Si de lecciones se trata, la transición de la dictadura militar a la dictadura democrática, es poco mencionado como experiencia radical; la relectura sucesiva de acontecimientos de junio al quince de octubre de 1979, ilustra cuando la derecha económica, el sector reformista, acepta dar el poder al PDC si gana las elecciones, promover la industria, servicios, agroindustria- turismo, superando el modelo agrario tradicional de exportación de café, ya agotado.
Lunes 14 de abril 2008
Eduardo Sancho
redaccion@centroamerica21.com
Empresarios visionarios, entre ellos Francisco De Sola y Enrique Álvarez Córdoba. Los empresarios cautelosamente forman la mesa económica del Foro Popular, pero el miedo a los fundamentalistas de derecha genera esa neutralización hasta nuestros días. Pero el régimen dictatorial quiere seguir en el poder, y con un simple calculo de “cien mil muertos, no afectaría a la economía, porque se dispone de una reserva de mano de obra “, sé consolidaría la dictadura, lo que en términos políticos anuncia el cierre del dialogo institucional.
Los grupos guerrilleros no logran articular una sola estrategia de acción común, para darle salida a “la crisis estructural”. Pese a que el objetivo común del ERP y RN es el mismo, están alejados, mientras que las FPL reducen su análisis primitivo a que la coyuntura es pelea entre grupos del poder burgués.
El frente político es el FAPU, el BPR, las diversas LIGAS, con fuerzas sociales organizadas, radicalizadas, reprimidas, que gracias a la iniciativa política de la RN y el PDC, con reuniones clandestinas en Costa Rica, que logran un avance de coordinación en el Foro Popular, con mucha desconfianza, pero unidos para derrocar al gobierno, quitarle “las tenazas” al poder a la camarilla de militares, gerentes del grupo cafetalero, que imponen un modelo tradicional agro exportador.
Esto demuestra que la apertura de alianzas pluralistas, potencia la política de soluciones. Son meses cruciales, antes del 15 de octubre, para tejer unión y alianzas de fuerzas nacionales.
Paralelamente el Movimiento de la Juventud Militar, corre contra reloj, conspira, por el riesgo de un contragolpe que pasaría cuchillos largos sin misericordia a los miembros del Foro. E.U. tenia información por medio de la CIA pero no actúa, no entiende, se confunde. El contexto es que Carter se enfrenta en el proceso electoral, con Reagan, trabaja en la mediación en Nicaragua, logra el Tratado Torrijos-Carter del Canal de Panamá, que es la retirada política –militar ordenada de su zona de seguridad nacional, donde se extinguían las dictaduras militares y entran crisis los modelos agro- exportadores.
Este contexto rompe todos los esquemas obsoletos de análisis regional de la izquierda armada y la derecha en el poder.
La salida a la crisis busca actores que empujan al derrocamiento, el cambio emergente, con sorpresas de "un programa económico estatista", radical, digno de estudio. La insurrección del ejercito es el quince de octubre. La proclama se redacta con civiles y la guerrilla al margen. Se descabeza el mando supremo de la dictadura militar de cuarenta y tres años con cuarenta coroneles al exilio.
La vanguardia la asume el ejercito, con la Junta Revolucionaria de Gobierno. Emergen los partidos democráticos, PDC y MNR, desplazados en la elección fraudulenta de 1972. El Foro Popular apoya críticamente. Los comunistas sacan provecho, participan del gabinete. Al fracasar la Junta, ven que la crisis hace aguas y se pasan a la guerrilla.
La JRG inicia por decreto, en 1980, el desmontaje del modelo económico agro exportador, de la dictadura militar. Ha disuelto tres poderes del estado republicano, gobierna por decretos. El aparato de los cuerpos de seguridad publica queda intacto, pese a la disolución de ORDEN, las milicias, ANSESAL, ya que se retiran de hecho del CONDECA.
La salida emergente es efectiva con la alianza civil-política pluralista de las fuerzas democráticas con él ejército, que toma fuerza momentánea. ERP-RN, los gestores de las ideas estratégicas de las alianzas quedan al margen, idea que nace en 1975, vacilan entre el apoyo crítico a la JRG y el rechazo total de FPL, sumado el oportunismo de los comunistas.
Dos fuerzas quedan desplazadas, auto-excluidas en esta transición: la derecha económica-política y la izquierda armada, ERP-FPL-RN-PRTC, que no es una fuerza militar decisiva. La derecha pierde el poder histórico, ve la polarización pero no logra restaurar la dictadura militar, ya que esta, de hecho, ha fenecido y nadie se da cuenta, por los radicalismos.
Duarte tiene la visión parcial hacia la restauración de la República, pero con la exclusión de la derecha radicalizada y la izquierda “anti sistema”, como se decía. Lo cierto es que el programa radical ha sido cooptado por la JRG, al desmontar el modelo agro exportador que se sustituye, por el “modelo económico estatista”, que soporta diez años; idea que tenia la izquierda.
Es innegable esta experiencia, sirva de refresco de memoria a la izquierda y derecha, democrática, fundamentalista o comunista. La guerra civil se avecina, se prepara la ofensiva final, con guerra de posiciones. Es un momento crucial 1980, donde el equilibrio de fuerzas es inestable para la JRG. Claro. Falta un actor que entraría en la escena con todo su poderío, en 1981: los Estados Unidos.