El pasado jueves 21 de febrero, en un evento realizado en un hotel capitalino y televisado en forma simultánea, los cinco precandidatos areneros presentaron la síntesis de lo que serían sus gobiernos.
No fue un debate entre ellos, pese a que sus organizadores lo presentaron como tal. En general, se trató de una exposición de ideas generales, que estuvo más marcada por las coincidencias que por diferencias.
La diversidad se generó más en el campo de los matices y los énfasis en el enfoque de los problemas y las posibles soluciones en áreas específicas de la vida nacional.
Como era de esperarse, la agenda temática coincidió con las mayores preocupaciones expresadas por los salvadoreños en las encuestas: la economía, la seguridad, el empleo, la salud y la educación.
Lunes 25 de febrero 2008
Redacción
redaccion@centroamerica21.com
El más joven, transparencia y concertación
Para Luis Mario Rodríguez, los principales retos del país se sitúan en lo social, económico, institucional y cumplimiento de leyes.
“Solo podremos profundizar en lo social si hacemos llegar más recursos al estado. Por eso debemos profundizar la reforma fiscal, debemos hacer que los evasores paguen, incluso con cárcel cuando no contribuyan al desarrollo nacional”, dijo Rodríguez.
También advirtió sobre la necesidad de revisar la política de subsidios “para que estos lleguen a los más necesitados”.
Sobre el tema de la seguridad señalo: “Ni más policías ni más leyes van a resolver el problema de la seguridad pública en el país. Tenemos que seguir concertando y dialogando, tenemos que unir a jueces, fiscales, policías y diputados.
Rodríguez sintetizo de la siguiente manera lo que sería el estilo de su gobierno: “Tenemos que hacer una gestión transparente. No puede haber ilusión con corrupción. Debemos presentar una ley de acceso a la información pública. Estoy convencido que el país demanda madurez política y esta madurez debe traducirse en concertación y en diálogo”.
El toque femenino y el despegue a la modernidad
Ana Vilma de Escobar, la única mujer en la contienda, comenzó señalando que, luego de que las cuatro administraciones gubernamentales consecutivas de su partido, ARENA, han construido una plataforma sólida para el desarrollo, ha llegado el momento del despegue a la modernidad.
Para ello se propone atraer inversión extranjera que genere más y mejores empleos.
“Estoy preparada para cumplir mis promesas. En los últimos tres años, a través de las agencias que dirijo, hemos podido generar 80 mil empleos y hemos sido capaces de atraer más de 800 millones de dólares en inversión. Yo sé como atraer esa inversión, y sé cómo mantenerla en el país”, aseguró.
También se refirió a la necesidad de reimpulsar el agro para de garantizar la seguridad alimentaria y evitar el encarecimiento de la canasta básica. En el tema del empleo, prometió “un apoyo decidido a los micro y pequeños empresarios, a través de capacitación y de créditos acordes a su capacidad de pago”.
Asimismo se comprometió a profundizar los programas sociales, en salud, en el abaratamiento de medicinas, en el acceso a los servicios básicos. Y añadió: “La inseguridad es un problema que afecta la calidad de vida de los salvadoreños, juntos vamos a combatir de frente la criminalidad, buscando ser más eficaces, vamos a sumar esfuerzos con la fiscalía, con la policía, con el órgano judicial y con la procuraduría”.
La batalla por el desarrollo del país, dijo, esta ubicada “en un mundo donde también hacemos frente al encarecimiento del petróleo, la recesión en Estados Unidos, al crecimiento de China y la India, y sobre todo a la amenaza de sistemas populistas a esta democracia que los salvadoreños queremos defender.
“Estoy dispuesta a poner mis capacidades al servicio de mi país, a buscar los entendimientos entre los salvadoreños y las salvadoreñas, para que juntos impulsemos a El Salvador hacia la modernidad. Se lo que falta, se cómo hacerlo”, concluyó.
El fundador, progreso para todos
Eduardo Barrientos, que fue uno de los firmantes de la carta constitutiva del partido ARENA en 1981, centró su propuesta en siete ejes: el desarrollo exterior, el desarrollo con seguridad ciudadana, el desarrollo ambiental desde las comunidades, el desarrollo institucional, el desarrollo económico incluyente, el desarrollo en democracia y el desarrollo en lo humano.
“Planteamos procurar trabajo para todos los salvadoreños, principalmente en el área de la agricultura y en el de la construcción”, dijo. Al referirse a la seguridad, manifestó: “Eso lo vamos a combatir con la prevención y la prevención va a venir de la educación. También hemos de invertir mucho en las instituciones encargadas de esto, en la policía y en la fiscalía, dotándolos de recursos suficientes para trabajar”.
