La crisis económica internacional ha dado pie nuevamente a discutir la vigencia del modelo económico salvadoreño. Para algunos sectores el modelo está agotado y frente a la complicada situación internacional solo queda hacer ajustes importantes o incluso reformarlo. Sin embargo hay otro sector que ve oportunidades en medio de la crisis, y a pesar de los graves riesgos que se ciernen sobre el panorama económico, plantean datos alentadores.
Lunes 31 de marzo 2008
Rosalía Pleytez
redaccion@centroamerica21.com
La escalada en los precios del petróleo, la crisis inmobiliaria y financiera en Estados Unidos y el aumento en el precio de las materias primas, son tres factores que presagian tormenta en el panorama económico nacional.
Marzo estuvo marcado por las quejas de los transportistas públicos, en relación a la insuficiencia del subsidio a los precios del combustible vigente desde finales del año pasado; a este sector se le sumaron los panificadores, que frente al aumento en los precios de la harina salieron a la calle a exigir la intervención del gobierno.
Además de las alzas en los precios del pan, otros productos básicos para la economía familiar como el maíz, el frijol y el arroz han sufrido alzas considerables, en el caso del frijol del 68% al mes de enero de 2008 y el maíz del 37.5%.
El Centro para la Defensa del Consumidor, ha insistido en que la brecha entre los salarios y el costo de la canasta básica se ha ido ensanchando. Según sus datos, esta brecha es más alarmante en el sector rural, donde el déficit entre el costo de la canasta básica y el salario mínimo ronda los 189 dólares.
Regular o no regular
Las demandas de subsidios han sido constantes, así como la exigencia de la regulación del mercado para controlar los precios. Frente a lo que se anuncia como una escalada mundial en los precios, la respuesta del gobierno ha sido tajante a ambas alternativas, ni control de precio ni regulación de mercado.
Para algunos, como el diputado del FMLN, el economista Salvador Arias, esta negativa es nada más que la expresión de la ortodoxia neoliberal, y citan como ejemplo a los vecinos de Honduras en donde se está ejerciendo un control en los precios del petróleo.
El Centro para la Defensa del Consumidor ha criticado la “parsimonia y poco protagonismo de las autoridades gubernamentales”, frente a lo que ellos califican como “un futuro desalentador para la familia salvadoreña”.
El secretario técnico de la presidencia, Eduardo Ayala Grimaldi ha declarado “El problema es que cuando uno se cierra a que sólo hay dos alternativas, o me subsidian o controlan precios, ambas nos llevan a un problema mucho más serio en la economía. Tal vez inicialmente se sienta un alivio, pero a la larga el problema en la economía de todos va a ser fuerte. No se está pensando en eso.”
A pesar de los problemas, el gobierno, a través del Banco Central de Reserva, ha manifestado que para 2008 se mantienen buenas expectativas de crecimiento económico, las cuales rondarían entre el 4% y el 5%. Estas proyecciones están sustentadas en factores como el desarrollo positivo que han venido mostrando sectores como el turismo y la agricultura; y el efecto multiplicador que esperan se genere a partir de la inversión pública que en este año alcanzará los 770 millones de dólares frente a los 480 del año anterior.
Por su parte el presidente Saca, después de una reunión del Consejo de Ministros manifestó su optimismo sin dejar de ser cauteloso, “El Banco Central se ha mantenido en un margen de un cuatro a un cinco por ciento de crecimiento, pero esto se podría ver afectado por los incrementos en el precio del petróleo, incremento en los precios de los alimentos. Yo creo que en términos generales El Salvador está enfrentando de buena manera la crisis, la estamos enfrentando y por lo tanto lo pocos recursos debemos cuidarlos”.
Las soluciones del gobierno
Esta semana, el presidente Saca se manifestó a favor de anticipar el aumento al salario mínimo programado para finales de este año, al respecto Saca dijo: “La propuesta es llamar a la empresa privada, sentarnos con ellos y revisar la posibilidad de adelantar ese aumento salarial y no hacerlo en el final del año.” Sin embargo la sugerencia no ha sido del todo bien vista por la empresa privada.
El director de asuntos económicos de la Asociación Nacional de la Empresa Privada, Waldo Jiménez, manifestó sus reservas con una medida de este tipo aduciendo que “no resuelven el problema, y no son sostenibles. Hay que tomar en cuenta que los salarios que pueden aumentarse por decreto, solamente es el salario mínimo, y el salario mínimo solamente lo gana el 15% de los asalariados, o sea, el tres por ciento de la población económicamente activa, de tal forma que el impacto que tiene en los salarios de la gente, es en poca gente, sin embargo la subida de precios es para todos, incluso para los que no se le subieron los salarios”.
En tanto, el economista Luis Membreño, ha sostenido una posición más favorable al alza salarial: “Yo llegaba a una conclusión, y lo que hay que hacer es subir sueldos. Va haber más inflación, pero como viene un efecto importado tan grande de precios que han subido tanto afuera, no va a quedar más que tragarnos la inflación porque ya la tenemos, de por sí, tratar de compensar de alguna manera en el corto plazo con incrementos de sueldos, a pesar que sabemos el impacto que eso tiene”.
Por su parte el ejecutivo ha anticipado que girará instrucciones al ministro de trabajo para que convoque al Consejo Superior del Salario Mínimo para adelantar el aumento salarial pactado en 2007, y del cual se ha ejecutado únicamente un 5% del 10% acordado. El restante 5% está programado para finales de 2008 y es lo que el ejecutivo está intentando adelantar.
