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Entrevista con Claudio de Rosa
El descontento existe, y sin embargo El Salvador vive el mejor momento en toda su historia
Claudio de Rosa, economista y consultor chileno radicado en El Salvador desde mediados de los años ochenta, habla de la economía como de un poder que se mueve solo. No se declara abiertamente simpatizante de ARENA pero se refiere a los ex presidentes de ese partido como si hablara de amigos cercanos y tiene en su despacho banderas tricolor y cuadros alusivos al partido en el gobierno.
Defiende las libertades civiles y económicas como la máxima conquista que pudo alcanzar la humanidad, y habla del pragmatismo político como la clave que ha llevado a gobiernos, tanto socialistas como capitalistas, a realizar proyectos históricos en sus respectivos países.
De cara a las elecciones de 2009, resalta a El Salvador como una pepita de oro en Centroamérica, con grandes probabilidades de avanzar, pero también de retroceder, sobre todo, por el enfrentamiento entre ARENA y el FMLN.
Lunes 14 de mayo de 2007
Alejandro José Labrador Aragón
labrador@centroamerica21.com
-¿Cómo mira usted que un partido, estando en el poder por 20 años, vaya por un quinto periodo presidencial?
-No es común. El caso histórico más conocido es el del PRI en México, sin embargo, en este caso se sabía que incluso jugaba, por no decir otra palabra, con los resultados electorales, hasta que llegado el momento eso fue insostenible.
Otro caso que ya se empieza a perfilar muy similar es el caso del Chile de hoy. Tenemos la concertación, que son cuatro años de transición desde la salida de Pinochet. Vino el presidente Aylwin, después el presidente Frei, después se van al lado del partido socialista con el presidente Lagos, con un gobierno quizás de los mejores en la historia de Chile, y ahora el gobierno de la Bachelet.
Entonces llevamos cuatro períodos también, con una izquierda bien constituida, moderada, pragmática, moderna, abierta a la competencia, abierta al mundo y con gente bien preparada. Una izquierda que logra mantenerse en el gobierno y la gente lo apoya.
Por consiguiente se empieza a ver un caso que se asemeja al de El Salvador, donde tenemos una derecha que también ha hecho, en general, un muy buen trabajo, con un proyecto histórico de ARENA, que logra colocar a la población en una situación económica, social, política, como nunca antes. La gente le ha mantenido su confianza al gobierno central y con mucha sabiduría democrática ha colocado esto que se llama “pesos y contrapesos” en la Asamblea Legislativa , colocando muy fuerte al FMLN.
-Usted habla de un estado de conformidad, que la gente se identifica con este proyecto histórico de ARENA…
-Aquí hay una contradicción bien grande. La gente en el diario vivir reclama mucho. El día que haya una izquierda a la chilena o un Partido Socialista Obrero como el español, o un Partido Laborista o Social Democracia, creo que las cosas pueden cambiar mucho. El día que la Democracia Cristiana se reorganice nuevamente, vuelva a ser el partido social cristiano con una tendencia un poquito diferente, creo que van a poner en jaque a ARENA.
Lo que sucede es que el contrincante más fuerte es el FMLN. Y este FMLN, incluso, no es el FMLN que nosotros conocimos cuando bajó de la montaña. Eran cinco grupos que representaban cinco ideologías de izquierda diferentes que convivían por una necesidad histórica. En este momento, ese FMLN no existe. El que se quedó con las siglas históricas de una lucha con un sentido romántico, revolucionario, es el Partido Comunista. Y no hay nadie que les haga contrapeso dentro del partido.
-¿Cómo se explica, entonces, la aceptación que ha tenido el FMLN en las urnas?
-Claro. Es muy lógico. Te contesto con una contradicción primero. Yo puedo decir que ARENA también ha ido sumando votos. Cristiani sacó 52% de los votos, Calderón Sol, prácticamente el 50% y en segunda vuelta ganó ampliamente, Paco Flores 54% y Tony Saca salió al final con cerca del 60%, sí te puedo decir que sigue aumentando.
