Pues la verdad, no podemos decir que fue un profundo ejercicio democrático, pero tampoco que fue únicamente un show mediático: hubo un poco de ambas cosas.
El principal logro del ejercicio de primarias en la derecha, (además de diferenciarse del método de elección desde la cúpula, con que el frente eligió a Funes y Sánchez Ceren), es el proceso de formación de su militancia, en la difícil pero necesaria tarea, de elegir a sus candidatos en consulta con las bases.
Lunes 31 de marzo 2008
Juan Ramón Medrano
redaccion@centroamerica21.com
ARENA ha logrado foguear a la terna de precandidatos, y mejorar la capacidad para expresar sus ideas del candidato electo Rodrigo Ávila. Y como “vendaje”, ha logrado acaparar la atención de los principales medios de comunicación, de tal manera, que en la última encuesta de LPG Datos del jueves 13 de marzo, sin tener aun candidato presidencial, ARENA como partido, ha logrado alcanzar al frente en las preferencias electorales de los salvadoreños.
Es el segundo año que el partido de la derecha implementa un proceso de primarias, y los esquemas de participación y debate son aun demasiado tímidos; por tal razón, en la última semana el proceso se volvió un tanto aburrido. Pero con la práctica, seguramente irán mejorando. Por cierto, que este proceso de primarias siempre tendrá sus riesgos, como quedó demostrado con las críticas y descontentos de algunos sectores de la derecha, cuando sus precandidatos se quedaron en el camino; y que volvieron a cobrar fuerzas en los últimos días previos al 15 de marzo.
Pero eso sucede aun en los procesos más probados, como en las primarias del Partido Demócrata de los Estados Unidos. Así como van las cosas, al final: ni la repetición de las primarias en Florida, ni el último recurso que son los votos de los superdelegados, podrán definir una candidatura demócrata; y ni Hillary Clinton, ni Barack Obama, alcanzarían los 20025 votos de los delegados, necesarios para lograr la candidatura. Por lo tanto, pueden terminar en un complicado impasse, que les obligaría a negociar directamente entre los dos precandidatos.
Algunos analistas han criticado el nivel de influencia que los miembros del COENA tienen en los electores directos, hablando de “dados cargados” o de “ungidos”, entre otras cosas. Pero bueno, este proceso de presentación de ideas de los precandidatos ante su partido en las tres zonas del país, y la decisión final de los 2800 militantes representados por 15 dirigentes; es mucho más democrático que la forma en que la izquierda eligió a sus candidatos y que la derecha misma los elegía, antes del actual presidente Elías Antonio Saca.
El candidato Rodrigo Ávila
Los tres finalistas han manifestado al final del proceso muy buenas cualidades: presentación clara y concisa de sus ideas; buen manejo ante las cámaras de televisión y agilidad para contestar las interrogantes que les fueron planteadas. Características que por cierto, tiene muy bien desarrolladas el actual candidato del FMLN, por haber sido periodista, entrevistador.
Volviendo a la mencionada encuesta última de LPG Datos: a nivel de imagen, la señora vicepresidenta salió mejor evaluada, seguida muy cerca de Rodrigo Ávila. Pero, habría que destacar que cuando se preguntó: en su opinión, ¿quién de las figuras de ARENA podría ser un buen candidato para las próximas elecciones presidenciales? La mención espontánea fue: Rodrigo Ávila 11.8%, Ana Vilma de Escobar 11.3%, Luis Mario Rodríguez 8.1%. Por otra parte, Tele Corporación Salvadoreña, -TCS-, también hizo pública el 13 de marzo, una encuesta que realizó la empresa Rivera. En ella, los números son favorables al candidato Ávila: entre los encuestados en general, Rodrigo Ávila tiene el 28%, Ana Vilma de Escobar 24% y entre los encuestados de ARENA, los números aumentan, Rodrigo 40% y Ana Vilma 27% y Luís Mario Rodríguez, alejado de los dos primeros.
Pero, independientemente de las encuestas actuales, sin duda que de los tres, es el ex director de la PNC , quien se acerca más a las cualidades que tanto la militancia, como los potenciales electores, demandan de un candidato presidencial de la derecha. En primer lugar, de los tres es él quien tiene mayor historia de militancia arenera y mayor experiencia como funcionario de los gobiernos de la derecha. Y después de los lógicos disgustos políticos de los grupos perdedores; es también, quien por su trayectoria tiene mejores posibilidades de agrupar a los distintos sectores en torno a su candidatura.
Mauricio Funes versus Rodrigo Ávila
Mientras no sea publicada la próxima encuesta sobre la base de que hayan caminado al menos unos meses los dos candidatos de los partidos mayoritarios, la campaña adelantada desde el 27 de septiembre del 2007 le dará ventaja temporal a Mauricio Funes. Sin embargo, las ventajas numéricas actuales del frente, no son ni muy grandes, ni muy sólidas.
Por tal razón, la izquierda no debe de asumir una actitud triunfalista, si no quiere sufrir fuertes desilusiones políticas en los próximos meses. Pues es a partir de este 15 de marzo del 2008, que comenzaremos a tener un panorama político más completo y equilibrado, para medir las reales posibilidades de la izquierda y la derecha.
Funes tiene buen manejo ante los medios de comunicación, capacidad teórica y el discurso del cambio. Pero tiene en su contra las contradicciones con el frente, la vinculación de su partido con Chávez, y un exceso de confianza que a ratos se vuelve prepotencia, volviendo tensas sus entrevistas y presentaciones.
Ávila tiene problemas por los altos niveles de delincuencia, su vinculación con el actual gobierno y una situación económica difícil ante los altos precios de la gasolina y la recesion en los EE UU. Pero cuenta con una larga experiencia como funcionario publico y presenta una personalidad más natural ante los medios de comunicación, mayor capacidad de generar simpatía ante los votantes.
Pero claro, habría que esperar las reacciones de los areneros descontentos porque no quedó su candidato, pues estos podrían hacerle “hoyo al barco arenero” y entonces para satisfacción del frente, naufragaría la derecha.