|

Centroamérica 21 abre un espacio plural en donde los representantes de todos los partidos políticos, sin excepción, podrán expresar libremente su particular punto de vista sobre la realidad nacional. La invitación está hecha por nuestra parte.
Urge política energética
A finales del año pasado el presidente de la República anunció una serie de medidas para compensar a las familias salvadoreñas por el alto costo de la vida que el país ha experimentado en los últimos tiempos. Una de ellas fue el congelamiento de las tarifas de energía eléctrica, para evitar los aumentos que se vendrían en los próximos meses.
Lunes 3 de febrero 2008
Juan José Martel
redaccion@centroamerica21.com
Indudablemente esta medida es positiva y contribuye a aminorar el impacto del costo de la vida en los salvadoreños, pero también es importante analizar las consecuencias que esta tendrá en la capacidad de generación de energía eléctrica para el país. Por ahora no hay acceso a la información, pero es necesario que esta se de a conocer, para que con seriedad se puedan evaluar las consecuencias de estas acciones y su impacto en las crecientes necesidades de energía que nuestro país demanda.
Según algunos conocedores de esta temática, el congelamiento de las tarifas, que a su vez congela los ingresos que CEL percibirá, golpea la situación financiera de esta empresa autónoma, impidiéndole impulsar nuevos proyectos de generación de energía eléctrica. A lo anterior hay que agregar que la construcción de las presas hidroeléctricas a ratos parecieran proyectos difusos que no se sabe con certeza si se volverán realidad.
En este contexto preocupa las noticias que recientemente han aparecido en un periódico matutino, donde se da a conocer que el fallo de una sola de las turbinas de una central hidroeléctrica podría causar un déficit en la generación de energía de tal magnitud, que provocaría apagones en el país.
A la anterior noticia hay que agregar otra, también publicada por el mismo matutino, que nos informa de los problemas en el contrato que han surgido entre las compañías, la italiana ENEL y la CEL , ambas accionistas de la Central Geotérmica (Geo). Estos problemas contractuales surgidos pueden detener los proyectos de perforación de pozos geotérmicos que son la primera fase de todo plan de mantener y aumentar la producción de energía eléctrica.
Además los dos proyectos privados de generación de energía eléctrica continúan detenidos. AES Fonseca y Cutuco Energy no han iniciado y cada uno tomaría unos 36 meses para construirse.
Por tanto, tenemos una situación de parálisis en la generación de más energía eléctrica, en momentos en que la demanda nacional crece constantemente. Mantener esta situación es movernos en el filo de la navaja. Es poner en riesgo las posibilidades de desarrollo para nuestro país, pues sin energía no hay desarrollo.
Volver a la época de los apagones, no solo sería desagradable, sino que tendría graves consecuencias económicas, políticas y sociales para nuestro país. No podemos hablar de superar los graves problemas sociales que padecemos si no garantizamos el crecimiento de la economía en el mediano y largo plazo, para ello asegurar la energía suficiente es clave.
Por ello volvemos a insistir en la necesidad de dotar al país de una política energética integral de mediano y largo plazo, que busque aumentar y diversificar la generación de energía eléctrica en el país.
La medida presidencial de congelar tarifas en beneficio de la población es positiva en el corto plazo, pero no funciona como acción aislada. Urge la perspectiva nacional de largo plazo que solo puede brindarla una estrategia integral para el sector energético.
|