Si tú lo ves en las elecciones parlamentarias, las mejores votaciones históricas de ARENA anduvieron al principio cerca del 42%, retroceden alrededor del 35%. Entonces el FMLN era inexistente, porque estaba en otro escenario, pero cuando vuelve toma a toda la gente que era de ellos, que no podía expresarse libremente en un sufragio. Entonces la persona que estaba en la montaña o que no tenía por quien votar, votaba por la Democracia Cristiana …
Ahora resulta que, más o menos, ARENA tiene un 30% de los votos duros, el FMLN otro 30%, otro 10% los partidos menores y te queda un 30% de los votos que es un voto blando. Esos son los que hacen la diferencia hasta ahora. En la presidencial, en gran mayoría, han sido votos para la derecha, y en la votación de diputados, son para la izquierda. Por consiguiente la lucha no está en los dos grupos de votos duros, ni en el 10% de los pequeños, está en este otro 30% que hay que conquistar.
-¿Considera posible un quinto triunfo de ARENA?
Hay una cuestión muy básica en tu pregunta. Posible. En política todo es posible.
-¿Pero qué tan posible?
-Es muy posible si se dan algunas cosas a su favor en sus pretensiones electorales. Si la economía sigue mejorando en estos dos años y se sigue mejorando el empleo y se mantiene una sensación de bienestar, es un poquito más grande la posibilidad. Sí la Cuenta del Milenio empieza a satisfacer la cantidad de necesidades que hay, se aumenta otro poquitito la posibilidad. Si la lucha contra la delincuencia tiene un buen resultado, también se van a aumentar.
ARENA podría perder si pasa justamente lo contrario, si se deteriora la economía, eso genera más inconformidad social, si vemos que la Cuenta del Milenio no tiene impacto. Entonces, esas son las cosas que hay que medir.
También está el factor externo en la visión de la gente. En la ola de izquierda actual en Latinoamérica, a los pocos meses se empiezan a ver los primeros problemas. En Ecuador, Bolivia…cuando vemos todo esto, de aquí a un año o dos años más, podemos tener un antecedente que en vez de solucionar problemas, esta nueva corriente izquierdista, crea más problemas y los profundiza.
Si todas estas cosas de la izquierda se dan negativas, le vas a agrandar las posibilidades electorales a ARENA. De esta manera, podría la derecha volver a ganar. Si se diera lo contrario…si aumenta la inseguridad, se cae la economía, la izquierda termina positivamente estos dos años, las posibilidades de ganar para la izquierda se acrecientan.
Los desafíos del FMLN
-¿Qué retos tiene el FMLN entonces? ¿Alejarse de esas izquierdas?
- Como el caso de la dolarización en Ecuador, hay unas cosas que ellos dicen antes de las elecciones y después no las cumplen. Yo creo que el mayor reto que tendría el FMLN es: primero, alejarse de esa posición anti TLC, anti sector privado, anti créditos. Si se alejaran de esa posición tan radical, mejora la cuestión para ellos.
Lo ideal sería un partido que ofrezca la posibilidad de una alternancia, en que si ganan ellos, yo me vaya a dormir tranquilo porque mañana como empresario, como trabajador, sigo haciendo lo que tengo que hacer, trabajar y ganarme la vida. Lo peor es que gane un partido que haga que los empresarios, como ya estoy viendo, comiencen a producir todo afuera y se van de aquí. Quieren volver a poner el impuesto al patrimonio…en lugar de avanzar, comenzamos a retroceder.
-¿Qué tan factible es la vuelta al colón? ¿La integración al ALBA?
-Si gana el FMLN las dos son factibles. Tanto en la empresa como en la política hay tres cosas: Lo que deseo hacer, lo que puedo hacer y lo que debo hacer. Deseo implantar el socialismo en El Salvador, conforme. Lo puedo hacer si tengo más del 51% de los votos. Me queda si lo debo hacer o no lo debo hacer.
Si quiero volver al colón, con 51% lo puedo hacer. Cuando te diga el descalabro económico que se produce, te va a suceder igual que al señor Correa… y vas a decir, no lo debo hacer. Pero hay veces que la gente se ideologiza tanto, toma la banderita con tantas ganas. Debería primar la racionalidad económica.
-¿Entonces para usted la vuelta al colón es poco racional?
-No. No es poco racional. Sucede que causa una crisis de magnitud. Cuando uno pide que la gente vaya a devolver todos los dólares, la gente no te devuelve todos los dólares, siempre se quedan con un porcentaje en el bolsillo. Mucha gente que tiene depósitos, los van a ir a sacar y se van a quedar los dólares.
En el momento en que comienzan a sacar el dinero de los bancos se crea una situación de iliquidez. Si necesitas, por ejemplo, 500 millones para que la economía funcione, pero la gente solo te devuelve 300, sin hablar de los depósitos, te toca devaluar. En ese momento que tú devalúas, los que quedan con colones van a buscar más recursos para volver a comprar dólares, sea cual sea el precio del dólar, con todo y devaluación.
