hoy por hoy, ARENA y el FMLN son los partidosque van a estar intercambiándose o los que van a ser verdaderos contendientes en las elecciones presidenciales.

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