El lanzamiento de Rodrigo Ávila a la búsqueda de la candidatura presidencial, promete intensificar la competencia interna en ARENA. Quienes creían que entre los aspirantes solo habían tres o a lo sumo cuatro figuras con posibilidades reales de alzarse con la victoria, tendrán que agregar un nombre más a esa lista.
Lunes 28 de enero 2008
Redacción
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El ingeniero Ávila es un arenero de siempre y ha trabajado en el sector privado y en el público. En este último ha sido diputado, viceministro y director de la Policía Nacional Civil en dos periodos distintos, además de haber sido candidato por su partido a la alcaldía de San Tecla, y director de la directiva arenera del departamento de La Libertad.
Luego de su primer periodo al frente de la PNC, de 1994 a 1999, Ávila tuvo una palmaria muestra de su propia popularidad cuando, el día de la toma de posesión de Francisco Flores como presidente de la República, fue el único funcionario de Estado recibido en el recinto legislativo con una ovación cerrada.
En noviembre de 2007, LPG-Datos publicó una encuesta según la cual Ávila ocupaba la séptima posición entre 26 figuras consideradas presidenciables.
Al asumir su segundo periodo al frente de la corporación policial, en enero de 2006, Ávila comenzó un extraordinario esfuerzo de reorganización institucional, cualificación en las áreas técnicas y en el planeamiento estratégico de combate a la delincuencia. Ello le permitió, en 2006, detener la tendencia al crecimiento de la criminalidad; en 2007 las cifras promedios en todas las modalidades delictivas comenzaron a decrecer lentamente, y ya en el primer mes de 2008 ese descenso comenzó a pronunciarse.
El hecho es que de 2006 a la fecha casi cinco mil delincuentes más fueron puestos en prisión, entre ellos prácticamente la totalidad de los máximos líderes de las maras, que ya están debidamente sentenciados. En este rubro, las autoridades aseguran que el cincuenta por ciento de las estructuras criminales que operan en el país han sido ya desarticuladas, en tanto que el resto de esas organizaciones están sometidas a un acoso policial sistemático y constante.
Sobre la base de esa actividad, el fortalecimiento de la investigación y la consecuente mejoría de la inteligencia policial, Ávila anunció en diciembre pasado el lanzamiento de una ofensiva anti criminal sin precedentes en nuestra historia.
Y en efecto, en las primeras semanas de 2008 comenzaron los golpes continuos contra la delincuencia, lo cual se tradujo en un extraordinario número de capturas efectivas. Pero justo cuando el fruto de su esfuerzo en la dirección de la policía comenzaba a evidenciarse, Rodrigo Ávila anunció su renuncia y se lanzó a la batalla política.
“Es cierto que tengo experiencia en el tema de seguridad”, dijo en una conferencia de prensa al final de la semana pasada, “pero también tengo una visión amplia de país y por eso quiero asumir este nuevo desafío en mi vida. Me duele dejar una institución a la que amo, pero ha llegado el momento de enfrentar otro reto en el que también creo que puedo aportar”, concluyó.