El presidente Saca también sostiene que ha conversado con los empresarios sobre una aumento generalizado, el cual queda a discreción de las empresas: “He dicho en una conversación con la empresa privada: adelantar el porcentaje que ya tenemos acordado de salario mínimo”, explicó Saca, y añadió: “Si las empresas están en condiciones, gracias al crecimiento del país, que hagan una revisión de un posible aumento en los diferentes niveles. Creo que no podemos cerrar los ojos, el país necesita un aumento salarial”.
Esta nueva iniciativa del ejecutivo, se suma a otras propuestas en el Plan Alianza por la Familia, que tampoco fueron bien recibidas por los empresarios, principalmente por el sector financiero.
La seguridad alimentaria y la oportunidad del agro
La Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación, FAO, en diciembre de 2007, en su informe Perspectivas Alimentarias, advertía que “la cantidad de alimentos en el planeta desciende rápidamente, mientras que los precios de los productos crecen hasta niveles históricos”.
Los datos proporcionados por la agencia internacional ponen de manifiesto que “las reservas mundiales de cereales alcanzan un 11%, el nivel mas bajo desde 1980, mientras el precio promedio de los alimentos crece un 40% frente al 9% de 2006”. El informe también advierte que los precios se mantendrán altos por lo menos en los próximos diez años.
Según el diputado efemelenista Salvador Arias, la baja productividad de granos básicos del país tiene que ver con un abandono de la política agraria, a lo que se sumaría la apertura económica, que a través de los TLC permite el ingreso de productos agrícolas subsidiados en los países de origen.
Al planteamiento anterior, Arias añade: “en el presupuesto les dijimos denle 50 millones a agricultura para que entreguen paquetes tecnológicos a los agricultores, y produzcamos granos, no se los quisieron dar. Los caficultores hicieron un diseño financiero, pero lo agarraron los bancos y los exportadores y el problema sigue. El problema es que el diseño no es en función de los agricultores”.
Según datos de la Cámara Agropecuaria y Agroindustrial de El Salvador, CAMAGRO, El Salvador posee 2 millones 74 mil hectáreas de tierra cultivables, de las cuales únicamente 971 mil, el 60%,, están siendo utilizadas.
Este hecho sumado al aumento de precios significan una oportunidad que el país debe aprovechar, según el presidente de la gremial agrícola Ricardo Esmahán: “nosotros lo vemos como una gran oportunidad para el agro salvadoreño, empezando porque vamos a empezar a ver ya precios justos para los productores, precios justos que verdaderamente van a venir a incentivar la producción nacional, ya no a precios de subsistencia, sino que a precios que verdaderamente incentiven”
Para CAMAGRO la posibilidad de convertir la crisis en oportunidad pasa por tres factores claves: la tenencia de la tierra, implementar una política de riego que permita producir todo el año, y la introducción de transgénicos que permitan aumentar la productividad.
Por lo menos dos de estos planteamientos son polémicos, reformar la tenencia de la tierra regulada por la Constitución y la introducción de transgénicos. En el tema de la tenencia dela tierra, el economista Enrique Hinds manifiesta: “Como resultado del sistema irracional de propiedad de la tierra que emergió de la Reforma Agraria de 1980, el 40 por ciento de nuestras tierras aptas para cultivo están ociosos y muchas de las que se ocupan producen menos de lo que podrían debido a falta de inversión, porque los predios son muy pequeños”.
Sobre el tema de transgénicos Ricardo Esmahán propone un debate nacional basado en evidencias científicas, y no en mitos, sobre la conveniencia o no de introducir este tipo de cultivos. Ambos temas implicarían un conceso político, que en el clima preelectoral que actualmente atraviesa el país, es más bien de pronóstico reservado.
La debilidad del dólar ¿oportunidad o problema?
La debilidad de la economía estadounidense también ha encendido múltiples alarmas en el país. Estados Unidos además de ser el principal socio comercial de El Salvador, aloja a casi dos millones de salvadoreños que contribuyen con el 18% del PIB.
Adicionalmente la economía salvadoreña, dolarizada, estaría sufriendo también los embates de la fragilidad de la moneda estadounidense. Sobre el punto también hay posiciones encontradas, desde los que ven esta situación con alarma y los que más bien descubren oportunidades.
El diputado efemelenista Salvador Arias, insistente crítico de la dolarización y la apertura económica, sostiene que “tenemos una economía débil en términos de generación de riqueza, sostenida por las remesas y el endeudamiento, y esa economía con dos elementos (la dolarización y la apertura económica), que generan un efecto que cada vez va a ser peor en nuestro país, con la recesión en EU, no tenemos capacidad de protegernos porque estamos transitando en la economía mundial con la moneda del país en recesión, no tenemos mecanismos de protección”.
Por otro lado, el economista Rafael Barraza, en entrevista con Centroamérica 21 , manifestó que la debilidad del dólar, puede no ser necesariamente una catástrofe para la economía salvadoreña. Barraza sostiene que “la moneda de los Estados Unidos se ha devaluando mucho, especialmente contra China y otros países asiáticos; eso está haciendo que parte de la demanda que antes era de exportaciones de Asia se esté trasladando a Centroamérica. Entonces las exportaciones de El Salvador no han disminuido y pueden incluso crecer, debido a esta depreciación del dólar”.
Según el Banco Central de Reserva, los datos de coyuntura están mostrando que, en los primeros dos meses del año, las exportaciones han crecido 14.8% en relación a 2007, y resaltan como una noticia importante que las exportaciones de maquila han empezado a despegar y se están recuperando a un ritmo del 17%.