Si están en relación de un dólar por un colón, por ejemplo, la devaluación te hace pagar 1.40 de colón por cada dólar y poco a poco irlo redondeando a dos colones. Y así viene el redondeo de vuelta. Lo que valía antes siete colones te lo redondearon a 8.75. Pero con el nuevo redondeo no te lo van a vender al mismo precio, te lo van a vender ¿a qué precio? …a diez. Exactamente. ¿Y las tasas de interés? ¿No pasaría lo mismo? Mi salario se va achicando, la capacidad adquisitiva se va limitando. Menos actividad económica, cae la economía…
¿Tú quieres perder todo tu capital político?... La forma más fácil de hacerse el harakiri político es tocando la dolarización. Suponiendo que el FMLN gana las elecciones, ¿cómo podría ARENA recuperar el poder de la manera más corta?: pidiendo que vuelvan al dólar. Tres meses y la gente está en la calle. Y no porque los esté moviendo alguien o hayan activistas. No, la gente va a estar en la calle reclamando.
Empresarios y trabajadores, impuestos
-Usted propuso la dolarización ¿Se ha cumplido a cabalidad?
-Cien por ciento. Se eliminó el riesgo cambiario. Se bajaron las tasas de interés. Se ampliaron los plazos de los créditos: la gente está pagando menos intereses y con mayor crédito, se logró que tuvieran condiciones para adquirir una vivienda o para salir de una crisis financiera tremenda en el caso de las empresas. Antes andaban pidiendo salvataje financiero, ahora ya ni se acuerdan que es eso.
-Usted ha dicho que en un país quien desarrolla es el sector privado ¿Cómo se desarrolla, entonces, la relación entre la política y economía?
-El sistema más conveniente para la sociedad en general, es el sistema de libertades. La historia de la humanidad es la lucha por la libertad del ser humano. Este sistema le da espacio al ser humano para desplegar todo su ingenio creativo y productivo, le permite cuestionar todo. El sistema que ofrece la izquierda ortodoxa no te deja libertad, no te deja explotar el ingenio creativo.
Segundo, el empresario debe comprender que la función de él, desde el punto de vista de su bolsillo, es netamente comercial, pero como parte de la sociedad también tiene una responsabilidad social muy grande. Él ha sido dotado con condiciones que no tiene todo el mundo para poder organizar, emprender una aventura que pueda generar empleo y riquezas.
También el trabajador tiene responsabilidad en esto. Empresario y trabajador deben entender que ellos no son adversarios como los ha tratado de poner la izquierda ortodoxa radical. Si uno y otro se necesitan, ¿cómo los vas a tener peleando todo el tiempo como el perro y gato?
Eso no tiene sentido, está contra el progreso. Y por estar en esta lucha ideológica, el trabajador con el empresario, han perdido de vista cuál es el verdadero enemigo, tanto del empresario como del trabajador. Se llama la competencia. Hay una competencia más grande de la que uno se imagina.
Y también aparecen nuevas reglas: la Defensoría del Consumidor, la Superintendencia de Libre Competencia. Y los empresarios se molestan por estas nuevas reglas del juego, pero son necesarias.
-Hay sectores que afirman que las empresas grandes son las que deberían pagar más. Usted habla de no incrementar los impuestos…
-Esos sectores, generalmente, hablan por intuición no por conocer. Estoy seguro que las 500 empresas más grandes en El Salvador pagan el impuesto sobre la renta. ¿Quiénes generan la mayoría de los empleos en El Salvador? El 0.5% de las grandes empresas. ¿Dónde están los mejores empleos? Los que dan las grandes empresas.
-¿Subiendo impuestos se limita todo esto que menciona?
-Primero que nada, el impuesto no es costo. Pero tiene características de costo. Si esto vale diez y tiene un impuesto del 10%, te lo van a vender en 11 aunque no sea el costo. Porque el impuesto se traslada y uno cree que lo paga la empresa pero ¿quién lo está pagando? ¡El consumidor! Eso es lo que la gente no piensa. Eso es pensar con el hígado.
Pero bien, ¿qué va a hacer una empresa cuando la sobrecarguen de impuestos? Lo más seguro es que se va a producir a otro país. En el mundo tributario, la simplicidad, los costos bajos, pero buenos controles y buenas penalidades al evasor, te generan mucho más.
