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Hugo Chávez, el FMLN y la libertad de expresión
En el primer editorial de Centroamérica 21 dejamos en claro nuestra línea editorial: nos consideramos firmantes de los acuerdos de paz, y junto a nuestros compatriotas, constructores de nuestro sistema democrático en desarrollo.
Creemos que la libertad de expresión es la fuente y la base de las otras libertades civiles y de los derechos humanos. Por eso vamos a combatir, desde nuestras páginas, cualquier ataque a esa libertad fundamental.
Lunes 28 de mayo, 2007
Centroamérica 21
redaccion@centroamerica21.com
No nos asustan las injurias y las amenazas de quienes, sin el valor civil de responsabilizarse de sus dichos y hechos, se escudan en el anonimato. Pero sí nos preocupa que una fuerza política tan importante como el FMLN aplauda el cierre de Radio Caracas Televisión, por parte del coronel Hugo Chávez.
¿Ese es el tipo de medidas que tomará el FMLN si accede al gobierno?
Algún lector nos ha escrito para advertirnos que, con este tipo de señalamientos, damos la impresión de querer favorecer a ARENA. Pues bien, en defensa de la libertad de expresión de la que ahora gozamos, y que no es en absoluto una dádiva del partido en el poder, sino el producto de los acuerdos de paz, seguiremos haciendo este tipo de señalamientos siempre que sea necesario.
La ecuación mental mediante la cual se infiere que toda crítica al FMLN denota un apoyo explícito o encubierto a ARENA, no es sostenible en términos de rigor intelectual, y mucho menos en términos de lógica política.
Lo que el rigor intelectual exige, más bien, es la no aceptación acrítica y en bloque de todo lo que viene del partido de nuestras simpatías, sea este cual sea.
Si ARENA pretendiera cerrar el Diario Colatino, la Radio YSUCA, Maya Visión, o cualquier otro medio en que se expresan críticas contra el gobierno y sus funcionarios, este periódico se sumaría sin vacilar a las condenas que el hecho provocaría.
Pero tampoco vacilamos en sumarnos a la protesta que el cierre de Radio Caracas Televisión ha generado. Y lamentamos que el FMLN, un partido que nació del rechazo histórico a los regímenes antidemocráticos que prohibieron la crítica en nuestro país durante tantos años, se adhiera a un gesto totalitario cuya esencia no es otra que la intolerancia al disenso y la crítica. |