¿Violentas turbas divinas?
A principios de los años ochenta se tomaban las calles cotidianamente, armados con piedras y palos y agitando banderas revolucionarias. Proferían insultos, amenazas, y no pocas veces destruían las casas y los autos a los “enemigos de la revolución”, a quienes, además, propinaban linchamientos multitudinarios. Las víctimas eran curas, empresarios, académicos, periodistas y, en general, activistas de movimientos sociales y políticos no afines al primer gobierno del Frente Sandinista. VER+
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