¿Reinventar a ARENA?
-¿Cómo debe reinventarse ARENA ante su desgaste, después de 18 años en el poder?
-Antes de la reinvención, yo creo que tiene que volver a explicarle a la gente, de dónde venimos y qué es lo que se ha hecho. Nunca había habido aquí en El Salvador una clase media tan grande como la que tenemos en este momento.
Eso que dicen que en El Salvador vivimos de las remesas, también lo vivimos en los ochenta. El padre Segundo Montes, sacerdote jesuita, hizo un estudio, con datos hasta 1984, que salió publicado por 1985, y calculó que las remesas familiares eran de 1, 400 a 1,500 millones de dólares, cuando el Banco Central reportaba entre 120 y 130 millones. Estaban subestimados esos números. Ahora sacan las remesas familiares porque quedan en el país y se contabilizan en la balanza de pagos como se debe.
El partido ARENA ha tenido algo y es que cada candidato a presidente ha sido una persona con las características necesarias para ese momento. El partido es el mismo. Pero la corriente que lo lleva no necesariamente es la misma. Uno lo ve claramente: Cristiani, tenía unas condiciones y características. Calderón Sol, podía ser llamarada de tuza para reaccionar, pero si había un hombre con el que podías dialogar y darle vuelta a las cosas y llegar a un encuentro, era él.
Fredy firmó la paz y Armando Calderón cumplió los Acuerdos de Paz. Con él se fundó una nueva república en el país. Se fundó una nueva institucionalidad. Paco Flores era quien necesitaba darle un remesón al país. Visión moderna, abrir la economía al mundo. Y ahora viene Tony Saca que le imprime una fuerza muchísimo más grande a lo social. Ahora habrá que ver el nuevo devenir que está pidiendo El Salvador.
-Justamente en lo social, la seguridad, por ejemplo
-Yo creo que es enfatizar en la seguridad. Es terminar el trabajo que se lleva haciendo por años con los hermanos en Estados Unidos, para que logren formalizar su situación. Seguir mejorando la institucionalidad. Seguir abriéndose al mundo y terminar el trabajo que está haciendo el ministerio de Educación con el programa 2021.
La educación es la clave en la era del conocimiento. Educación desde lo más básico, donde lo fundamental no es lo que enseñas, si no, enseñar a pensar racionalmente, a investigar, a reproducir.
Entonces, tenemos que un sector de la clase política quiere estar discutiendo el modelo, si volvemos al socialismo o si nos mantenemos en este modelo, cuando por lo que tenemos que preocuparnos es por la competencia. El desafío de ARENA es no discutir el pasado y no quedarse administrando el pasado.
Lo que tendríamos que hacer con los políticos salvadoreños, es mandarlos por un año a un tour por el mundo, pagado todo el Estado, para poder quedarnos trabajando tranquilos. Para que se den cuenta qué están haciendo otros países. Países pequeñísimos que hoy día son los grandes dominadores. Pragmatismo. Reglas del juego claras para la empresa privada, no abusos, en seguida, programas sociales fuertes.
¿El mejor momento?
-Parecería, según lo que usted plantea, que una tercera vía en el país es muy viable ¿Es real esa posibilidad?
-Por supuesto que es viable. Yo creo que en cortísimo plazo, de aquí a dos años, con temor a no ser categórico, es altamente probable que no. Pero de aquí a siete años, es probable que sí.
La izquierda salvadoreña, la gente de izquierda salvadoreña, sigue pegada al nombre FMLN que ya no es FMLN. Si hay un reclamo que les he hecho a algunos amigos de izquierda es que teniendo tanta capacidad en un grupo de dirigentes, que fueron dirigentes “top”, no hayan tenido la capacidad para aglutinar un partido y hacer una propuesta de izquierda democrática, que fuese efectivamente mercadeable.
Que si ellos hicieran un partido político y llegaran al poder mañana yo podría estar apenado porque perdió ARENA, pero voy a dormir tranquilo porque cambian los énfasis en el gobierno, pero el rumbo del país se mantiene.
El Salvador está a punto de dar un salto hacia el progreso que no se puede echar a perder. El Salvador vive el mejor momento de su historia, lo he dicho antes.
