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Dr. Manuel Sevilla

Manuel Sevilla:
El problema no es el crecimiento
sino la distribución de sus costos y beneficios

 

La distribución de los beneficios del crecimiento, la dificultad de reconocer desafíos y problemas, el clima de negocios, la sostenibilidad fiscal de la democracia son temas centrales en la exposición del doctor Sevilla. Sin embargo, resalta de manera especial la necesidad de resolver problemas que enfrentan las empresas, que son en definitiva las instancias en las que se da el crecimiento económico: acceso al crédito, infraestructura, clima de negocios e igualdad ante la ley.

Lunes 11 de junio de 2007
Redacción Centroamérica 21
editor@centroamerica21.com

 

Hay tres puntos que quisiera señalar. Uno, me parece que para El Salvador el problema central no es tanto la tasa de crecimiento, sino cómo se distribuyen los costos y beneficios del crecimiento. Dos, el problema no es la falta de progresos o avances de reformas de éxito en la economía salvadoreña. El problema está más bien con las dificultades que tenemos, como país, de reconocer los desafíos y los problemas que aún permanecen.

Para utilizar la figura que Manuel Enrique Hinds planteaba (cambiar el auto simplemente porque le falta presión a una de las llantas), hay que considerar que el auto tiene varios ocupantes. Y si, existe la tendencia de uno de querer cambiar el auto solamente porque le falta aire a la llanta, y también existe la tendencia del otro de negar que hay un problema con la llanta, aún cuando efectivamente se le haya salido el aire, y es difícil así conducir el auto, la economía, el país, hacia adelante.

Hay a veces hasta un diálogo como de sordos en el que unos enfatizan los avances, los logros innegables, y otros enfatizan la parte de los problemas que también son innegables.

Tercero: el problema, nuevamente, no es con la parte de política macroeconómica. Si en una parte ha habido avances y éxitos es en la parte macroeconómica. El problema pendiente por atacar tiene que ver con la parte del clima de negocios en el país.

Como el doctor Harberger dice: el crecimiento no se da en el Ministerio de Economía o en las instancias del gobierno central o local, sino a nivel de la empresa. Entonces, la pregunta es, ¿cuáles son los obstáculos?
Yo creo que hay cuatro áreas fundamentales en las que el país puede aún concentrar sus esfuerzos y producir avances. Una, la parte del financiamiento; dos, la oferta productiva; tres, la infraestructura; y cuatro, la gobernabilidad.

En el caso del financiamiento, y no obstante los avances y los éxitos que ha habido, todavía el acceso al crédito es difícil para la pequeña y la mediana empresa, pero especialmente para la pequeña empresa.
Acceso al crédito
Hay encuestas y sondeos de opinión, para el sector privado, que dan información cuantitativa y que dicen, por ejemplo, que solamente el 18% de las pequeñas y medianas empresas tienen acceso al crédito bancario. Y dicen, además, que el grueso de financiamiento de la pequeña empresa continúa siendo ganancias retenidas, que no son muy grandes, o créditos de proveedores que también son dados en condiciones de costos bastante elevados.

El 58% de la empresa privada de este país dice que el mayor problema que tienen, para acceder el crédito, es el tema de la garantía. Ese es el principal obstáculo. No tanto la falta de garantía, sino que las garantías que la pequeña empresa y la mediana empresa tienen por excelencia, no son garantías inmuebles, como las que exige el sistema bancario, sino garantías bienes muebles. En ese campo, yo creo que hay mucho todavía por hacer.

- El doctor Manuel Sevilla fungió como director de Finanzas, Infraestructura y Sector Privado para Centroamérica y Panamá del Banco Mundial; actualmente es funcionario del PNUD.

La oferta productiva

Ya se ha mencionado la importancia de generar mayor valor agregado, y el tema de los encadenamientos productivos. Yo creo que el grueso de la pequeña y mediana empresa va a insertarse en la economía global no tanto por la exportación directa, sino por los encadenamientos con la gran empresa, la empresa extranjera, la empresa que tiene ya los contactos.

Por lo menos, en el futuro inmediato, esa es la ruta más segura, lo cual no quiere decir que no hay que continuar exportando iniciativas novedosas como las que todos nosotros conocemos de una u otra manera.
En relación a la oferta productiva también hay que considerar la tecnología y la capacitación de la fuerza laboral. Y no me refiero solo a la educación formal, sino también a la capacitación en la empresa, pues todavía el país continúa teniendo grandes limitaciones en este sentido.

Infraestructura

- Lea la próxima semana la intervención del Lic. Luis Membreño: Si nosotros no tenemos un consenso básico, político, económico y social en este país sobre el modelo económico, es muy poco lo que se puede hacer, cuando tiene que obtener esas rentabilidades de 20, 30, 40% para recuperar en inversiones antes de acabe un período gubernamental, porque no sabe que va a pasar en el próximo período y no sabe si la Asamblea Legislativa va a cambiar las leyes.

Entonces, ahí es cuando viene toda la incertidumbre y ahí es cuando los proyectos que se deberían de hacer con unas rentabilidades a 20, 25 años como es en el resto del mundo aquí se tienen que recuperar en cinco años.

En la parte de infraestructura diría que también hemos tenido grandes avances. Pero todavía hay una agenda pendiente que tiene que ver con costos, en particular de la energía. En el país hay todo un debate de si los costos de energía son los más los más altos de Centroamérica, pero tiene que ver un poco el costo neto de impuestos.

Creo que el país todavía debe y puede hacer mayores esfuerzos para reducir el costo de la energía y, sobre todo, para reducir la vulnerabilidad del sector energía a las fluctuaciones de los mercados internacionales de petróleo.

A nivel de transporte por carretera diría que hay bastante por hacer. El sector privado de El Salvador reporta casi un cinco por ciento de pérdidas en transporte, por daño, por robo también, pero por daño y deterioro de la calidad de los productos, por el mal estado de las carreteras.

Burocracia y corrupción

En cuanto a la gobernabilidad tenemos los factores típicos de la burocracia, la tramitología, en costo monetario y en costo de tiempo. El costo de constituir, operar e, incluso, cerrar empresas, es demasiado alto en el país. Y está el problema de la corrupción, o la poca transparencia que hay en el funcionamiento del sector público, y en el trámite de la empresa privada con el sector público.

También el costo en tiempo y dinero del hacer cumplir contratos es altísimo, comparado con el resto de países no centroamericanos, pero que son países con los que El Salvador compite.

Luego está el costo de la delincuencia, que ya se ha enfatizado. Solo quiero agregar que hay evidencia de que, entre el cinco y el seis por ciento del total de las ventas, se va en costos directos e indirectos de la violencia y la delincuencia en el país.

Hay otros factores importantes que inciden a nivel del funcionamiento de las empresas en el país. Uno es el tema de la igualdad ante la ley que ya se mencionó en el sentido de favoritismo. No hay la igualdad necesaria ante la ley. Tenemos las mejores leyes, pero no se cumplen, falta voluntad y a veces no hay capacidad.

Otro elemento importante; sin negar los avances que se han hecho en la parte de reforma fiscal, y la mejora en la administración tributaria, creo que se puede hablar de la sostenibilidad fiscal de la democracia. Para sostener su sistema no sólo económico, sino también político, este país necesita movilizar recursos. Necesita contar con recursos que, cuando se da ese estira y encoge en política económica, que uno gana y el otro pierde, haya la capacidad de compensar a los perdedores. Y eso requiere de recursos adicionales.

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