Cambio Democrático descartó en forma definitiva, el pasado sábado, cualquier negociación con el FMLN en torno a una posible alianza para la competencia presidencial, legislativa y por la comuna de San Salvador. Este paso genera nuevas expectativas en la posibilidad de construir una tercera fuerza política.
Lunes 28 de enero 2008
Georgina Vanegas
gvanegas@centroamerica21.com
"Lo que hemos constatado es que el FMLN no tiene ni deseo ni voluntad de construir una gran alianza. A lo que está dispuesto es a buscar dos o tres actores que se sumen a su propuesta y complementen las fórmulas de sus concejos municipales, particularmente en el Gran San Salvador. Y Cambio Democrático no está dispuesto a eso", declaró el dirigente cedeísta Óscar Samayoa.
Esta decisión no es sorpresiva, pues Héctor Dada Hirezi, Secretario General del CD, había declarado que su partido no aceptaría imposiciones. Con ello aludía a la sorpresiva decisión del FMLN de confirmar a la alcaldesa de San Salvador, Violeta Menjívar, como candidata para la reelección.
Ante esa situación, Dada señaló que le molestaba que el FMLN diera a conocer públicamente las decisiones tomadas sin discusión ni consulta con quien se supone haría una alianza para los futuros comicios. Se trata de una reedición de lo ocurrido meses atrás, cuando el FMLN, en plena negociación con el CD pero sin discutirlo ni consultarlo con su posible socio, hizo pública su fórmula presidencial.
Luego de ese hecho, el FMLN aceptó haber cometido un error en cuanto a las formas y pidió disculpas al CD mediante una misiva oficial, pero al mismo tiempo advirtió que sus candidaturas eran innegociables.
Resignado a ese marginamiento, el CD continuó negociando con el FMLN en el nivel de las legislativas y las municipales, y proponía, para la alcaldía de San Salvador, la búsqueda de un candidato que representara un amplio abanico de fuerzas, más allá de la izquierda, he hiciera viable un estilo de gobierno pluralista desde la composición misma del Concejo Municipal.
En respuesta, el FMLN lanzó inconsultamente a su propia candidata. Ese nuevo desaguisado provocó un profundo malestar en el CD, al punto que unos de sus dirigentes, Jorge Villacorta, declaró a los medios que su partido había cometido un error al seguir negociando con el FMLN: "Hemos dado la impresión de que les estamos pidiendo limosnas", dijo.
En todo caso, el sábado, el Concejo Nacional del CD definió su postura por unanimidad y dio por terminadas las negociaciones con el FMLN.
Óscar Samayoa dijo a Centroamerica21 que esta ruptura no es motivo de preocupación para el CD: "No estamos preocupados por el tema de la legalidad. En el 2006 fuimos a elecciones con tres meses de existencia, con una bandera nueva, y no perdimos la legalidad. Tenemos estructura, organización y un par de buenos diputados".
Sin embargo, dijo que su partido ve en la sumatoria de fuerzas coaligadas la opción correcta para gobernar la capital porque "es la mejor manera de administrar la solución de los problemas que tiene no solo el Gran San Salvador, sino el país; la mejor forma de asegurar la estabilidad, la gobernabilidad y de ejecutar políticas de país a largo plazo".
"Por eso", advirtió, "no vamos a correr solos por la candidatura del municipio de San Salvador, pero tampoco vamos a imponer un candidato nuestro. Incluso, para nosotros no es un problema que el candidato sea de izquierda o derecha, lo que sí nos interesa es que logre generar empatía y que promueva una gestión pluralista".
Reacomodos y opciones
La nueva postura de Cambio Democrático se suma a una serie de señales en torno a un reavivamiento del esfuerzo por construir una tercera fuerza política, mismo que parecía haber quedado sepultado, el pasado mes de diciembre, tras el retiro de Arturo Zablah.
Zablah se había propuesto asumir la candidatura presidencial, pero solo si lograba sumar suficientes apoyos de partidos y movimientos centristas. Al no lograrlo, y de acuerdo a su propia advertencia previa, renunció. No pocos culparon entonces al CD por haber echado al traste esa posibilidad debido a sus "coqueteos" con el FMLN. Tal situación parece estar cambiando.
Una señal positiva fue la reciente solicitud que el Frente Democrático Revolucionario hizo a Zablah en el sentido de que reconsiderara su decisión. Julio Hernández, dirigente del FDR, confirmó a Centroamérica 21 que, en efecto, Zablah está dispuesto a considerar esa solicitud según evolucionen los empeños unitarios de los partidos y las agrupaciones que se ubican en el centro político.
"No es tiempo de cantar victoria, pero sí debemos decir que, en las últimas semanas, se ha venido configurando y fortaleciendo un cuadro favorable a la construcción de una tercera fuerza. La decisión de Cambio Democrático es un signo evidente en ese sentido", dijo
Óscar Samayoa, en esa misma dirección, mencionó la posibilidad de una candidatura de Arturo Zablah para las elecciones presidenciales (lo que de manera implícita presupone un reacercamiento entre el CD y el FDR), y habló del rumbo de las pláticas con Iniciativa Ciudadana, agrupación que ha propuesto a Héctor Dada Hirezi como candidato a la alcaldía capitalina por una alianza que incluye al CD, FDR, PSD y otros sectores como el Movimiento de Unidad Nacional, Iniciativa Ciudadana y la corriente demócrata Cristiana liderada por el diputado Juan Pablo Durán.
En los corrillos políticos también se insiste en el posible relanzamiento de Héctor Silva para la comuna de San Salvador, opción que también parece tener el respaldo de los partidos y las agrupaciones de centro.
Samayoa reitera que lo fundamental es garantizar, para la alcaldía de San Salvador, "un estilo de gestión pluralista, que es lo mismo que nosotros hemos propuesto también para el gobierno central, y en eso coincidimos plenamente con Iniciativa Ciudadana y otros partidos con los que ya estamos dialogando".