|

Al cierre de la edición.
Vendedores informales protagonizan violencia en el centro
Robos, atracos, quemas de automóviles, heridos, daño a la propiedad pública y privada fue el saldo que dejó una ola de violencia y vandalismo desatada, el pasado sábado, durante una protesta organizada por vendedores informales del centro capitalino.
Lunes 14 de mayo de 2007
Teresa Andrade
teresa.andrade@centroamerica21.com
El detonante fue el decomiso de CD's y DVD's piratas que les había hecho la división de finanzas de la PNC a los vendedores de la Av. España. Desde las 2:30 de la tarde un grupo de manifestantes se armaron de palos, piedras y comenzaron a quemar llantas, bloquear calles y a insultar a los policías que llevaban a cabo las inspecciones en distintos en las aceras y calles. Poco a poco los ánimos se fueron caldeando y con la ayuda de otros vendedores, que se sumaron a la protesta, estas se tornaron cada vez más violentas. En cuestión de minutos, los comerciantes volcaron un carro patrulla y lo quemaron frente a los rostros de los policías, que quedaron atónitos. No pudieron hacer nada más que pedir refuerzos ante la turba que se les venía encima.
La misma suerte corrió un pick up de Telecorporación Salvadoreña y otro carro particular. Mientras tanto, los vándalos rompieron las vitrinas de dos almacenes e hicieron ceder una puerta de hierro para entrar a robar en negocios de venta de teléfonos celulares, bicicletas y piñatas.
Las acciones de violencia también se manifestaron en los ventanales de edificios considerados patrimonio nacional, entre ellos el Palacio, el Teatro y la Biblioteca Nacional. La propiedad pública como el alumbrado eléctrico de la Plaza Barrios, una cámara panorámica y semáforos de la zona también sufrieron daños considerables.
Dos horas después de iniciados los altercados, un grupo de 200 oficiales de la Unidad de Mantenimiento del Orden (UMO), se hicieron presentes para dispersar al grupo de manifestantes violentos. Con balas de goma, gases pimienta y lacrimógenos lograron dispersar a la turba.
Por su parte, los vendedores respondieron lanzando palos y piedras. Las autoridades aseguran que los manifestantes dispararon armas de fuego, ya que en las calles encontraron casquillos calibre 9 milímetros y de fusil M-16.
Sin embargo, las autoridades pudieron controlar el centro capitalino hasta las siete de la noche. Según informes del Comando de Salvamento, se atendieron 100 emergencias entre intoxicados, lesionados y evacuados, y hubo 25 lesionados por esquirlas de vidrio. La PNC pudo capturar a 17 implicados en los disturbios. René Figueroa, ministro de seguridad, pidió en una conferencia de presa ofrecida esa noche misma, al Fiscal General, que se les juzgue por actos de terrorismo.
En algunas intervenciones en diversos medios de comunicación, uno de los principales dirigentes de los vendedores, Pedro Julio Hernández, advirtió la semana pasada que si se continuaba con los decomisos de DVD's por la PNC, ellos tenían planes para actuar en consecuencia. Lo que sugiere que los hechos del pasado sábado fueron planificados.
Por otro lado, Jorge Meléndez, concejal de la Alcaldía de San Salvador y principal negociador con los vendedores, en una entrevista que ofreció a Centroamérica 21, expresó que “Pedro Julio se beneficia de toda esta situación de desorden en la capital, porque en río revuelto ganancia de pescadores”.
Refiriéndose a la problemática del comercio informal, Meléndez dijo “ellos tampoco tienen derecho de agarrarse las calles o las propiedades publicas y decir aquí hago mi negocio, y hacer lo que quieran en el espacio público”.
La problemática de los vendedores se agudiza cada día más. La Alcaldía espera esta semana trasladar a los vendedores que se encuentran sobre la zona del Palacio Nacional y reubicarlos en la Av. Morazán. Por esta razón, los vendedores creen que los encuentros bélicos seguirán en los próximos días.
|