Rodrigo Ávila, un país más justo
“Creo en Dios, creo en la familia, creo en el trabajo, creo en la solidaridad, creo en la libertad, creo en el derecho a la vida, creo que juntos podemos hacer un país más justo”, fueron las primeras frases de Ávila.
Quien hasta hace algunas semanas fuera el director de la Policía Nacional Civil, afirmó que es momento de reimpulsar el proyecto histórico de ARENA: “La paz que tanto costó hay que convertirla en paz social, el progreso tiene que ser un progreso con equidad, y la libertad que tanto defendimos y que hoy gozamos, la tenemos que gozar con responsabilidad”.
Acto seguido, más que un esbozo de plan, Ávila presentó una visión de país: “E donde los niños se forman con valores en el hogar, en la escuela, en la iglesia; donde esos valores previenen que los niños se metan en drogas y en vicios; donde la migración no desgarre a la familia, donde cada día hay menos pobres y más trabajo”.
“País más justo es donde la salud y las medicinas están al alcance de todos los salvadoreños”, agregó, “donde se respeta la propiedad privada y el producto del esfuerzo de cada quien, donde la mujer tiene oportunidades de trabajar y progresar con dignidad, y nadie la maltrata y le pega en su casa, donde los hombres no la abandonan y la dejan ahí tirada a ellas sola teniendo que mantener a sus hijos”,
“País más justo es donde los jubilados tienen una pensión que alcance para cubrir el costo de la vida, donde el agricultor no sea víctima de esas personas que se encargan de especular abusivamente. País más justo es donde no se envidia el éxito, es donde el éxito se comparte y donde el éxito no lo acapara nadie”.
Rodrigo Ávila concluyó su mensaje inicial apelando a la sinceridad: “Lo importante aquí no es saberlo todo, lo importante es creer verdaderamente que eso que decimos en la política lo sentimos en el corazón, y yo los que estoy diciéndoles es lo que siento y lo que siente la inmensa mayoría de hermanos salvadoreños”.
Francisco Laínez, un nuevo compromiso
“En los años 80 lo que más queríamos era la paz y no caer en las garras del comunismo. (...) Después empezamos a reconstruir El Salvador, a insertarlo dentro de un mundo globalizado, y luego implementamos las reformas que nos permitieron en poco tiempo alcanzar una economía estable y una democracia sólida. Ha llegado el momento de hacer un nuevo compromiso ante las nuevas realidades”.
Para el ex canciller Laínez, Lo que más quiere hoy el pueblo salvadoreño es una oportunidad de llevar un alivio económico a su bolsillo y que las familias tengan oportunidad de vivir dignamente sin tener que pasar apretados a fin de mes”.
Laínez promete impulsar el crecimiento y llevar el desarrollo a todos los rincones del país. Profundizar la apuesta por el agro, desarrollando la industria nacional y el sector servicios; Atraer inversión extranjera y mejorar y ampliar el acceso a financiamiento, especialmente a la micro, pequeña y mediana empresa.
En el área social se comprometió a aumentar los recursos para salud y educación, mejorando la eficiencia y focalización en áreas prioritarias. “Mejoraremos la calidad de vida a través de incrementar el sistema de seguridad social para que la gente en el campo pueda tener acceso a ella. Y buscaremos ampliar los servicios básicos con el apoyo de la comunidad. Nos ocuparemos de que llegue agua potable a todos los salvadoreños, porque el agua es vida”.
También ofreció una lucha contra la delincuencia desde su raíz “Es por eso que vamos a prevenir, atacar y combatir”, dijo. Y finalizó asegurando:
“En mi gobierno tendremos una apertura al mundo, mantendremos las libertades económicas, fortaleceremos el estado de derecho y la seguridad jurídica”.
|
 |
Respuestas de los pre candidatos a Centroamérica 21:
¿Fue esto un debate?
Rodrigo Ávila: Tenemos claras coincidencias los cinco precandidatos. Cualquiera de nosotros que sea elegido va a retomar ideas expresadas por los demás, y va a contar con el apoyo incondicional de los demás. Esa es la diferencia entre nosotros y otros partidos que se pelean, se dividen y nunca están de acuerdo unos con otros. Aquí lo que hay es cohesión, una línea clara de pensamiento de partido sobre la base de una pertenencia y de una ideología plenamente compartida por los cinco. Nos sentimos orgullosos de ser areneros y somos hermanos. El verdadero debate, como dijo Luis Mario Rodríguez, va a ser con Mauricio Funes.
¿Están cargados los dados o hay transparencia en el proceso?
Ana Vilma de Escobar: Todos los procesos son perfectibles, y mi participación en este proceso es mi propia apuesta por la democracia. Pero si no fuera precisamente por este proceso yo no estaría aquí, estaría ya aplaudiéndole a un “ungido” por dedazo. Si estoy aquí es porque sí ha habido transparencia.
|
 |
 |