-Pero no es real que existe un descontento en el país…
-Antes una familia ganaba 100, tenía ingreso 100. Y tenía gastos de 105. Por lo que tenía un déficit de 5. Y este déficit lo cubría con un crédito o un préstamo de la mamá, el papá, un tío, en la tiendita de la esquina. Los 105 se le iban básicamente en alimentación, un poquito para vestimenta, un poquito para cuando estaban enfermos, pero para entretenimiento y diversión era casi cero. Ese era el presupuesto.
En 1930 solamente alrededor del 8% de la población declaraba tener alguna propiedad. Hoy, y esperamos todavía el número que arroje el censo, el 70% de la población es propietaria de vivienda o está pagando la vivienda. En 1988-89 había alrededor de 190 mil vehículos y resulta que hoy hay 650 mil vehículos. ¿Son los ricos los que compraron todos esos vehículos? No.
Vámonos a Mejicanos y trata de parquear en la noche tu carro. Vete a la Universidad Nacional y trata de encontrar parqueo a las ocho de la noche. Ahí están los beneficiados. Y el carro es costo. En seguida, es el televisor y el “VH”, el disco y el microondas, el ventilador y todo esto va sumando.
Entonces, ahora, tu ingreso puede ser 400, pero tus gastos son de 550. ¿Con qué lo financias? Con tarjeta de crédito, porque no quisiste ajustarte al nuevo nivel de vida que podías tener. Y en el momento en que compraste todo y empezaste a moverte en este mundo, te sentiste complacido, pero en el momento en que comenzaste a pagar tu tarjeta, todo cambia.
-Ante este progreso, ¿no es el descontrol sobre la delincuencia el contraste con todo lo que usted plantea?
-Hugo Chávez ha dicho, ante la situación tan crítica que tiene con la delincuencia, que el problema no es solo del gobierno, si no de todos los venezolanos. Los índices han subido enormemente. En Chile hay barrios donde no entra la policía, en Brasil tuvo que entrar el ejército, en Francia tienen un problema escandaloso, le echan la culpa a los emigrantes. Lo que te quiero decir es que lamentablemente la delincuencia también se ha globalizado.
Cuando ves los asesinatos que hay acá, no es gente del pueblo desesperada, muerta de hambre. Los que reclutan las pandillas son niños de ingresos medios. No es el hambre, puede haber el caso…sí los hay. Pero no me digan que la gran razón es esa. Este es un país con una gran cultura de violencia. ¿Te sorprendo de nuevo? Si tomas el número de crímenes reportados en los informes anuales de otra época, y tomas ese número como proporción de la población, y después tomas esa proporción y se la aplicas a la población que tenemos en este momento y lo transformas en un número posible, El Salvador no es más violento ahora que en 1930. Ahí están los censos.
-Parece que justifica el que estemos igual
-Hay toda una serie de hechos que ayudaron a construir esta cultura de violencia. Se meten las maras, se mete la internacionalización del crimen. El salvadoreño puede llegar a ser lo mejor que quiera, en todo lo que se proponga, menos en fútbol. ¿La mara 18 no es uno de los grupos del crimen organizado que le está peleando el primer puesto a la mafia rusa? La capacidad del salvadoreño es enorme. La delincuencia no es cosa del momento. No es de echarles la culpa a los gobiernos recientes. El FMLN puede venir al poder y el problema va a seguir siendo igual de grande.
-¿Las medidas han sido las correctas?
-Por eso han cambiado. Es lo bueno cuando eres democrático y escuchas. Del plan Mano Dura se pasaron al Súper Mano Dura y después de eso se dieron cuenta que no había progreso. Están comenzando a rehacer, a depurar y aún no ha sido modificada la ley para la depuración del cuerpo judicial. Lo que quiero decir es que sí hubo, a mi modo de ver, un mal enfoque de todo esto. Pero lo importante es que lo reconoces y decides hacer un cambio.
Se han creado condiciones pero hay un préstamo que está entrampado en la Asamblea. Entonces entramos en aquel juego de ver quién tiene la culpa, pero al final todos somos responsables. La dirección que viene no es crear conflictos. Tenemos que tener políticos maduros.
En estos 15 años, el sector productivo privado, trabajadores y empresarios, la masa de la opinión pública ha cambiado. Los que se han quedado atrás son los políticos. Estas elecciones las gana quien hable de lo que la gente quiere escuchar. Que la dirección que se le de al país sea en la que el pueblo quiera ir.
La gente no quiere un cambio de modelo, el cambio de dólar. La gente quiere estar mejor. Lamentablemente, para los intereses de la izquierda, el gobierno que puede buscar eso es un gobierno de derecha.
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