
Crisis en el Sur
“Un conflicto latente, apenas sofocado”
Luego de los apretones de mano y cálidos abrazos entre los presidentes de Colombia, Ecuador, Venezuela y Nicaragua, durante la Cumbre de Río, algunos pensaron que los problemas en América del Sur, y un posible conflicto armado, habían convertídose en cosa del pasado.
Lunes 17 de marzo 2008
Héctor E. Benitez
redaccion@centroamerica21.com
Sin embargo, a juicio del embajador de Ecuador, Galo Larenas Serrano, del encargado de negocios de la Embajada de Venezuela, Wladimir Ruiz Tirado, y del Consejero de la embajada de Nicaragua, Asarías Chávez, los acercamientos en Santo Domingo fueron nada más un paliativo diplomático ante la crisis internacional suscitada luego de que Colombia incursionara militarmente en Ecuador para asesinar al segundo al mando de las Fuerzas Armadas de Colombia (FARC), junto con una docena más de guerrilleros de dicha organización.
Eso, según comentarios vertidos por las personalidades antes mencionadas, durante el foro llamado “La crisis en Sudamérica, y su impacto para la paz y la estabilidad en América Latina”, realizado por la Universidad de El Salvador el pasado martes 11 de marzo. A dicho foro fue invitado el embajador de Colombia en El Salvador, sin embargo se excusó de asistir, eliminando así la posibilidad de un debate esclarecedor y con resultados objetivos.
Las FARC de la discordia
Los tres diplomáticos mostraron una posición homologada en cuanto a condenar la violación a la soberanía de Ecuador. Sin embargo, Larenas Serrano negó que existiera crisis en América del Sur, aseverando que lo que hay es una “convergencia de las posiciones de algunos pueblos a través de gobiernos legítimamente constituidos”. “No podemos hablar de crisis por que existan tres o cuatro gobiernos de una tendencia política determinada”, dijo, obviando la movilización de los ejércitos de Ecuador y Venezuela, así como la escalada de ataques verbales que, en teoría, debían desaparecer tras los acercamientos en la Cumbre de Río.
Larenas Serrano hizo notar que a esa convergencia programática se “suman situaciones preexistentes, como lo es la presencia de fuerzas militares contrarias a los gobiernos, en este caso al gobierno de Colombia”, en clara alusión a las FARC, a quienes, asegura, no puede calificar de terroristas. “Estos grupos rebeldes son resabios de la misma problemática de las reivindicaciones sociales de todos nuestros pueblos”.
Así mismo, se remitió a la Carta de las Naciones Unidas donde ésta advierte a los países miembros a no acudir a las amenazas, ni al uso de la fuerza en sus relaciones con los demás países, sin hacer alusión explícita ni a la incursión de Colombia, ni a las amenazas proferidas por Chávez en contra del presidente colombiano. Además aseguró que Ecuador jamás excusará que un país viole sus fronteras para matar a un grupo de seres humanos “a quienes él considera sus enemigos”.
El plan Colombia: ¿culpable?
Por su parte, el encargado de negocios de la Embajada de Venezuela, Wladimir Ruiz Tirado, afirmó que todo el conflicto en América del Sur proviene del avance del Plan Colombia, promovido por los Estados Unidos, que tiene como fin la contrainsurgencia. Por ello, según el diplomático venezolano, Hugo Chávez hizo lo correcto al movilizar tropas a la frontera con Colombia y romper relaciones con dicho país, además de la petición de concederle a las FARC el estatus de beligerancia. “Es por eso que el presidente Chávez ha propuesto reconocerle el carácter beligerante a las FARC, que también lo hizo el presidente Correas cuando dijo ‘Ecuador limita al norte con las FARC', claro, con el territorio controlado por las FARC”.
El mismo Ruiz Tirado no cree ya saldado el asunto sino, por el contrario, reconoce la latencia de un conflicto apenas sofocado: “Si bien bajaron las llamas que impulsarían una situación de conflicto permanente, no hay que descuidarse, el plan Colombia sigue montado… o nos unimos los latinoamericanos para enfrentar a este coloso del norte, o erramos”.
Ruiz Tirado afirmó, también, que los países latinoamericanos deben desmontar todas aquellas estructuras de dominación política, económica y militar de los Estados Unidos, tales como el plan Colombia y el ALCA, entre otras. Al mismo tiempo, dijo que se deben potenciar instituciones integracionistas como la Alternativa Bolivariana para las Américas (ALBA).
Al final, los tres invitados al foro, que tuvo como moderador al rector de la Universidad de El Salvador, coincidieron en ubicar a Colombia como único responsable de la crisis que se generó en América Latina, así como de poner sobre aviso por la supuesta injerencia de los Estados Unidos en los asuntos latinoamericanos.
Además, el embajador de Ecuador dejó muy en claro que su gobierno ha perdido toda la confianza en el colombiano Álvaro Uribe, aunque se dice esperanzado en que Uribe se decida a darle fiel cumplimiento a toda la normativa del derecho internacional.
Quizá algo lamentable del foro fue la ausencia de un representante de la embajada de Colombia, para así explicar algunos señalamientos y pedir explicaciones sobre conceptos vertidos por los ponentes diplomáticos. Todo ello, en aras de la formación de una conciencia crítica, fundada sobre la base de la diversidad de la información y del conocimiento. |